<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8823193618748309403</id><updated>2012-02-16T10:33:10.137-03:00</updated><category term='Marxismo'/><category term='Usura y deuda externa'/><category term='capitalismo'/><category term='espiritualidad militante'/><category term='Globalizacion'/><category term='indigenismo'/><category term='ARQUETIPOS'/><category term='República Patriotica'/><category term='MEMORIA HISTÓRICA'/><category term='Jose Antonio'/><category term='REPUBLICA SOCIAL'/><category term='Educacion'/><category term='Politica.progresismo'/><category term='finanzas'/><category term='Republica Orgánica'/><category term='RELIGIÓN'/><category term='Nacionalismo'/><category term='finanzas.'/><category term='Salud'/><category term='cultura'/><category term='finanzas.usura y deuda externa'/><category term='NUEVO ORDEN MUNDIAL'/><category term='internacionales'/><category term='comunismo'/><category term='Progresismo'/><category term='Politica'/><category term='FILOSOFIA'/><category term='Economia'/><category term='Editoriales de El Objetivo'/><category term='MEDIO AMBIENTE'/><category term='Doctrina'/><title type='text'>La Argentina Posible</title><subtitle type='html'>Destinado a la difusion del Nacionalismo Argentino    Es un medio de lucha por una Republica patriotica, social y organica</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://largentinaposible.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://largentinaposible.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Red Patriotica Argentina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00798280400309760771</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>111</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8823193618748309403.post-3917323187090296950</id><published>2012-01-03T09:54:00.000-03:00</published><updated>2012-01-03T09:54:19.845-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cultura'/><title type='text'>LA CULTURA SINDICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-hZFGPbBvyys/TwL6UFAJiVI/AAAAAAAACts/ika6KRJNs90/s1600/jacques-de-mahieu.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="http://3.bp.blogspot.com/-hZFGPbBvyys/TwL6UFAJiVI/AAAAAAAACts/ika6KRJNs90/s400/jacques-de-mahieu.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Jaime Maria de Mahieu&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; (1967) "Proletariado y Cultura"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;14. EL SINDICATO, MARCO SOCIAL DEL PRODUCTOR&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Precisemos  bien que no se trata solamente de crear organismos que pongan a la  disposición de los pro­ductores los medios de cultura imprescindibles.  Te­nemos la experiencia de las escuelas nocturnas y de las  "universidades populares", que cumplen una obra de gran utilidad pero no  alcanzan sino a una peque­ña minoria de trabajadores manuales, puesto  que precisamente la condición obrera hace que la masa no experimente  ningún deseo de salir de su "barba­rie" salvo para aburguesarse, y ya  vimos de qué la­mentable manera. También tenemos la experiencia de las  "Casas de la Cultura" que el Frente Popular abrió en todas las ciudades  de Francia y que se con­virtieron rápidamente en escuelas de formación  po­litica, o en meros centros de recreo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La solución del problema  no reside, por lo tanto, en la superposición artificial a los marcos  naturales en que el obrero vive y trabaja de instituciones  "es­pecializadas&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;en cultura", sino .en la organización, con&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;vistas  a la acción cultural, de un marco preexistente de un marco que proceda  directamente del oficio. La fábrica, ya lo hemos dicho, no sirve en  razón de su estructura capitalista. El suburbio, que agrupa  territorialmente a los productores, tampoco resulta adecuado, puesto que  sabemos que más se parece al campo de concentración que al común  medieval o al barrio de artesanos de las ciudades de antes y ejerce una  presión nefasta sobre sus habitantes. Queda el sindicato.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No nos corresponde describir en estas páginas &lt;strong&gt;(')&lt;/strong&gt;  la larga lucha mediante la cual los productores logra­ron reconstituir,  en una forma y con un espíritu nuevos, las corporaciones de oficio  disueltas por la burguesía triunfante. Forma nueva, puesto que los  sindicatos agrupan a asalariados, vale decir, se mol­dean sobre la  realidad económica del sistema capi­talista; espíritu nuevo, puesto que  se trata para ellos, ya no de establecer justas relaciones entre los  pro­ductores ni de organizar la producción con vistas al bien común,  sino de destruir las relaciones inacep­tables que la burguesia ha  instaurado entre produc­tores Y dueños de los medios de producción.  Orga­nismos de clase porque la división de la Comunidad en clases es la  consecuencia de la estructura capita­lista, los sindicatos se alzan como  un ej ército en guerra en contra de los explotadores del proletaria­do y  buscan imponer su voluntad de revolución so­cial al mismo tiempo que  combaten por el mejoramiento material de la suerte de los trabajadores  manuales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El hecho de que la mayor parte de las organiza­ciones  obreras se hayan "podrido" en el curso de los últimos decenios bajo el  efecto de las doctrinas re­formistas convirtiéndose demasiado a menudo  en meras "oficinas de compra-venta de trabajo" inte­gradas en el sistema  capitalista, no impide que su existencia siga siendo imprescindible  para el obre­ro, que rápidamente se encontraría sin ellas en la  si­tuación económica que era la suya a mediados del siglo pasado. El  sindicato ya casi no desempeña, en los paises liberales, sino un papel  utiliario, pero está presente en cada momento de la vída del productor.  Constituye, pues, para este último, un marco nece­sario en el cual toma  su lugar en función del oficio que ejerce, puesto que la organización  piramidal de todas las confederaciones obreras se funda sea en la  profesión propiamente dicha, sea en la empresa. Res­ponde, por lo tanto,  perfectamente a las condiciones que planteamos más arriba.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los  Estados liberados de la "ocupación" capitalis­ta -liberal o soviética-  han sabido, en regímenes tan diferentes como fuera posible, dar un  signifi­cado político al sindicalismo, vale decir, hacerle su­perar, en  el sentido del interés comunitario, el ma­terialismo económico en que  habia caido. El sindi­cato, por consiguiente, no está cerrado por  natura­!eza, sino sólo por oportunismo más o menos bien entendido, a  toda aspiración superior. ¿ Por qué no sería posible insuflarle un  espíritu de proselitismo cultural?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;(1) &lt;/strong&gt;cr. &lt;strong&gt;Mahieu: &lt;em&gt;Evolución 11 porvenir del sindicalismo. &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Ed. Arayú, Buenos Aires, 1954. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;15. E.L PASADO CULTURAL DEL SINDICALISMO &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eso  es tanto más factible cuanto que no sería, por parte del sindicalismo,  sino una vuelta a su gran época de antes del reformismo. Se lo desconoce  generalmente: los sindicatos revolucionarios dieron a la &lt;em&gt;élite &lt;/em&gt;proletaria  de varias generaciones una pro­funda cultura cuyos efectos todavía se  pueden no­tar en algunos viejos militantes. No una cultura literaria ni  artística, por supuesto: comprometido por entero en la lucha social, el  productor manual de hace cincuenta años no tenía ni los medios ni la  voluntad de adquirirla. Pero si una cultura que no nos parece excesivo  calificar de militar, en el sentido más noble del término.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El  sindicalista revolucionario era un soldado. N o pensaba sino en la  victoria que lo liberara de la opre­sión burguesa. y sabia que, para  vencer, no bas­taba lanzarse a la calle en los días de huelga, sino que  era preciso darse la formación del soldado de nuevo tipo que era el  combatiente de la guerra de clases. ¿Dónde encontrar tal indispensable  forma­ción? En el ejército sindicalista que integraba. For­mación  empírica, sin duda, puesto que no era dada en escuelas sino en la  práctica misma de la lucha, pero formación poderosa que moldeaba al  hombre Y le hacía dar el máximo de sus posibilidades.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La  estrategia Y la táctica revolucionarias se fundían en una unidad  funcional con la doctrina. El sindicalista revolucionario conocía a sus  autores. Pero sobre todo vivía su pensamiento Y trataba de incorporarlo a  la historia. Su cultura intelectual se apoyaba, por lo tanto, en la  realidad tangible de su actividad cotidiana. Pero la guerra de clases  forja­ba al combatiente proletario sobre todo en el orden moral y Jorge  Sorel pudo escribir, sin caer en ridículo, que resucitaba en una forma  nueva al héroe aqueo cantado por Homero. Enseñaba al obrero he­roísmo y  desprendimiento, solidaridad y violencia, sentido del honor, del deber y  de la libertad. Le in­culcaba el espíritu de disciplina y el espíritu  de man­do. Lo libraba de su complejo de inferioridad y des­arrollaba su  voluntad de poderío. Del sub-esclavo que era el proletario hacía un  hombre, en la plena acep­ción del término. Más todavía: un señor. Frente  al burgués empantanado en su mercantilismo, el produc­tor&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;manual,  a pesar de su condición miserable, apa­recía como un amo, en el sentido  nietzscheano de la palabra, porque tenía la moral y las aspiraciones de  los fuertes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Quién se atreverá a sostener que el proletario de  hoy es incapaz de hallar de nuevo el espíritu que ayer no más era el  suyo? El reformismo no ha lo­grado destruir sus potencialidades  heroicas. Pero si ha eliminado la formación mediante la cual dichas  potencialidades se convertían, en el seno del movi­miento sindicalista,  en una verdadera cultura, esto es, en un modo de vida y de pensamiento.  La guerra, por lo demás, no constituye la actividad normal del  productor. No es para él sino un accidente que debe estar listo para  enfrentar, pero que no se puede sus­citar como medío de formación. En  los países libe­rados&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;de la "ocupación" capitalista, la  guerra de cla­ses concluyó legítimamente, aun cuando la lucha económica  aún continúe. Hay, por consiguiente, que dar al trabajador una cultura  de paz (').&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero si el sindicato supo ser, para el proletario, el  marco eficaz de una cultura guerrera que, fundada en las consecuencias  del oficio,&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;no surgía, sin em&lt;strong&gt;­&lt;/strong&gt;bargo,  de dicho mismo oficio, ¿cómo no constituirá mejor todavía el marco de  una cultura más estricta­mente integrada en la actividad profesional de  sus miembros? La historia nos da la prueba de que el sindicalismo es  formador, Y es esto lo que nos im­porta. Sorel, por otra parte, ha  mostrado muy bien que no existe antinomia alguna entre la cultura del  guerrero y la del productor, sino meramente una di­ferencia de expresión  de valores idénticos. Puesto que el sindicato, asociación de  productores y no de guerreros, supo preparar al obrero para la "epopeya  de las huelgas", con más razón sabrá prepararlo para la epopeya de la  producción.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;(l) Editado a principios de 1955. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;16.&lt;strong&gt;LAS CONDICIONES MATERIALES &amp;nbsp;Y MENTALES DE UNA CULTURA DE PAZ&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para  que el sindicato pueda desempeñar su papel formador en un ambiente de  paz social -que supone la liberación política del Estado aun cuando no  haya nueva estructura de la sociedad de producción- es ante todo  imprescindible que conserve su pleno va­lor a los ojos de los obreros.  En el caso contrario, ya no sería sino una forma vacía e ineficaz o,  peor to­davía, una burocracia fosilizada, incapaz de asumir ninguna  responsabilidad nueva ni de conservar siquiera algún imperio sobre sus  miembros. Para que pueda realizar la tarea cultural que debe ser la suya  en el futuro es preciso, pues, que el sindicato se im­ponga a los  productores, no en la mera forma de un "servicio social" o de una  cooperativa de consumo, sino como el marco permanente de toda su,  actividad peri profesional. Así, y solamente así, el sindicalista  aceptará una disciplina formativa que, por atra­yentes que sean sus  resultados y por hábiles que sean los métodos utilizados, le costará  esfuerzos en la medida en que transformará sus costumbres y vio­lentará  su pereza mental.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tradicionalmente, el sindicato halla su  justifica­ción en la defensa de los intereses materiales de la clase  obrera. Para que le sea posible superar tal sus­trato económico,  necesita en primer lugar apoyarse sólidamente en él. Dicho con otras  palabras, el sin­dicato debe ser indispensable, no en tal o cual cam­po,  sino en el conjunto de la vida proletaria. Debe constituir la garantía  evidente de las conquistas so­ciales realizadas y la promesa de nuevos  progresos. Más todavía, debe ser, no sólo fuente, sino también la  condición permanente del bienestar de sus miem­bros. En otros términos,  es menester que el carnet sindical represente ventajas tales que ningún  pro­ductor pueda ni soñar en no poseerlo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No se trata aquí en  absoluto, notémoslo, de un plan maquiavélico para "tener en mano" al  proleta­rio y hacerlo caminar derecho, al modo de los patro­nes paterna  listas que organizan, en el marco de la empresa, obras sociales tan  ventajosas para los obre­ros que ninguno de ellos pueda ni pensar en  ponerse en huelga, En primer lugar porque la formación que se le hará  aceptar no constituirá para él ni una nue­va carga ni una limitación de  sus privilegios, sino, por el contrario, un beneficio de primera  importan­cia, aun cuando no sea capaz, por lo general, de apreciarla en  un primer momento. En segundo lu­gar porque la presión indirecta así  ejercida sobre el productor nada tendrá de un trato ni menos todavia de  un chantaje, puesto que no consistirá en condicio­nar ventajas por una  asistencia a clases o conciertos, sino más sencillamente en ligarlo cada  vez más con su sindicato haciéndole vivir en él una vida colec­tiva que  incluya una actividad cultural, como la vida de una familia de cierto  nivel comporta un am­biente formativo de que los niños participan  automáticamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El sustrato material de que acabamos de hablar no  es en si suficiente, por lo tanto, para hacer del sindicato un marco  cultural. Pero, incorporando al productor en la organización profesional  de que for­ma parte, suscita un estado mental favorable a la búsqueda o  la aceptación de una actividad colectiva semejante, no a aquella del  rebaño o del presidio, sino a la de un club. La camaradería y la  emulación surgen espontáneamente del contacto diario, y los intereses  comunes son demasiado poderosos para que no nazca de ellos una  solidaridad que haga nor­mal todo esfuerzo colectivo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por otra  parte, el proletario, que siempre padece, en la fábrica, una  inferioridad que procede de su condición de no poseedor en un medio  donde la pose­sión es el único factor de la libertad y el poderío,  reencuentra en el sindicato su dignidad de hombre. Por eso mismo, su  anticultura, hecha de desprecio por el burgués pero también de desafio,  pierde su ra­zón de ser. Fuera de la fábrica, hasta que también la  fábrica se humanice, en el pleno sentido de la pa­labra, por su  transformación en comunidad de tra­bajo, el obrero ya no es un  proletario, sino un ciu­dadano como cualquiera. 'o a pesar de su  condición de productor, sino en función de ella. Es lógico que  reivindique su derecho a la cultura con la misma intransigencia y el  mismo entusiasmo con que los sindicalistas revolucionarios de ayer  reivindicaban su derecho al pan.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;17. EL SINDICATO, ESCUELA DE CULTURA &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ha  llegado, pues, para el sindicato la hora de con­siderar al productor ya  no solamente un animal que necesita abundante comida y litera  confortable, sino un hombre que exige ser formado integralmente. Sin  abandonar sus funciones económicas, tiene que convertirse en una escuela  de cultura.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta última expresión es un tanto peligrosa en razón  del sentido limitado que se da hoy en dia a la palabra escuela. Evoca  clases sistemáticas, exáme­nes, y disciplina física, cosas que  naturalmente re­pugnan a la gran mayoría de los obreros. No se tra­ta  por lo tanto, de ningún modo, de transformar las sedes de los sindicatos  en escuelas nocturnas. Estas existen y es de esperar que se  multipliquen más todavía. Ni siquiera queda excluido que los distintos  sindicatos organicen por cuenta propia institutos educacionales  conformes con las exigencias profesio­nales de sus miembros o con su  propia necesidad de conductores. Pero no hay que disimularse que tales  organismos nuevos no alcanzarían, como ya es el&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;caso de  aquellos que funcionan, sino a la pequeña mi­noria de los trabajadores  manuales que aspiran a la cultura y no buscan tanto convertirse en  obreros cul­tos como cambiar de capa social. No es, por lo tan­to, en  semejante extensión del sistema clásico que estamos pensando.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Concebimos,  por el contrario, la escuela de cultu­ra como un club que sea, por su  misma actividad, un centro de atracción para los productores y donde  éstos encuentren, ante todo, un marco formador. El obrero no irá  espontáneamente al museo. Pero, vi­viendo en contacto cotidiano con lo  bello en una Casa Sindical donde se sienta a sus anchas, aprenderá po­co  a poco, sin clases de estética, a hacer la diferencia entre la obra de  arte y el calendario "artístico", en­tre la buena música y la canción de  moda. En éste un primer punto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero semejante marco no hay que  dejarlo vacio, lo que sería hacerlo ineficaz. Que en él se presenten  espectáculos de alto nivel, nada más plausible. Más no es suficiente.  También y sobre todo hay que ha­cer participar al productor en la  actividad cultural y desarrollar asi las predisposiciones que pueda  te­ner. Elencos teatrales, orquestas de aficionados y "ateJiers" de  pintura y escultura tienen su lugar en la Casa Sindical como tienen el  suyo la cancha de tenis, la sala de armas y la pileta de natación. Todo  esfuerzo de creación o de superación a la vez es for­mador y exige una  formación previa que el obrero buscará y de la cual habrá que darle los  medios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin duda, solo una &lt;em&gt;élite &lt;/em&gt;en potencia entrará en  el juego. Pero no se puede soñar en dar a todos un mismo nivel de  cultura. La masa permanecerá espectadora y esto ya será, de su parte, un  primer paso, de resultados apreciables. La objeción que se puede hacer a  nuestro proyecto tal como lo hemos desarrollado hasta aquí es otra: la  cultura que irán adquiriendo asi los productores será una cultura  "agregada" &amp;nbsp;y el sindicato sólo constituirá el pre&lt;strong&gt;­&lt;/strong&gt;texto  de una acción formadora "de lujo" que podría darse con tanta eficacia  en otro lugar. Estamos de acuerdo. Pero no hemos hecho, hasta ahora,  sino describir el ambiente de la escuela de cultura, esto es, el marco  en el cual el obrero recibirá y se forjará una cultura "integrada". Pues  no vemos razón al­guna para que los trabajadores manuales no  apro­vechen, en la medida de sus posibilidades, el capital de  civilización de que Son herederos legitimas al mis­mo título que los  demás miembros de la Comunidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;18. &lt;strong&gt;LA CULTURA INTEGRAL EN LA CREACION &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es  uno de los prejuicios más sólidamente enraiza­dos en los burgueses y  los intelectuales (incluso los burgueses y los intelectuales  socialistas) que el obre­ro trabaja porque está constreñido por la  necesidad material pero tiene horror y asco por su oficio. Si realmente  es así para algunos, esto demuestra sim­plemente que hay inadaptados en  la clase obrera, lo que no constituye ninguna revelación, y&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;que  las con­diciones capitalistas de trabajo no son muy exal­tantes, 10 que  tampoco es nada nuevo. Pero, de todas maneras, la tesis es inexacta en  lo que atañe al con­junto de los trabajadores manuales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se ha notado muy a menudo que los pequeños perfeccionamientos&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;técnicos, a veces de consecuencias&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;incalculables, con que simples obreros asalariados han&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;mejorado sus herramientas y métodos de traba­jo&lt;strong&gt;, &lt;/strong&gt;son  numerosísimos. Casi es norma que el produc­tor "piense" su trabajo. Sin  embargo, muy pocos han sabido sacar un provecho material o profesional  "madero de sus inventos, por lo menos hasta los úl­timos&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;años en que una tendencia a suscitar las inno&lt;strong&gt;­&lt;/strong&gt;vaciones  técnicas de este tipo se ha desarrollado en­tre los patrones como  consecuencia de las encuestas realizadas en las fábricas por psicólogos  especializa­dos. En cualquier obrero hay un artista que, al no poder,  como el artesano, poner su personalidad in­tegral en su obra, busca por  lo menos la perfección de su trabajo. ¿Cuál es el ajustador que no tiene  su técnica particular y no se enorgullece de ella? ¿Cuál es el mecánico  que considera el ejercicio de su oficio como una rutina y no se  confunde, en una especie de&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;simbiosis incomprensible  para el profano, con el mo­tor que está arreglando? A pesar de la  explotación capitalista y la inhumanidad del taylorismo, por lo demás  cada vez más abandonado hoy en dia, el pro­ductor toma interés en lo que  hace y siempre busca aprender a hacerlo mejor. Nada más natural si  pen­samos&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;que, durante siete u ocho horas por día, su&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;cuerpo  y su mente son moldeados por una técnica que acaba por incorporarse a  su naturaleza en forma de hábitos definitivos. En las peores condiciones  de tra­bajo, su entusiasmo creador en la escala variable de sus  posibilidades, por supuesto- siempre busca despertarse.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo que la  fábrica capitalista es incapaz de hacer, el sindicato puede y debe  realizarlo. Agrupa a obre­ros de un mismo oficio que poseen en común, no  sólo el interés económico, sino también el entusiasmo po­tencial que  acabamos de analizar brevemente, aun cuando, delante de sus compañeros,  un falso pudor los impele a disimularlo., La 'fábrica traba al  produc­tor&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;constriñéndolo a una rutina casi mecánica. Es&lt;strong&gt;­&lt;/strong&gt;torba  el libre desarrollo de la imaginación creadora, de la cual nace la  alegría en el trabajo. Corresponde al sindicato poner a disposición de  sus miembros los materiales (talleres, utillaje), que sólo podría  apro­vechar una mi noria, como la formación teórica y práctica merced a  la cual el obrero logrará escaparse del circulo vicioso de la  especialización abusiva y realizar, sin salir de su oficio, sus  aspiraciones de&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;creador.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Se puede legítimamente  calificar semejante for­mación de cultura? Los racionalistas lo negarán.  Para ellos, la cultura sólo procede de la inteligencia desencarnada.  Pero los artistas, por cierto, contes­tarán afirmativamente. Saben por  experiencia vivi­da que el trabajo manual es formador del ser entero  dándole el rigor sin el cual no hay creación. Saben que el "cuerpo a  cuerpo" con la materia agudiza&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;la sensibilidad más de  lo que puede hacerlo un curso de historia del arte. La cultura  "integrada" no hará del obrero, por supuesto, un hombre de mundo capaz  de hablar y juzgar de todo sin nunca producir nada original, ni un  diletante cuyo refinamiento perma­nezca estéril, sino el equivalente  moderno del artesano de antes, que sacaba de su actividad creadora una  ri­queza de pensamiento y una delicadeza de sentimientos que hacían de  él un hombre completo cuyas obras, en todos los campos, son modelos no  igualados.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;19. &lt;strong&gt;LA ACCION CULTURAL DEL SINDICATO &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La  cultura "integrada" no excluye, por otra parte, lo que se conviene en  llamar la "cultura general". La supone, por el contrario, ya lo vimos,  como pro­ducto de un ambiente necesario y la suscita por la formación  integral que da al productor. Los princi­pios y valores de ambas son los  mismos. Sólo difie­ren sus modos de expresión. El rigor lógico del  me­cánico lo hace apto para captar y apreciar la exacti­tud de un  razonamiento, aun cuando no hace de él un metafísico. La sensibilidad a  las formas del tor­nero _y elegimos deliberadamente nuestros ejemplos en  las especialidades que, en la fábrica, dejan el me­nor lugar a la  iniciativa personal- lo prepara a sen­tir mejor que muchos críticos de  arte la belleza de una estatua o un cuadro. La formación técnica tal  como la concebimos no encierra más al trabajador manual en su oficio que  la formación humanística al intelectual en el marco de las lenguas  muertas. Antes al contrario, el esfuerzo de la búsqueda le abre la mente  a nuevas experiencias, el entusiasmo creador&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;lo  predispone para grandes aventuras y el desinterés que pone en su trabajo  lo arranca del materialismo moral. Es en este sentido que podemos  hablar de cultura. La técnica sólo es un procedimiento más adecuado que  cualquier otro, por ser mejor adaptado a la naturaleza del productor,  para llevar la clase obrera a la civilización.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando hablamos de  formación técnica, no quere­mos decir, por lo demás, formación  profesional. Esta, que no hace sino preparar al obrero para desempeñar  una función determinada en la fábrica, está dada por las escuelas  especializadas. La formación técnica, por el contrario, en el sentido en  que la entendemos no está dada hoy día en ninguna parte fuera de  algu­nas pequeñas asociaciones y en campos muy limita­dos (el  aeromodelismo, verbigracia). Está destina­da a permitir al productor  superar su función eco­nómica, pero sin salir de su oficio, por lo  menos,&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;apoyándose en él. El hecho de que el obrero se  haga, por eso mismo, profesionalmente más capacitado no es sino una  consecuencia feliz y lógica, pero indirecta, de su desarrollo cultural.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Digamos de modo más concreto que la formación técnica de que se trata está destinada a transformar en arte el&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;métier &lt;/em&gt;puramente "alimenticio" del traba&lt;strong&gt;­&lt;/strong&gt;jador  manual. Todas las tradiciones artesanas pue­den así utilizarse otra  vez, ya no como medios de subsistencia, sino como técnicas de creación  desintere­sada. Basta que el carpintero que fabrica puertas en serie  aprenda a tallar la madera, que el metalúrgico que tornea siempre la  misma pieza aprenda a forjar el hierro o que el relojero industrial que  arma desper­tadores en cadena aprenda a inventar mecanismos, para que se  conviertan en artistas. Existen pocos oficios que no posean así una  extensión creadora po­sible. Otros, como la mecánica del automóvil y la  radio, ya suponen una iniciativa y conocimientos ta­les que bastaría  liberarlos del constreñimiento co­mercial para que abrieran por sí  mismos un campo inmenso a la creación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;EL &lt;/em&gt;cuanto a los  medios de que dispone o puede dís­ner el sindicato para dar a sus  miembros semejante .tura de expresión técnica, son todos aquellos que la&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;propaganda  contemporánea. Si la edición, la prensa, la radio, el cine y la  televisión contribuyen, hoy en día, tan poderosamente al embrutecimiento  de las masas, ¿ cómo no podrían, liberados de su espíritu mercantil y  demagógico, actuar eficazmente en sen­tido contrario? Piénsese solamente  en las posibilida­des excepcionales que ofrece la televisión documental  y educativa: permite presentar al espectador, en una forma  particularmente atrayente, los procedimientos y los resultados de las  técnicas que nos ocupan y darle asi el gusto de la creación y los  conocimientos nece­sarios para llegar a ella. Permite sobre todo, y de  modo más general, en unión con los demás medios de difusión que hemos  citado más arriba, rehabilitar a los ojos de todos el trabajo manual y  hacer desapare­cer el complejo de inferioridad que impele al pro­ductor a  imitar al burgués; lo que constituye el pri­mer paso que dar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por  supuesto, el empleo de semej antes medios mo­dernos que el sindicato no  puede dejar en manos de jos envenenadores de la mente obrera no excluye  el recurso a los procedimientos tradicionales y en parti­cular a la  enseñanza directa. Y puesto que, en ma­teria de cultura, se trabaja  siempre para el porvenir más que para el presente, nos parece  indispensable que la formación técnica sea impartida en primer lu­gar en  el marco de un movimiento de juventud sin­dicalista fundado en una  "mística" del trabajo y en el espíritu de equipo, según el ejemplo dado  en Europa por los "Compagnons de France", hoy desapare­cidos por razones  políticas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;20. LOS "MAESTROS DE CULTURA" EN LOS SINDICATOS &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No  faltan utopistas para pensar que los medios modernos de acción sobre la  masas son tan poderosos que basta emplearlos para que la cultura  -cualquie­ra sea, por otra parte, la concepción que se tenga de ella- se  difunda rápidamente en todos los estrados de la sociedad.  Desgraciadamente, formar un hom­bre -y, con más razón, una capa social-  no es tan sencillo como hacerle tatarear la canción de moda. La cultura  no se improvisa, ya lo dijimos, ni se dis­tribuye como el pan o el  tango. Siempre constituye el resultado, nos lo enseña la historia, de un  esfuerzo lento y continuo a través de varias generaciones. Aun cuando  los sindicatos, plenamente conscientes de su tarea en este campo,  lograran de la noche a la ma­ñana fiscalizar y utilizar la prensa, el  cine, la radio y la televisión, el problema no estaría resuelto. Pues  quedaría por encontrar los "maestros de cultura" sin los cuales los  medios de formación más poderosos resultarían ineficaces.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Eso  parecerá una perogrullada, pero las tesis en boga entre algunos  defensores de la "cultura prole­taria" hacen que no sea inútil  escribirlo sin perifra­se: la formación &lt;em&gt;cultural sólo puede ser dada por gente culta, sobre todo cuando es preciso que&lt;/em&gt; adquie­&lt;strong&gt;ra &lt;/strong&gt;una nueva expresión. Hay, por cierto, autodidac&lt;strong&gt;­&lt;/strong&gt;tas  en la clase obrera. Pero no constituyen sino una mi noria  insignificante y su cultura no siempre es muy sólida ni bien  equilibrada. No basta, por otra poseer una formación para saber  transmitirla. Eternos, pues, nuestra fórmula: la formación&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;cultural sólo puede ser impartida por profesores.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tal  conclusión no deja de ser un tanto inquietante. Sugiere invenciblemente  la imagen molieresca de un intelectual puro, salido de las clases  medias, rodeado de seres toscos cuyo modo de pensamiento y aspira­ciones  desconoce del todo, y tratando de iniciarlos en los misterios de la  sintaxis latina o del cálculo diferencial. Es bien evidente que traer la  escuela o la universidad al sindicato no podria dar resultados mucho  mejores que llevar al sindicalista a la escuela a la universidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nadie que se haya ocupado del problema ignora, sin embargo, de qué prestigio goza el profesor en la &lt;em&gt;élite &lt;/em&gt;del  proletariado. No es, por lo tanto, imposible utilizar a algunos  profesionales de la enseñanza que hayan estudiado la situación de la  clase obrera, aun­que sólo sea para planificar el esfuerzo a em­prender y  formar, con ayuda de esos viejos artesa­nos que aún se encuentran y que  dominan perfecta­mente las técnicas de los oficios de arte, profesores  seleccionados entre los trabajadores manuales más aptos. Pues seria vano  querer alcanzar de una vez al conjunto de los productores. Sin duda es  posible modificar desde ya el clima cultural en que todos se mueven.  Pero la cultura no puede sino infiltrarse progresivamente en la masa,  que, no lo olvidemos, procede por imitación más que por convicción. Hay  que formar primero, intelectual y técnicamente, "maestros de cultura"  que, a su vez, formarán&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;des­pués a una &lt;em&gt;éliie &lt;/em&gt;que,  por su ejemplo, ayudará a la masa a modificar su actitud. Procedimiento  lento, sin duda, pero el único que pueda dar resultados du­raderos. N o  es cosa fácil cambiar la mentalidad y los gustos de un proletariado  hasta ahora abandonado a sí mismo o, peor aún, sistemáticamente  explotado en su ignorancia. Procedimiento conforme a la natura­leza de  las cosas, también. Pues la cultura es siem­pre,&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;en su expresión creadora, lo propio de una aris&lt;strong&gt;­&lt;/strong&gt;tocracia  y va degradándose después según la capa­cidad biopsíquica y la  condición histórica de las capas sociales que la reciben y aceptan de  modo desigual.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La minoría que encarnará la nueva. expresión de  nuestra cultura constituirá, como lo escribe Henri De Man, ex presidente  del Partido Obrero Belga (so­cialista), una nueva aristocracia rectora;  una aristocracia del trabajo manual, diferente en su modo de vivir y de  crear tanto de la antigua aristocracia po­litica y militar como de la &lt;em&gt;élite &lt;/em&gt;intelectual  que peno­samente le sobrevive, pero no inferior a ellas. E  in­finitamente superior a la burguesía, cuya cultura de­cadente no es  sino un barniz engañador.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;21.&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;VALOR REVOLUCIONARIO DE LA CULTURA SINDICAL &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La  redención cultural del proletariado acarreará, pues, como acabamos de  verlo, importantes conse­cuencias sociales. Hasta ahora, la  estratificación económica nacida del capitalismo y la estratificación  cualitativa coincidían en sus grandes líneas. La clase obrera estaba  realmente abajo de la escala social en todos los campos. Ya no será lo  mismo una vez que haya recibido y asimilado la formación cuyos  princi­pios hemos asentado. Sobrepuestas desde el punto de vista  económico, las clases estarán yuxtapuestas des­ee el punto&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;de vista cualitativo. Vale decir que el obrero&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;culto  se sentirá humanamente igual al bur­gués culto al que permanecerá sin  embargo sometido según las cláusulas del contrato de trabajo. Su  si­tuación económica le parecerá tanto más inaceptable cuanto que su  cultura, fundada en el &lt;em&gt;métier, &lt;/em&gt;lo pre­parará mucho mejor para  su trabajo de productor que la formación, enciclopédica más que  verdaderamente humanística, del burgués prepara a éste para su pa­pel de  dirigente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los soñadores idealistas que esperan que la cultu­ra  llenará las aspiraciones de la clase obrera y bas­tará para incorporarla  a la Comunidad -léase: para hacerla quedar quieta y aceptar su suerte  con resig­nación- se ilusionan completamente. La redención cultural del  proletariado no puede ser una redención del proletariado por la cultura.  Es impotente, en sí, para compensar la anormalidad de las relaciones  en­tre productores y detentadores de los medios de pro­ducción. Muy  lejos de hacer al obrero pasivo y sumiso,&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;le dará, por el contrario, a la vez que una concien&lt;strong&gt;­&lt;/strong&gt;cia  más aguda de la explotación que padece, la capaci­dad de reemplazar la  estructura capitalista de la so­ciedad económica por una estructura  comunitaria.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero el sindicalista culto ya no luchará como un  bárbaro. Ya no soñará en destruir la civilización al mismo tiempo que al  "ocupante" burgués. Ya no con­fundirá los valores tradicionales y su  expresión deca­dente y ya no los vinculará en su mente con el pro­ceso  capitalista de la producción. Antes al contrario, la revolución tendrá  para él la doble razón de ser de liberar a la clase obrera y de devolver  a la civilización su plena vigencia, unificando otra vez la cultura  fun­dada en el oficio y este mismo oficio de que la victoria burguesa  dramáticamente la había alejado. Las con­secuencias sociales de la  cultura obrera tal como la concebimos serán, por lo tanto, lógicamente  inversas de aquellas que la adopción por los productores de una cultura  burguesa degradada ha provocado en los Estados Unidos. Allá, el  proletario "plutócrata", aburguesado en su "cultura", se ha sentido  solidario del sistema económico burgués. Acá, el obrero, crea­dor en el  marco de una cultura de nueva expresión, tenderá a eliminar el dominio  económico de una clase cuya superioridad ya no admitirá. N o queremos  de­cir con eso, por supuesto, que el reformismo de los sindicatos  yanquis tiene por causa exclusiva ni prin­cipal el acceso, por lo demás  producido por la evolu­ción del capitalismo, de los productores a la  cultura burguesa, ni que el espíritu revolucionario depende exclusiva o  principalmente de una cultura obrera. La causa fundamental de la actitud  proletaria es eviden­temente de naturaleza económica. Pero la cultura  constituye un factor que no se puede dejar a un lado, como Jo demostró  muy bien el gran maestro del sin­dicalismo revolucionario que fue y  sigue siendo Jorge Sorel.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El éxito de una revolución económica que  acarree la desaparición de la burguesía, vale decir, remitámoslo, de  los detentadores del capital en cuanto clase dirigente de la producción  sólo es posible, por lo demás, si los productores están listos para  inte­grarse en las comunidades de trabajo y desempe­ñar en ellas su  función en una atmósfera totalmente renovada. El socio de la empresa  comunitaria ya no podrá&amp;nbsp; producir con el mismo espíritu que el  asalariado d­e hoy, para quien, por lo menos en la medida en que el  gusto del trabajo bien hecho no priva sobre la conciencia que tiene de  su condición de proletario, la norma es trabajar lo menos que pueda.  Tendrá, por el contrario, que participar por entero y sin reserva en el  esfuerzo colectivo, abandonando la idea de una remuneración exactamente  proporcionada a su es&lt;strong&gt;­&lt;/strong&gt;fuerzo personal. Dicho con otras  palabras, tendrá que producir en un ímpetu de entusiasmo desinte­resado.  ¿ Cómo conseguir tal resultado sin una for­mación previa? La cultura  obrera lo prepara para su futuro papel de productor libre. No es éste su  me­nor mérito.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;22. VALOR HUMANO DE LA CULTURA SINDICAL &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Independientemente  de sus consecuencias económicas sociales, la redención cultural de la  clase obrera posee un valor en sí, un valor humano. El proleta­rio  integral del siglo pasado no era, por su situación, sino un subesc1avo y  tenía la mentalidad correspondiente. Estaba, desde este punto de vista,  más cerca del animal doméstico que del ser humano. Sería tan vano como  injusto reprochárselo retrospec­tivamente. Es un milagro que se hayan  reunido productores manuales para superar su condición pro­letaria y  emprender la lucha sindicalista contra las potencias del dinero que  dominaban la sociedad ente­ra, y hasta para emprender un combate  político contra el Estado burgués. Pero no por eso deja de ser cierto  que el mejoramiento material de las con­diciones de existencia de los  trabajadores manuales pierde gran parte de su significado si no tiene  por consecuencia sino una imitación estéril del modo de vida y de  pensamiento de la pequeña burguesía, o más sencillamente, la mera  satisfacción biológica de un legítimo apetito. Sin la cultura, sin una  cultura ade­cuada a su naturaleza y a sus necesidades, el prole­tario  nunca será sino un subes clavo bien alimentado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por el contrario,  si el trabajador manual recibe una formación completa que haga de él, en  la medida de sus posibilidades biopsiquicas, un creador capaz de  dominar su condición de productor subordinado, no evadiéndose de ella  sino "sublimándola", será un hombre en la plena acepción del término,  infinita­mente superior al burgués, que no hace sino consumir productos  de cultura que otros crean a su intención sin que él los comprenda  siquiera. La cultura sindi­cal llegará al feliz resultado de civilizar  al "bárbaro", no imponiéndole normas de pensamiento y de acción que sean  extrañas a su ser y a su función, sino por el contrario dándole los  medios de elaborar por sí mis­mo las formas en que le sea posible  asimilar y vivir la herencia que a todos pertenece.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es por la  creación, en efecto, que el hombre supe­r íor se revela, cualquiera sea  su jerarquía en la esca­la social presente y cualesquiera sean el campo y  la técnica de su esfuerzo. Crear es, para el obrero, in­corporarse a la  materia&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;y modificar el mundo.&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;Es  hacer obra de demiurgo. Es también realizarse en la plenitud conquistada  de su ser, haciendo participar su cuerpo, actor, y ya no solamente  orgánico,&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;en el acaharniento de su adaptación interior.  Basta colo­car otra vez al obrero en las condiciones de trabajo del  artesano para que, naturalmente, vuelva a ser creador&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;lo era el productor de antes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dichas  condiciones son de dos órdenes de irnpor­tancía desigual. Incluyen sin  duda la facilidad económica que el proletariado ha conquistado en el  curso de &lt;strong&gt;l&lt;/strong&gt;os&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;últimos decenios o de los  últimos años ('). Pero muchos grandes creadores han logrado, en este  campo, salvar los obstáculos que la sociedad mercan­tilista levantaba en  su camino. En cambio, nadie crea en la servidumbre ni en la incultura.  La clase obre­ra sigue estando avasallada y no ocupa todavia el lu­gar  que legitimamente le corresponde en el proceso de la producción. y sigue  siendo inculta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es menester realizar, por lo tanto, un último  es­fuerzo. Ha llegado la hora de dar a la clase obrera, en una forma  adecuada a sus exigencias y a sus posi­bilidades, la cultura a que tiene  derecho como cohere­dera de nuestro pasado. Decimos: dar. En efecto,  limitado a sus propios medios, el trabajador manual es, salvo  excepciones individuales, incapaz de rein­ventar para su propio uso los  métodos tradicionales de que el maquinismo lo ha apartado, tanto menos  cuanto que su medio aburguesado lo arrastra por el camino de la  facilidad. Pero el artista tampoco im­provisa, salvo casos  excepcionales. Recibe de sus maestros, en la disciplina del &lt;em&gt;aielier &lt;/em&gt;la  formación que le permitirá crear y formar a su vez discipulos. Ya lo  dijimos: el marco natural de la formación del pro­ductor, a faita del  taller comunitario, es el sindicato. Luego, corresponde al sindicato  dedicarse a esta ta- rea de extraordinaria importancia que queda casi  integramente por hacer.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;(l) Escrito a principios de 1955. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;23. &lt;strong&gt;VALOR ECONOMICO DE LA CULTURA SINDICAL &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aludimos  más arriba, incidentalmente, a las afor­tunadas repercusiones que la  cultura del productor, tal como acabamos de definirla, tendrá  necesariamen­te en el campo económico. Por cierto, el mejoramien­to del  producto y el aumento de la producción no constituyen en absoluto la  razón de ser principal ni el objetivo primordial del esfuerzo a  realizar, que es ante todo de naturaleza humana. Pero, de cualquier  modo, la economía no es extraña al hombre y el pro­greso material,  cualquiera sea el mal uso accidental que de él hagamos, está lejos de  carecer de valor hu­mano. Y, por otro lado, el poderío de una nación  de­pende, hoy en día, en una buena parte, de su produc­tividad  industrial.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es error demasiado común considerar dicha  pro­ductividad como fundada esencialmente en la maqui­naria de nuestras  fábricas, cuando dimana en primer lugar, puesto que las máquinas son&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;productos,  del nivel técnico de los productores. Si fuera posible aceptar la idea  de una sociedad industrialmente in­movilizada para siempre, dicho nivel  podría ser resul­tado de la mera formación profesional que dan las  escuelas especializadas. Pero el mundo industrial, como toda realidad  humana, está en constante evo­lución. El productor, pues, no puede ser  un simple robot bien condicionado, según el sueño caduco de Taylor.  Tiene que adaptarse a los cambios continuos de las técnicas, y hasta  participar en ellos en cuanto creador. Dicho con otras palabras, debe  ser el amo de la técnica y no su servidor. Esto resulta indispen­sable  sobre todo en los paises en vías de industriali­zación, como la  Argentina, que no pueden, bajo nín­gún concepto, limitarse a una rutina  industrial -que no existe o se ubica en un nivel inferior de  produc­ción- síno que tienen, antes al contrario, que supe­rar sin  tregua los resultados logrados, y con un ritmo más rápido que el de las  naciones mecanizadas desde antiguo, puesto que hay que compensar el  tiempo perdido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La industria contemporánea tiende, por lo demás, a eliminar al obrero &lt;em&gt;robot, &lt;/em&gt;cualquiera  sea su grado de capacitación. La nueva fábríca Ford de Cleveland (1954)  produce bloques de automóvil de modo casí totalmente automático. Sólo  intervienen, en ciertos momentos del proceso, algunos pocos obreros  alta­mente capacitados a quienes se exige la iniciativa de que  precisamente carece la máquina más perfec­cionada. En Inglaterra existe  una fábrica electrónica de receptores de radio que produce tanto con  cincuen­ta técnicos como una fábrica normal con mil quinien­tos obreros  comunes. Esto equivale a decir que no ha­brá más lugar, en la sociedad  de mañana, para el pro­ductor medio de hoy. Sólo tendrán empleo los  ba­rrenderos y los creadores.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Trátese, pues, del estado actual o  del estado futuro del mundo industrial, y aun cuando se considere el  problema sólo desde el punto de vista económico, una cultura que  trasforma al &lt;em&gt;robot &lt;/em&gt;humano en un pro­ductor digno de tal nombre,  capaz de iniciativa y, luego, previamente formado con vistas a la  iniciativa, resulta a las claras indispensable. Ahora bien: la cul- tura  &lt;em&gt;del &lt;/em&gt;proletariado, funcional en sus modalidades, &lt;em&gt;10 &lt;/em&gt;será igualmente, búsqueselo o no, en sus resulta_ dos. En otros términos, la cultura del productor es, &lt;em&gt;ipso lacto, &lt;/em&gt;la cultura &lt;em&gt;del &lt;/em&gt;producto en cuanto está &lt;em&gt;fun­&lt;/em&gt;dada en la producción, a la &lt;em&gt;que &lt;/em&gt;supera, sin duda, pero debe primero realizar. La llamada "cultura in­dustrial", vale decir, &lt;em&gt;la &lt;/em&gt;cultura del obrero en tanto &lt;em&gt;que &lt;/em&gt;referida  a su trabajo y a los frutos de su trabajo, no consiste, por  consiguiente, de ninguna manera, en la especialización estrecha y  cerrada &lt;em&gt;que &lt;/em&gt;algunos te­men no sin razón y otros desean ver desarrollarse en la clase obrera, sino &lt;em&gt;que &lt;/em&gt;constituye, antes al contra­rio, el mero aspecto económico de la formación inte­gral &lt;em&gt;del &lt;/em&gt;hombre creador.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;24. &lt;strong&gt;HACIA LA CIVILIZACION DE LOS PRODUCTORES&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los trabajadores manuales son &lt;em&gt;lógicamente &lt;/em&gt;los pri­meros interesados en el asunto, desde todos los puntos de vista. Pero su misma incultura &lt;em&gt;les &lt;/em&gt;hace,  por 10 general, incapaces de aspirar a una formación cuyo significado  se les escapa y .no puede sino_escapárseles. Luego, es normal y  necesario &lt;em&gt;que &lt;/em&gt;las organizaciones que cargan con la responsabilidad del porvenir obre­ro tomen las iniciativas &lt;em&gt;que &lt;/em&gt;se imponen. Eso no quiere decir, sin embargo, &lt;em&gt;que &lt;/em&gt;deban actuar en cir­cuito cerrado y &lt;em&gt;sólo &lt;/em&gt;por sus propios medios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La clase obrera no padece sola, en efecto, &lt;em&gt;las &lt;/em&gt;con­secuencias trágicas de su incultura. La Comunidad entera resulta disminuida por la presencia en su seno de varios &lt;em&gt;millones &lt;/em&gt;de "bárbaros" &lt;em&gt;que &lt;/em&gt;no sólo consti­tuyen una amenaza para la civilización sino &lt;em&gt;que &lt;/em&gt;tam­bién traban su progreso, aun en &lt;em&gt;el &lt;/em&gt;campo material, como&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;acabamos  de verlo, y con más razón en el de a creación desinteresada. El mismo  poderío es, por una parte, función de la cultura, pues la alegría es  factor de fuerza y la creación es factor de alegría.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Estado  comunitario no puede, por consiguiente, permanecer pasivo, tanto menos  cuanto que él tiene la responsabilidad de la educación, siendo en  defini­tiva la formación de los trabajadores obra de educa­ción. Por lo  demás, la antigua fórmula &lt;em&gt;panem et cir­censes &lt;/em&gt;sólo expresa un  falso maquiavelismo de Bajo Imperio, o un recurso provisional. Aun desde  el mero punto de vista político, es más fácil para el Estado dirigir a  un pueblo organizado y culto en todas sus capas que a una masa  inorgánica, indisciplinada e inestable que sólo una propaganda de cada  momento logra mantener, no sin dificultad, en la linea general. Es por  lo tanto lógico e imprescindible que el Estado dé a los sindicatos,  también en este campo, el apoyo y la ayuda de sus poderosos medios de  acción.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tal colaboración es tanto más indispensable cuanto que las  consecuencias de la batalla que se está libran­do hoy en día en el  mundo sobrepasa infinitamente el marco de las antiguas rivalidades  nacionales. Ya no se trata solamente de provincias ni de mercados, sino  de nuestra civilización por igual amenazada por las dos formas  antagónicas del capitalismo industrial. ¿Cómo escaparse a la vez del  liberalismo y del mar­xismo? N o podemos pensar en volver a la economía  pastoril ni al sistema artesanal de producción. ¿ Será posible,  entonces, adoptar una tercera posición que no sea una componenda entre  las otras dos sino que supere a éstas en una síntesis que eche los  cimientos de una nueva forma de vida comunitaria? Creemos que si es  posible, pero con tal de que se acepten los datos que la historia y el  estado presente del mundo nos imponen. El maquinismo es uno de ellos. O  lo civilizaremos, o nos aplastará. No desaparecerá.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quiérase o no,  la cultura patricia, que dio hermo­sas flores y bellos frutos -¿por qué  no reconocerlo? ­desde los Medici pero que se ha desarrollado como un  parásito sobre la sólida cultura aristocrática y arte­sana del Antiguo  Régimen, tal cultura de &lt;em&gt;elites &lt;/em&gt;ocio­sas ya no es &lt;em&gt;viable &lt;/em&gt;hoy  en día porque ha chupado to­da la savia del árbol de que se nutria. Ya  no quedan de ella sino los subproductos pestilentes que el  mer­cantilismo liberal difunde en las masas occidentales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Gracias a  Dios, las civilizaciones no son formas históricas tan perecederas como  las culturas. Proce­den de la raza, y nuestra raza, aunque en peligro,  todavia es sólida. Para que nuestra civilización se afirme otra vez con  pleno vigor, basta devolverle una base valedera y firme. Dicha base, la  tenemos; el &lt;em&gt;métier, &lt;/em&gt;vale decir, lo que, en el maquinismo, ha  per­manecido humano. Si no sabemos trasmitir a los pro­ductores  manuales, mediante la cultura sindical, la herencia de nuestra  civilización, ésta desaparecerá, tal vez para siglos, tal vez para  siempre, en el hormi­guero industrial que los Atila mecanizados que nos  acechan amenazan edificar sobre los escombros de nuestro Occidente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;La Argentina Posible&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8823193618748309403-3917323187090296950?l=largentinaposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://largentinaposible.blogspot.com/feeds/3917323187090296950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8823193618748309403&amp;postID=3917323187090296950&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/3917323187090296950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/3917323187090296950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://largentinaposible.blogspot.com/2012/01/la-cultura-sindical.html' title='LA CULTURA SINDICAL'/><author><name>Red Patriotica Argentina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00798280400309760771</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-hZFGPbBvyys/TwL6UFAJiVI/AAAAAAAACts/ika6KRJNs90/s72-c/jacques-de-mahieu.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8823193618748309403.post-8674112353780231370</id><published>2011-12-31T15:33:00.000-03:00</published><updated>2011-12-31T15:33:31.131-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='MEMORIA HISTÓRICA'/><title type='text'>PROCESO AL LIBERALISMO</title><content type='html'>&lt;div style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,'Times New Roman',serif; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Fidelidad histórica de la revolución de Mayo&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La falsificación de la historia  que entre nosotros consumaron los liberales tiene su punto de arranque  en los acontecimientos de Mayo de 1810. Esto es muy grave; pues, para  que los argen­tinos sepamos&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;qué somos, qué queremos&lt;/em&gt;&amp;nbsp;y&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;a dónde vamos&lt;/em&gt;, es previo sopesar y medir con espíritu ecuánime los pasos iniciales de&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;la na­cionalidad.&lt;/em&gt;&amp;nbsp;Solamente así podremos verificar, que lejos de la inter­pretación corriente, no somos una parte indiferenciada de la&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;histo­ria del liberalismo en el mundo&lt;/em&gt;&amp;nbsp;sino una parte integrante, pero libre y soberana, de la&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;historia hispánica en América.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De  España y del catolicismo nos vienen las esencias que confi­guran  nuestra personalidad nacional; también de esas fuentes espi­rituales v  morales provienen los impulsos que nos llevaron insensible­mente a una  emancipación política que&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;no estaba en los planes ini­ciales de la revolución.&lt;/em&gt;&amp;nbsp;A  la mentira grande de que las ideas libe­rales habían forjado una  conciencia independentista y antiespañola, oponemos los documentos y la  constante ratificación de una&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;fideli­dad&lt;/em&gt;&amp;nbsp;que no fue desmentida por aquellos primeros actos en que se manifestó nuestra&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;vocación de autonomía.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El eje de la&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;interpretación liberal&lt;/em&gt;&amp;nbsp;de Mayo de 1810 —eso que suele denominarse&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“el dogma de Mayo”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;—,  es la figura de don Ma­riano Moreno. Él tenía conformada en su mente,  según sus panegi­ristas, la imagen de la patria libre, regida por los  grandes principios del liberalismo. Su formación mental le habría  permitido captar las sustancias animadoras del&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;sistema liberal,&lt;/em&gt;&amp;nbsp;merced  al canónigo doctor Matías Terrazas, que le proporcionó, durante el  período de sus estudios universitarios en Charcas, las obras de los  filósofos enciclope­distas y de la Ilustración, que estaban prohibidas  por la censura eclesiástica. Armado con estas&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;teorías de contrabando&lt;/em&gt;&amp;nbsp;y como si respondiera a un&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;plan prefijado,&lt;/em&gt;&amp;nbsp;vino a nosotros y se transformó en “el numen de la Revolución”.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo esto es leyenda romántica o interesado propósito de darle&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;a&lt;/em&gt;&amp;nbsp;los acontecimientos de 1810 una filiación que de ninguna manera tuvieron. Moreno no se salió de la línea del pensamiento&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;fiel&lt;/em&gt;&amp;nbsp;a  la monarquía española y conservó intacto el depósito de las doctrinas  cristianas, como fundamentos ambos de nuestra indisoluble perso­nalidad.  No tuvo con anterioridad a Mayo de 1810, el menor plan o propósito de  independencia y ni siquiera participó de la trama secreta que provocó  aquellas agitaciones. En la biografía hecha por su hermano Manuel, se  dice:&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“Sería  una injusticia creer que el doctor Moreno tomó parte activa en la  Revolución de su país, sin un examen serio de las causas que la  producían… jamás intentó inquietar su espíritu [de sus conciudadanos] o  promover la rebelión… Muchas horas hacía estaba nombrado Secretario de  la nueva Junta, y aún estaba totalmente ignorante de ello…&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta referencia&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;insospe­chable&lt;/em&gt;&amp;nbsp;hecha por el suelo la tesis del liberalismo.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero  resulta, además, que Moreno no asistió sino a la reunión de vecinos  realizada en el Cabildo el día 22. Se- anotaron allí 224 presentes,  quienes, por el voto de 155 de ellos, declararon:&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“En  la imposibilidad de conciliar la tranquilidad pública con la  permanen­cia del Virrey y del régimen establecido [el Virrey era el  teniente general Baltasar Hidalgo de Cisneros, nombrado por la Junta de  Cádiz, que se desempeñaba en el cargo desde el 30 de julio de 1809], se  faculta al Cabildo para que constituya una Junta del modo más  conveniente a las ideas generales del pueblo y a las circunstancias  actuales, en la que se depositará la autoridad hasta la reunión de los  diputados de las demás ciudades y villas”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;. ¿Qué hizo Moreno en esa asamblea a la que los liberales consideran el embrión de la&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;empresa emancipadora?&lt;/em&gt;&amp;nbsp;Emitió su voto limitándose a decir que&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“reproducía en todas sus partes el dictamen de don Martín Rodríguez”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;.  Quedó luego acurrucado y caviloso, lo que movió al doctor don Vicente  López y Planes a acercársele, expresándole que todo había salido muy  bien. Moreno le contestó:&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“No,  amigo: yo he votado con uste­des por la insistencia y majadería de  Martin Rodríguez, pero tenía mis sospechas de que el Cabildo podía  traicionarnos; y ahora le digo a Usted que estamos traicionados. Acabo  de saberlo, y si no n prevenimos, los godos nos van á ahorcar antes de  poco…”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;No ha de referirse -a este deslucido papel, sin duda, el doctor Ricardo Rojas, cuando dice que&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“su  pensamiento pone un móvil cívico en el valeroso pecho de los  ciudadanos, y un lampo de ideal en los aceros de los combatientes”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&amp;nbsp;. Palabras y frases huecas de las que rebalsa la historia al uso de los liberales.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El  día 23, en una reunión subrepticia, los elementos peninsula­res  nombraron una Junta provisoria presidida por el Virrey; la inte­graban  el presbítero doctor Juan Nepomuceno Sola, el doctor Castelli, el  coronel Saavedra y el comerciante don José Santos Inchaurregui. Las  reacciones que esto provocó obligaron a la renuncia de los cita­dos,  derivándose así a la asamblea de Cabildo Abierto del 25 de Mayo. En  contra de lo que dicen ciertas crónicas, el pueblo tuvo mínima  participación en estos sucesos; todo se amañó en el cuartel de  Patri­cios. Un alférez de ese cuerpo, don Nicolás Pombo de Otero,  redactó la nota que se presentó al Cabildo, a la que agregó de su letra  firmas falsificadas y otras repetidas para dar impresión de que las  demandas en ella contenidas contaban con mayor concurso de voluntades.  De estas artimañas surgió la Junta Provisoria Gubernativa —llamada  Pri­mera Junta—, compuesta por el coronel Cornelio Saavedra como  presidente, vocales el doctor Juan José Castelli, el licenciado Manuel  Belgrano, el brigadier Miguel de Azcuénaga, el presbítero doctor Manuel  Alberti, don Domingo Matheu y don Juan Larrea, y secre­tarios los  doctores Juan José Paso y Mariano Moreno. Los vocales Matheu y Larrea  eran nativos de España. Conforme se ve, por lo tanto, la influencia  poderosa, hasta estos momentos, era la del coronel de Patricios,  Saavedra; Moreno, por el contrario, ignoraba inclusive su designación.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La Junta se instaló el mismo día 25 de Mayo; en ese acto que­daron ratificados los sentimientos de&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;lealtad&lt;/em&gt;&amp;nbsp;que animaban a sus miembros&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;sin excepción alguna.&lt;/em&gt;&amp;nbsp;Pues el Acta de instalación consigna que,&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“hincados  de rodillas, y poniendo la mano derecha sobre los Santos Evangelios,  prestaron juramento de desempeñar lealmente el cargo, conservar íntegra  esta parte de América a nuestro augusto Soberano el Sr. Fernando VII y  sus legítimos .sucesores, y guardar puntualmente las leyes del Reyno”&lt;/span&gt;&lt;strong style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-weight: bold; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&amp;nbsp;¿Dónde  está, pues, el ánimo insurreccional? No ha de encontrársele en la  Proclama al país, lan­zada al día siguiente, pues-en ella se dice:&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“Un  deseo eficaz, un celo activo y una contracción viva y asidua a proveer  por todos los medios posibles la conservación de nuestra Religión Santa,  la observancia de las leyes que nos rigen, la común posteridad y el  sostén de esas Posesiones en la más constante fidelidad y adhesión a  nuestro amado Rey y Señor Don Fernando VII y sus legítimos sucesores de  la corona de España, ¿no son éstos vuestros sentimientos? Esos mismos  son los grandes objetos de nuestros conatos”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta era también la opinión de Mariano Moreno. Son numerosos los testimonios escritos que dejó de&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;su verdadero pensamiento.&lt;/em&gt;&amp;nbsp;En el primer aspecto, si bien asimiló las teorías de los enciclopedistas franceses y reeditó juna edición española anterior del&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;Contrato Social&amp;nbsp;&lt;/em&gt;de Rousseau, lo hizo con las debidas reservas, al punto de haberlo expurgado de aquellos pasajes en que él autor&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“tuvo la desgracia de delirar en materias religiosas”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;, según declara en el prólogo.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En  el otro y fundamental aspecto, en el que tanto se ha con­fundido y  adulterado la personalidad de Mariano Moreno, recuér­dese su opinión en  oportunidad de haberse publicado las cartas de la princesa Carlota  Joaquina de Borbón, Infanta de España y her­mana de Fernando VII, y del  ministro español en Río de Janeiro, marqués de Casa Irujo, sobre ayuda  prestada al gobernador de Mon­tevideo, don Gaspar Vigodet, durante el  sitio de la plaza por los patriotas. Moreno reprodujo dichos documentos  en la “Gaceta”, con el siguiente comentario:&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“La  señora Infanta, que nada puede desear sino que los pueblos de América  se conserven bajo la domi­nación del rey don Fernando, no se había de  manifestar indiferente a las solemnes protestaciones de fidelidad a  nuestro monarca, que repetimos diariamente como&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;el alma de nuestra conducta política”&amp;nbsp;&lt;/span&gt;.&amp;nbsp;&lt;/em&gt;Quienes  pretenden que estas promesas eran puramente circunstanciales y  engañosas, no le hacen favor a Mariano Moreno, y justifi­carían el  juicio que por aquellos mismos días emitió la princesa, en carta a su  secretario particular doctor José Presas, comentando las actitudes de  Tos hombres de Buenos Aires.&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“Hay  bonitas cosas en ellos —le decía—, y siempre denotan un espíritu de  partido, con buena capa; pero mis débiles conocimientos, la cosa bien  meditada, lleva otras vistas y mui siniestras…”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;tendencias secretas&lt;/em&gt;&amp;nbsp;que  ya por entonces accionaban debajo de los movimientos visibles, se  fueron concentrando alrededor de la figura de Mariano Moreno, cambiando  totalmente las inclinaciones naturales que adornaban a su persona. En  sus artículos de la “Gaceta” y en sus páginas doctrinarias, el  secretario de la Junta aparecía como el campeón de los derechos de los  pueblos, con firme adopción de los principios autonómicos, democráticos y  liberales. Fue él quien redactó y firmó la Circular a los Cabildos para  que designaran, entre&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“la  parte principal y más sana del Vecindario”, diputados a quienes  correspondería, reunidos en común, “establecer la forma de gobierno que  se considere más conveniente”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;. Esto constituyó una de las primeras decisiones de la autoridad provisoria establecida por el Cabildo de Buenos Aires&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 10px;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero, encima mismo de esta justa determinación, Moreno patrocinó el envío de expediciones militares al interior&lt;sub style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-size: 10px; height: 0px; line-height: 1; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; position: relative; top: 0.5ex; vertical-align: baseline;"&gt;)&lt;/sub&gt;&amp;nbsp;con lo que tuvo su&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;primera manifestación el espíritu centralista porteño,&lt;/em&gt;&amp;nbsp;que  malogró por muchos años los bienes que pudo deparar la apropiada  armoni­zación de los sentimientos e intereses de los pueblos. Castelli  fue quien llevo, a sangre y fuego, esa bandera de imposición y  exterminio.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Su  conducta suscitó graves convulsiones y dejó en&amp;nbsp;las provincias un  fermento de anarquía y de odio que dominó los ánimos durante largo  tiempo. La autoridad delegada de la Tunta&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“fue concentrada&lt;/span&gt;&lt;strong style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-weight: bold; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;—según el secretario de Belgrano, don Tomás Manuel de Anchorena—&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;en  el abogado doctor Castelli, que con su inmoralidad y la de otros que  acompañaban, como don Juan Martín de Pueyrredón, puso en la mayor  confusión todas las provincias del interior…”.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&amp;nbsp;Concepto este que había trascendido a la propia Buenos Aires, desde donde el deán Funes escribía:&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“Castelli se maneja como un libertino. Está sumamente desacreditado”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&amp;nbsp;&lt;sup style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; bottom: 1ex; font-size: 10px; height: 0px; line-height: 1; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; position: relative; vertical-align: baseline;"&gt;9&lt;/sup&gt;. De esto se habla en el capítulo sobre&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;El terrorismo de los civilizadores,&lt;/em&gt;&amp;nbsp;de  manera que aquí únicamente nos interesa puntualizar la peligrosa  evolución operada en las ideas de Mariano Moreno y en lo que constituyó  su&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;partido jacobino y liberal.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para demostrar el&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;liberalismo&lt;/em&gt;&amp;nbsp;de Moreno, sus biógrafos hacen hincapié en su decidida actuación en favor del&amp;nbsp;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“comercio libre”&lt;/span&gt;, en 1809,&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;mediante su&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“Representación de los hacendados”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;, omiten&lt;/em&gt;&amp;nbsp;aclarar que es éste un alegato jurídico, de bufete abogaderil, trazado en representación “&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;de los hacendados de las campañas del Río Plata”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;, pero realmente destinado a favorecer&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“un franco comercio con la nación inglesa”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;.  Con dicho documento Moreno quería beneficiar a los intereses  portuarios, pues el comercio libre interesaba al litoral, que poseía  lanas, cueros, tasajo, cebo y otros productos de exportación. La  intención no tenía nada de&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;liberal&lt;/em&gt;, por lo tanto, y no resiste replicas como la formulada por Alberdi:&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“Dejando  en manos de Buenos Aires y para su provecho exclusivo todo el producto  de su contribución&amp;nbsp;de aduana, los argentinos vienen&amp;nbsp;a&amp;nbsp;ser tributarios”  de la provincia de Buenos Aires”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;gravitación&lt;/em&gt;&amp;nbsp;que  se atribuye a Mariano Moreno en la aper­tura, del comercio del Río de  la Plata, es otra falacia de los liberales. Moreno no tuvo parte alguna  en lo resuelto, como que su escrito profesional fue agregado al  expediente respectivo cuando ya se habían pronunciado los órganos a los  que correspondía intervenir. En efecto; la “&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;Representación&lt;/em&gt;”  lleva fecha del 30 de setiembre de 1809; su pu­blicación se hizo en  junio de 1810, con posterioridad a la constitución de la Junta. En el  legajo sobre libertad de comercio, al incorporarse el escrito  mencionado, ya había opinión del virrey (20 de agosto de 1809), dictamen  coincidente del secretario del Real Consulado, doc­tor Manuel Belgrano  (6 de setiembre), y resolución favorable del Cabildo (12 de setiembre).  ¿Cuál es, pues, el mérito de Mariano Moreno y cuáles las tesis novedosas  que aportó a la discusión de una materia que ya contaba con el consenso  general de las opiniones?&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con la&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“Representación de lo hacendados”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&amp;nbsp;Mariano  Moreno se definió en favor de los intereses mercantiles de la burguesía  porteña; esta línea habría de afirmarla en oportunidad de la  controversia abierta alrededor de la representación de los Cabildos de  las otras villas y ciudades. Sus diputados, electos de conformidad a la  Circular de la Junta de Mayo, fueron e arribando a la metrópolis para  incorporarse a la Junta “como vocales”. A tenor de lo que prescribía  aquella comunicación. En el mes de setiembre ya se hallaban en la ciudad  el deán Gregorio Funes, de Córdoba, el presbítero Dr. Juan Ignacio  Gorriti, de Jujuy; don José Simón García de Cossio, de Corrientes; el  presbítero Juan José Lamí,&lt;sub style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-size: 10px; height: 0px; line-height: 1; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; position: relative; top: 0.5ex; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/sub&gt;de Santiago del Estero,&lt;sup style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; bottom: 1ex; font-size: 10px; height: 0px; line-height: 1; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; position: relative; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/sup&gt;y  algunos otros representantes del interior, hasta completar el número de  nueve. Apenas llegados a la capital se encontraron con el clima adverso  del Cabildo de Buenos Aires de algunos miembros de la propia junta,  cuyo secretario Moreno sostenía ahora que diachos representantes debían  esperar la celebración de&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;un Congreso&lt;/em&gt;&amp;nbsp;al que se le asignaban vagas atribuciones organizativas. Moreno escribía en la “&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;Gaceta&lt;/em&gt;” justamente en el dicho mes de setiembre:&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“El  pueblo de Buenos Aires no quiso usurpar a la más pequeña aldea la parte  que debía tener en la erección del nuevo gobierno… y, establecien­do la  Primera Junta, le impuso la calidad de provisoria, limitando su  duración hasta la celebración del Congreso y encomendando a éste la  instalación de un gobierno firme, para que fuese obra de todos lo que  tocaba a todos igualmente…”&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fue entonces cuando el deán Funes encabezó un movimiento que provocó la reunión en común de la Junta —en total&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;nueve&lt;/em&gt;&amp;nbsp;miem­bros— y los diputados del interior —también&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;nueve&lt;/em&gt;&amp;nbsp;en total—, el 18 de diciembre de 1810. Expresa el acta de la reunión que uno de los diputados&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“tomando  la voz por todos los demás, dijo: Que los diputados se hallaban  precisados” a reclamar el derecho que les competía, pues la Capital no  tenia títulos legítimos para elegir por sí sola gobernantes a que las  demás ciudades deban obedecer…”.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Uno de los vocales de la Junta replico, respecto al&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;derecho&lt;/em&gt;&amp;nbsp;invocado,  que “no consideraba ninguno en los diputados pura incorporarse a la  Junta, pues siendo el fin de su convocación la celebración de un  Congreso nacional, hasta la apertura de éste no pueden empezar las  funciones de los representantes; que su carácter era inconciliable con  el de los individuos de un gobierno provisorio y que el fin de éste  debía ser el principio del gobierno de aquéllos…” El secretario Paso se  expidió en el mismo sentido y el otro secretario, Moreno, manifestó&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“que consideraba la incorporación contraria a contraria a derecho y al bien general del Estado”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;,  aunque favorecía el propósito de que los diputados se reunieran en  Congreso y proveyeran a la constitu­ción del país. El criterio de la  mayoría favoreció el punto de vista de los representantes del interior y  así quedó constituida la llamada&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;Junta Grande.&lt;/em&gt;&amp;nbsp;Años más tarde, el hermano de .Mariano Moreno comentaría:&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“Los amigos del Presidente sedujeron a los Diputados de las provincias para que pidiesen parte en el gobierno ejecutivo…”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los  azares que posteriormente acaecieron con la junta-Grande, el  Triunvirato y los violentos atropellos del señor Rivadavia, no  mo­difican la importancia del gesto de los diputados de provincia, qué  encabezados por el deán Funes plantaron la primera bandera fede­ralista y  de resistencia al despotismo de Buenos Aires. En cuanto a la  personalidad dé Saavedra, y del papel que jugó en estos tras­cendentales  sucesos, ya se sabe que el liberalismo ha querido oscure­cerla y  denigrarla, tan sólo porque no sirvió a los planes de la bur­guesía  mercantil apoderada de las llaves del puerto y la aduana. Vicente Fidel  López reconoce que,&amp;nbsp;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“por  su posición personal, por su familia y por ser, además, coronel de  Patricios, tenía un partido bastante fuerte entre las milicias y las  gentes de los suburbios”&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;. El deán Funes, por su parte, comentaba:&amp;nbsp;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“Se ha aumentado mucho el clamor del pueblo porque los diputados tomen parte del gobierno- La cosa esta en vísperas de salir a l&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;uz…Moreno sé ha hecho muy aborrecido y Saavedra está más querido del pueblo que nunca”.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta  era la situación en aquellos momentos. Sin embargo, pasa­dos los años,  los historiadores al servicio del porteñísimo liberal, con Mitre a la  cabeza, darán una interpretación deformada de estos episo­dios y  resultará que Saavedra es un&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;reaccionario&lt;/em&gt;&amp;nbsp;y Moreno el&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;caudillo&amp;nbsp;&lt;/em&gt;popular. Mitre abominará de la postura adoptada por los diputados del interior y llegará a decir:&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“Esta  tendencia dio origen a la dislo­cación del gobierno central. Todos los  diputados querían tomar parte en él y la tomaron en representación de  sus provincias, creando así&amp;nbsp;una autoridad de pensamiento, con intereses y  propósitos divergen­tes”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;. Para el liberalismo, aliado del porteñismo y el unitarismo, la única fuente de&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;unidad&lt;/em&gt;&amp;nbsp;es la metrópoli, el puerto de Buenos Aires, aprovechando en su beneficio&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;exclusivo&lt;/em&gt;&amp;nbsp;(de “gobierno central”) las rentas de aduana que constituyen el haber de&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;toda&lt;/em&gt;&amp;nbsp;la  Nación. La exaltación de Mariano Moreno se hizo en virtud de haberse  puesto al servicio de esta mala causa. Escribía Moreno en la “&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;Gaceta”:&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“Estaba  reservado a la gran capital de Buenos Aires dar una lección de  justicia, que no alcanzó la Península en los momentos de sus ma­yores  glorias; y este ejemplo de moderación, al paso que confunda a nuestros  enemigos, debe inspirar a los pueblos hermanos la más pro­funda  confianza en esta ciudad, que miró siempre con horror la con­ducta de  esas capitales hipócritas, que declararon guerra a los tiranos, para  ocupar la tiranía que debía quedar vacante con su extermi­nio…”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;Equívocas  palabras destinadas a afirmar ante los pueblos la primogenitura de “la  gran capital de Buenos Aires”; pero ¿por que habían de admitirlo las  otras ciudades, dignas de igual confianza e idénticamente capacitadas  para impartir su “lección de justicia”?&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Son  estas ideas, sin embargo, las que fabricaron la consagración póstuma de  Mariano Moreno, de cuyas aptitudes personales lo menos que puede  decirse es que no alcanzó a desarrollarlas en los seis meses de su  combatida actuación en la Primera Junta. Su gloria más repetida es la de  haber impulsado la idea de una publicación propia de la Junta, que no  fue otra que la&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;“Gaceta de Buenos Aires”,&lt;/em&gt;&amp;nbsp;cuya primera edición apareció el 7 de junio de 1810. ¿Por qué la “&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;Gaceta”&amp;nbsp;&lt;/em&gt;del gobierno central de las Provincias Unidas redujo su alcance a los límites de&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;uno cualquiera&lt;/em&gt;&amp;nbsp;de  los Cabildos del antiguo Virreinato del Río de la Plata? Esta es otra  prueba del servilismo “morenista” a los intereses visibles e invisibles  del partido porteño. Es aquí donde debemos radicar el origen de las  muchas y descomunales alabanzas. Son esos mismos sectores los que se  volvieron contra el coronel Saavedra, haciéndolo objeto de algunos  chismes sobre honores y brin-(lis que alimentan la literatura cursi del  pedagogo “oficial”. La in­vestigación sin prejuicios de&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;secta&lt;/em&gt;ofrece  una visión muy distinta de las cosas. Mariano Moreno, porteño, se  constituyó en el abanderado de un círculo cerrado y terrorista; frente a  él se levantó un&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;movimiento popular&lt;/em&gt;&amp;nbsp;que encontró su intérprete y conductor en Saavedra&lt;sub style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-size: 10px; height: 0px; line-height: 1; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; position: relative; top: 0.5ex; vertical-align: baseline;"&gt;1&lt;/sub&gt;&amp;nbsp;criollo  de Potosí. El Presidente de la Junta no compartía los rígidos métodos  extremistas y sanguinarios del secretario. Cuando se trató, por  ejem­plo, la situación de los capitulares del Cabildo metropolitano que  habían reconocido secretamente al Consejo de Regencia de Cádiz, Moreno  propuso&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;se los decapitara.&lt;/em&gt;&amp;nbsp;Saavedra comenta:&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“Yo  que cono­cía el influjo de este individuo y partido que ya tenía,  horrorizán­dome de los fatales resultados que podrían originarse por la  muerte de diez individuos relacionados y emparentados con parte muy  con­siderable de la sociedad, tomé la palabra y dirigiéndome con  entereza a Moreno, le dije: “Eso sí, doctor, eche Vd. y trate de  derramar san­gre; pero esté Vd. cierto que si esto se acuerda no se  hará. Yo tengo el mando de las armas y para tan perjudicial ejecución  protesto desde ahora no prestar auxilio. Los demás señores vocales, en  efecto, no opinaron en su votación como había indicado aquél, y el  delito de los capitulares se castigó con las penas y multas pecuniarias  que todos saben”&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;. Esto es lo que los liberales no pueden perdonarle a Saavedra; su animadversión al terrorismo, su sentido&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;nacional&lt;/em&gt;&amp;nbsp;de  los problemas y la adhesión popular que despertaba su persona. Contra  esto se lanzó la torpe calumnia de que Saavedra actuaba movido su&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;colonialismo&lt;/em&gt;&amp;nbsp;y espíritu&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;conservador.&amp;nbsp;&lt;/em&gt;Voces ilustres le salieron al paso a esta infamia.&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“¿Qué  quería Saavedra? —pregunta Alber­di— Que el gobierno argentino fuese la  obra de todas las provincias de la nación: ¡a eso llama Mitre,  conservador!… El partido de Saavedra era él partido verdaderamente  nacional, pues quería que la nación toda interviniese en su gobierno. “&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;sup style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; bottom: 1ex; font-size: 10px; height: 0px; line-height: 1; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; position: relative; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/sup&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;historia liberal,&lt;/em&gt;&amp;nbsp;que es la única que poseemos y se enseña en las escuelas, más que&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;una historia&lt;/em&gt;&amp;nbsp;resulta un&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;alegato.&lt;/em&gt;&amp;nbsp;Se  propuso defender su propia casa, consagrar las figuras de su capilla,  encubrir las maldades y traiciones de sus parciales, enaltecer al  círculo mer­cantil de la metrópoli y propagar cuanta&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;idea&lt;/em&gt;&amp;nbsp;resulte  destructora de la nacionalidad. La propia figura del general Belgrano,  que es una de las más puras de nuestra historia, ha sido achicada y  empobre­cida. Mitre no juzga adecuada a la responsabilidad de la hora,  la actuación del prócer en la Junta de Mayo.&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“No es hombre para apuros de revolución”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;,  comenta. ¿Qué entendería el general Mitre por “revolución” en el seno  de la Junta de Mayo? Lo que él real­mente quería era que los  acontecimientos de 1810 apareciesen como la culminación de un largo  proceso ideológico —de&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;tinte liberal,&lt;/em&gt;&amp;nbsp;por cierto— que debía derivar inexorablemente a la instalación de una República inspirada en tales&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;principios.&lt;/em&gt;&amp;nbsp;El  general Belgrano escapa a este patrón (sostuvo, inclusive, la  organización monárquica) y esto irrita a los epígonos del “mitrismo”; se  desesperan cuando leen en la “&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;Autobiografía&lt;/em&gt;”  del patricio que, allá por 1807, Belgrano y el general inglés Crawford  juzgaban que tardaría un siglo la indepen­dencia de los pueblos de  América, pues no había señales evidentes de espíritu insurreccional.  Agrega Belgrano:&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“Tales  son los cálculos de los hombres; pasa un año y he ahí que, sin que  nosotros hubié­semos trabajado para ser independientes, Dios mismo nos  presenta la ocasión con los sucesos de 1808 en España y en Bayona…”&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 10px;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&amp;nbsp;Al  diablo, pues, todo el presupuesto ideológico construido por el  liberalismo; la emancipación fue producto de circunstancias extrañas a  nuestro medio y a las formas de pensamiento de que se decían portadoras  las “clases dirigentes” de la metrópoli.&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“Siendo  nuestra revolución obra de Dios —señala Belgrano—, El es quien la ha de  llevar hasta su fin, manifestándonos que toda nuestra gratitud la  debe­mos convertir a S. D. M. y&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;de ningún modo a hombre alguno”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;sup style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; bottom: 1ex; font-size: 10px; height: 0px; line-height: 1; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; position: relative; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/sup&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estas  reflexiones de uno de los actores más destacados de aquellos sucesos,  dan por el suelo con las falsas argumentaciones de la&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;escuela liberal;&lt;/em&gt;&amp;nbsp;pero estamos&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;forzados&lt;/em&gt;&amp;nbsp;a  rechazar el testimonio de los testigos directos de los hechos y a  admitir a pie juntillas el de los falsificadores que vinieron después,  si no queremos Caer en pecado de&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;leso libera­lismo,&lt;/em&gt;&amp;nbsp;que en nuestro país se paga con los más terribles anatemas. ¡Vaya farsa la que montaron estos liberales!&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Constituida,  según dijimos, la Junta Grande el 18 de diciembre, Moreno se vio  precisado a presentar la renuncia, ésta le fue aceptada —según el acta  de la sesión— en virtud de no&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“ser provechosa al público la continuación de un magistrado desacreditado”.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&amp;nbsp;Pero  la propia Junta, en homenaje a los sentimientos de unidad y  conci­liación que la animaban le encomendó una misión en Europa,  dotándole de 20 pesos fuertes para los gastos. Moreno&amp;nbsp;y los dos  secretarios que le fueron asignados, don Tomás Guido y don Manuel  Moreno, se embarcaron en la goleta inglesa “Misletal”, el 24 de enero de  1811, transbordando al día siguiente, en la Ensenada, al buque “La  Fama”. A bordo de éste murió Mariano Moreno, en alta mar, el 4 de marzo  de 1811, siendo su cadáver arrojado a las aguas envuelto en la bandera  inglesa.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La  Junta Grande mientras tanto, emitió el decreto del 10 de febrero, que  constituye un nuevo paso en el camino de dar sentido I orgánico a la  revolución, pues&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“la  Junta siempre ha estado persua­dida que el mejor fruto de esta  revolución debía consistir en Hacer” gustar a los pueblos las ventajas  de un “&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;gobierno popular”&lt;/span&gt;.&lt;/em&gt;&amp;nbsp;Con tales miras, ordenaba la formación de Juntas Provinciales, en cada una de « las cuales “residirá&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;in solidum&lt;/em&gt;&amp;nbsp;toda la autoridad del gobierno de la provincia”, estando destinadas a&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“velar incesantemente en la tradición de tranquilidad, seguridad&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;y unión de los pueblos encargados a su cuidado, y en mantener y fomentar el entusiasmo a favor de la causa común”.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así  las cosas, la noche del 5 al 6 de abril de 1811 se produjo.—  una-insurrección popular, capitaneada por el alcalde de barrio Grigeray  el doctor Joaquín Campana, destinada —según lo procla­mó— a defender&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“la gran causa y sistema de gobierno que se sigue y debe abrazarse en lo sucesivo”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;. La rebelión reforzaba la autoridad del presidente Saavedra y confirmaba&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;la línea popular que é&lt;/em&gt;ste  representaba. Contó el movimiento con la decidida adhesión del deán  Funes y la cooperación de tres regimientos cívicos, encabezados por los  generales Juan Ramón González Balcarce y Martín Rodríguez. En el  manifiesto publicado en la “Gaceta”, se decía que los antecesores en el  seno de la Junta (Moreno y su partido) habían querido imponer una&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“furiosa  democracia desorganizada, sin consecuencia, sin forma, sin sistema ni  moralidad, cuyo espíritu era amenazar nuestra seguridad en el seno mismo  de la patria v escalar esa libertad que buscamos a costa de tantos  sacrificios”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El “motín”, como le llaman los historiadores liberales, influyó&amp;nbsp;&lt;sub style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-size: 10px; height: 0px; line-height: 1; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; position: relative; top: 0.5ex; vertical-align: baseline;"&gt;en&lt;/sub&gt;&amp;nbsp;el  ánimo de los miembros de la Junta, que realizaron algunos&amp;nbsp;cambios v  apresuraron los trabajos para la elección de diputados de los Cabildos a  objeto de&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“dar principio al Congreso Nacional a fines de noviembre del presente año”&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 10px;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al conocerse la noticia del desastre de Guaqui (20 de junio) el grupo liberal consideró que era llegada&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;la hora de la revancha.&amp;nbsp;&lt;/em&gt;Eran  sus directores el coronel doctor Antonio Feliciano Chiclana, don Manuel  de Sarratea, el doctor Juan José Paso, el doctor José Julián Pérez y el  señor Bernardino Rivadavia. Basta enunciar estos nombres para que se  adivine cuál será el enjuiciamiento que harán de los hechos los  historiadores liberales. Lo ya sabido: frente al partido&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;bárbaro&lt;/em&gt;&amp;nbsp;de Saavedra aparece el partido del&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;orden&lt;/em&gt;&amp;nbsp;y&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;civili­zación,&lt;/em&gt;continuador de la&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;línea liberal&lt;/em&gt;&amp;nbsp;del “morenismo”. Se dirá, inclu­sive”, que estos hombres eran portadores de la&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;democracia.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues bien, la “furiosa democracia” de estos señores consistió en alentar tumultos públicos por la derrota que habían sufrido las&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;armas de la patria&lt;/em&gt;y luego, el 23 de setiembre, por medio de una “pueblada”, lograron imponer un cambio radical de gobierno y la&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;concentración de la autoridad&amp;nbsp;&lt;/em&gt;en  manos de los tres primeramente nombrados (Chiclana, Sarratea y Paso),  secundados por tres secre­tarios que lo fueron los dos últimos. (Pérez y  Rivadavia) y el doctor Vicente López y Planes. Así surgió el primer  Triunvirato haciendo mérito —según el Acuerdo adoptado— de&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“la  celeridad y energía con que deben girar los negocios de la patria, y  las trabas que ofrecen al efecto la multitud de los vocales por la  variedad de opiniones que frecuentemente se experimentan”&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 10px;"&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;No obstante esta clara alusión al disgusto que ocasionaba la&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;voz de las provincias,&lt;/em&gt;&amp;nbsp;se convino que la llamada Junta Grande permaneciera como Corporación o&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;Junta Con­ servadora,&lt;/em&gt;&amp;nbsp;formada por “los diputados de los pueblos y provincias”, aunque sin concretarse sus atribuciones y finalidad.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La  Junta Conservadora fue subalternizada desde el primer mo­mento,  determinando la protesta de uno de sus miembros, el pres­bítero Gorriti,  que presentó una "&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;Memoria"&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&amp;nbsp;en la que defendía el derecho igual de todos los pueblos.&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“Hemos proclamado la igualdad de derechos de todos los pueblos&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;—escribía—&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;y  está en oposición con nuestros principios un orden que exalta a unos y  deprime a los más. Es injusto porque se falta en el punto más esencial a  los pactos con que todas las ciudades se unieron a este Gobierno. La  sola idea de esta desigualdad las habría alarmado si hubieran estado  capaces de concebir que la libertad que se les ofrecía iba a tener tal  ter­minación …”&lt;/span&gt;&lt;strong style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-weight: bold; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;.  Trató la Junta de preservar sus fueros poniendo un dique a los  desbordes del autoritarismo ejecutivo. Pero el señor Rivadavia, como  buen demócrata-liberal, no admitía cortapisas ni fre­nos a su  despotismo, y arrasó con la Corporación, dándole un plazo de horas a sus  miembros para abandonar el territorio de Buenos Aires. Puede decirse  que con estos actos se inauguró en el país&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: red;"&gt;la democracia de los liberales&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;,&lt;/em&gt;&amp;nbsp;no siempre tan benévola como en este caso, pues habitualmente sus operaciones de&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;limpieza&lt;/em&gt;&amp;nbsp;comienzan por las cabezas de sus adversarios.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con  estos hechos queda liquidada la fracción “morenista”, a la que  reemplaza la “rivadaviana”; el cordón umbilical que une ambos  movimientos no es otro que&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;el terrorismo,&lt;/em&gt;&amp;nbsp;método propio del sistema liberal, que unos&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;y&lt;/em&gt;&amp;nbsp;otros  practicaron. La pretendida oposición entre Moreno y Rivadavia no pasa  de ser un cálculo basado en tontas pre­sunciones; ambos sirvieron a los  intereses de Buenos Aires, al centra­lismo portuario, a la oligarquía  mercantil, a los ávidos comerciantes ingleses y al más furioso  autoritarismo. La muerte de Mariano Moreno, jefe consagrado de la  fracción dictatorial, promovió el advenimiento de Bernardino Rivadavia;  pero estos son matices, nombres apenas, de esa &lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: red;"&gt;sustancia anti histórica y antinacional que se llama&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: red;"&gt;&amp;nbsp;liberalismo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con el Triunvirato y lo acaecido a la Junta Conservadora se cierra lo que podríamos considerar&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;etapa inicial&lt;/em&gt;&amp;nbsp;de  nuestra vida, principiada en Mayo de 1810. Los elementos que han de  jugar a lo largo de toda nuestra historia, aparecen claramente  identificados. Ya puede intentarse, por lo tanto, una valoración de los  sentimien­tos que surgieron y chocaron en aquel magno episodio. En él  está la partida de nacimiento de nuestra vida independiente; cualquier  adulteración que pretenda introducírsele, constituye un delito que, al  deformar los orígenes, perturba o desvía la interpretación cabal del&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;destino histórico&amp;nbsp;&lt;/em&gt;que como pueblo y Nación nos pertenece.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La  historia “oficial” comete este delito al presentar los sucesos de Mayo  de 1810 como una explosión del espíritu liberal americano contra el  absolutismo peninsular. La exposición que dejamos hecha, demuestra la  estulticia de este enfoque; pues resulta evidente la&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;fi­delidad&lt;/em&gt;&amp;nbsp;que  el pueblo y los principales actores guardaron hacia los símbolos y las  esencias que lo católico y lo hispánico habían in­corporado a nuestra  vida. Puede afirmarse que ni siquiera los elementos liberales produjeron  un documento o un hecho&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;público&lt;/em&gt;&amp;nbsp;que  indicara su posición insurreccional frente a aquellas sustancias  fundadoras; su conspiración se fue haciendo en la sombra de las logias y  a base de proclamas que disimulaban la íntima perversidad de sus  doctrinas. Esto mismo no fue sino artimaña y malicia de pequeños grupos  que se lla­maban a sí mismos “ilustrados”; el pueblo no se desvió&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;jamás&lt;/em&gt;&amp;nbsp;del rumbo tradicional y conservó intactas las herencias recibidas.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El  partido “morenista” y el “rivadaviano”, con toda la secuela de sus  principios unitarios, porteñistas y de despotismo ilustrado, intentaron  torcer la recta marcha de los acontecimientos. Confun­dieron, inclusive,  su significado y les dieron un aire sectario a las celebraciones  consiguientes. Contra estas tendencias defraudadoras insurgió Rosas y  las huestes populares que lo respaldaban. El 25 de Mayo de 1810 recuperó  su prístino sentido: de eslabón en la gloriosa cadena de una historia  que no se inicia entonces ni puede repudiar el acervo de grandeza que  recibió, por vía de la conquista española, en las tres flechas de una  religión, una cultura y una lengua inmortales.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La  misma historia liberal que .acusó a Saavedra de “colonialismo”, no  podía dejar de hacerlo con el Restaurador de la las leyes. Para los  liberales que con espíritu avieso quieren destruir la línea de nuestra&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;continuidad histórica&lt;/em&gt;, todo lo que permanece fiel es&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;colonialismo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.&lt;/em&gt;Sería  interesante establecer en qué proporción la lealtad a los principios  tradicionales puede calificarse de “colonial” y en qué medida resulta  que no lo es el servilismo a un sistema de ideas e intereses bastardos  que tiene a Inglaterra por promotora y destinataria.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La  conmemoración del 25 de Mayo realizada por Rosas, en 1836, dio lugar a  una ceremonia de muy tocantes proporciones. Se efectuó en el Fuerte, en  presencia del cuerpo diplomático, autori­dades v sociedad porteña. En su  discurso, dijo el general Rosas:&amp;nbsp;&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;“¡Qué  grande, señores, y qué plausible debe ser para todo argentino este día,  consagrado por la Nación para festejar el primer acto de soberanía  popular que ejerció este gran pueblo en mayo del célebre año mil  ochocientos diez! ¡Y cuán glorioso es para los hijos de Bue­nos Aires  haber sido los primeros en levantar la voz con un orden y una dignidad  sin ejemplo! No para sublevarnos contra las autori­dades legítimamente  constituidas, sino para suplir la falta de las que, acéfala la Nación,  habían caducado de hecho y de derecho. No para rebelarnos contra nuestro  Soberano, sino para preservarle la posesión-de su autoridad, de que  había sido despojado por un acto de perfidia. No para romper los  vínculos que nos ligaban a los es­pañoles, sino para fortalecerlos más  por el amor y la gratitud, po­niéndonos en disposición de auxiliarlos  con mejor éxito en sus des­gracias. No para introducir la anarquía, sino  para preservarnos de ella v no ser arrastrados al abismo de males, en  que se hallaba sumida la España”. Luego de señalar que estos fueron los  grandes y plausibles objetos del memorable Cabildo Abierto, recordó la  fal­ta de comprensión que hubo por parte de la España liberal de los  Borbones, restablecida en el más duro absolutismo, por cuyos personeros  fuimos “hostigados y perseguidos de muerte”, hasta que —agregó—  “cansados de sufrir males sobre males, sin esperanzas de ver el fin, y  profundamente conmovidos del triste espectáculo que presentaba esta  tierra de bendición, anegados en nuestra sangre ino­cente con ferocidad  indecible por quienes debían economizarla más que la suya propia, nos  pusimos en las manos de la Divina Providencia, v confiando en su  infinita bondad y justicia, tomamos el único camino que nos quedaba para  salvarnos: nos declaramos libres e independientes de los Reyes de  España, y de toda otra dominación extranjera”. Ter­minó “renovando  aquellos nobles sentimientos de orden, lealtad y fidelidad que hacen  nuestra gloria, para ejercerlos con valor heroico en sostén y defensa.de  la Causa Nacional de la Federación, que ha pro­clamado la República”&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 10px;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; margin-bottom: 24px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta  versión de los acontecimientos de 1810 y del difícil período que les  sucedió hasta la declaración de la independencia en 1816, es a todas  luces la correcta y ajustada a los hechos históricos; pero desvirtúa el&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;mito liberal&lt;/em&gt;&amp;nbsp;de  un espíritu insurgente, forjado por las luces de la ilustración y el  progresismo, que se rebeló contra una España caduca, oscurantista y  despótica, de acuerdo a un&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;plan&lt;/em&gt;&amp;nbsp;pre­viamente trazado en las&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;cámaras herméticas&lt;/em&gt;&amp;nbsp;del liberalismo. El 25 de Mayo de 1810 confirma la&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;&amp;nbsp;filiación histórica&lt;/em&gt;&amp;nbsp;ya adquirida por nuestro pueblo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es un acto de&lt;em style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; font-style: italic; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; vertical-align: baseline;"&gt;fidelidad&lt;/em&gt;&amp;nbsp;entrañable  a los grandes valores que nutren nuestra tradición, animan nuestra  historia y le dan grandeza e imperio a nuestro espíritu. La Nación  Argentina nació para el cum­plimiento de un alto mandato histórico; todo  cuanto hicieron y hacen los liberales por impedirlo, se frustró —¡Dios  sea loado!— porque el pueblo permanece fiel a la verdad natural de sus  orígenes y son de orden sobrenatural sus más sublimes inspiraciones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: red;"&gt;ATILIO GARCÍA MELLID, Proceso al liberalismo argentino, Bs As, 1957.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: red;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Blog Revisionismo Militante&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;La Argentina Posible&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8823193618748309403-8674112353780231370?l=largentinaposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://largentinaposible.blogspot.com/feeds/8674112353780231370/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8823193618748309403&amp;postID=8674112353780231370&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/8674112353780231370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/8674112353780231370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://largentinaposible.blogspot.com/2011/12/proceso-al-liberalismo.html' title='PROCESO AL LIBERALISMO'/><author><name>Red Patriotica Argentina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00798280400309760771</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8823193618748309403.post-4382033096071776542</id><published>2011-11-24T16:01:00.000-03:00</published><updated>2011-11-24T16:01:38.187-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Politica'/><title type='text'>EL SOCIALIMO HEROICO DE GEORGES SOREL</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-7a73FEeRl-c/Ts6UOopZbWI/AAAAAAAACpU/1bjsYFbAB3E/s1600/sorel.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/-7a73FEeRl-c/Ts6UOopZbWI/AAAAAAAACpU/1bjsYFbAB3E/s400/sorel.jpg" width="303" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Egresado de la Escuela Politécnica, en la cual se forman, en  Francia, los ingenieros civiles y militares del más alto nivel,) e  ingeniero de los&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;Ponts et .Chaussées&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;(  Viali­dad”) Georges&amp;nbsp;Sorel es un desconocido, salvo para los escasos  lectores de&amp;nbsp;revistas filosóficas a las cuales había dado artículos de  poca&amp;nbsp;trascendencia, cuando, en 1892, renuncia&amp;nbsp;a su cargo para dedicarse  al análisis del socialismo e Colabora entonces, hasta su muerte, (1922)  en varias revistas francesas, italianas y alemanas, recopilando sus  artículos en libros entre los cuales se destacan, por su importancia,&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;Las Ilusiones del progreso&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;y&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;Las  Reflexiones sobre 1a Violencia, ambos publicados en 1906. Escribe un  francés pésimo, cuyas incorrecciones no siempre pudieron corregirse en  la presente traducción, con una puntuación estrafalaria que sí se  rectificó. Pero lo que nos importa no es el aspecto lite­rario de su  obra, sino las ideas que ésta contiene.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;Sorel  ya ha recibido la influencia de Proudhon' cuando, en 1892, descubre el  marxismo del que jamás renegará. Pero&amp;nbsp;muy pronto se da cuenta que la  sistematización del pensamiento del maestro por discípulos abusivos no  responde a la rea­lidad de la evolución histórica y que el mismo Marx se  había equivocado, no sólo en Sus previsiones, sino también en la&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;elaboración  de lo que consideraba como las leyes del dinamismo social. El marxismo,  pues, no es más que el punto de partida de un análisis que lo lleva, a  lo largo de treinta años, a poner en tela de juicio las bases mismas del  socialismo "científico".&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;La teor1a marxista de las clases, es en primer lugar&amp;nbsp;para Sorel Una “abstraccíon”, una “simplificación•&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;La  historia no se reduce a una pugna entre dos clases, sino que&amp;nbsp;defiende  el dinamismo cambiante de una multiplicidad de conjun­tos sociales. Es  cierto que la conquista del Estado por la burgues1a, en&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;1789,&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;ha suscitado, a&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;lo&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;largo  del si­glo XIX, un antagonismo preponderante entre ésta y el  prole­tariado. Pero se trata de un proceso momentáneo. Las llamadas  clases medias, en particular, muy lejos de desaparecer, como lo había  anunciado Marx,&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;ejercen una influencia creciente sobre la evolución social. Por otro lado,&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;El materialismo, según el&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Cual, dicha evolución procede exclusivamente de factores&amp;nbsp;económicos, sólo es válido, y hasta cierto punto, para&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;la&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;sociedad&amp;nbsp;capitalista que Marx estaba observando y que había naci­do afuera,&amp;nbsp;medio siglo antes del&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;Manifiesto  Comunista. Tratar de&amp;nbsp;interpretar el pasado y de prever el porvenir en  función de&amp;nbsp;constantes inducidas de una situación,&amp;nbsp;temporal es idealismo  puro, heredado de la filosofía de Hegel.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Por fin,  el determinismo histórico, según el cual la revolución socialista sería  fatal, está en contradicción con la misma naturaleza humana y, para  peor, con las necesidades de la acción. En resumidas cuentas, el  marxismo no es una "religión revelada" :&amp;nbsp;es preciso revisarlo  profundamente&amp;nbsp;para que pueda dar cuenta de la realidad social.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;En&amp;nbsp;el momento en que Sorel inicia su crítica del&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;"marxismo de los marxistas “para reivindicar un mítico "marxismo de Marx” estalla, en Francia, el&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;affaireDreyfus:  el enjuiciamiento y condenación de un oficial judío del ejército por  alta traición. &amp;nbsp;Independientemente de la culpabilidad o inocencia del  hombre, el país se divide en dos bandos' por un lado, los&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;nacionalistas  antisemitas que respaldan un ejército tradicionalista y, en gran parte,  legitimista (no olvidemos que sólo veinte años antes, el conde de  Chambord, jefe de la rama mayor de los Borbones, había estado a punto de  ascender al trono con el nombre de Enrique V); por otro, la burguesía  liberal orleanista, los francmasones, los socialistas &amp;nbsp;y, por supuesto,  los judíos. Llevado por sus tendencias anarquistas&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;y&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;por  su anticlericalismo, Sorel se une a la coalición dreyfusista. Esta no  se apoya en infraestructura económica alguna; las clases sociales es­tán  divididas&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;y&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;sus fracciones, asociadas  con elementos que,&amp;nbsp;según Marx, hubieran debido ser sus antagonistas.  Los socialistas parlamentarios, liderados por Jean Jaures, proclaman, la  unión en la democracia por ella se llegará al socialismo mediante '  reformas graduales concedidas&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;por, la Burguesía liberal.&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;Sorel vacila. El reformismo de juares durante algún tiempo coincide&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;coincide con el de Bernstein&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;y&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;de  Kautsky', quienes, en Alemania, están desarrollando una crítica del  "marxismo vulgar" muy semejante a la suya. Rápidamente, sin embargo, se  da cuenta del engaño&amp;nbsp;r&amp;nbsp;lo que bus can los reformistas no es la  revolución por medios legales, sino la mediatización de la clase&amp;nbsp;obrera  mediante concesiones, por la burguesía capitalista, de mejoras  materiales, vale decir la absorción del proletariado en el sistema. Lo  que le abre los ojos es que la minoría activa de los  trabajadores,&amp;nbsp;agrupada en las Bolsas del Trabajo, no entran en este  juego muchos de sus integrantes son&amp;nbsp;antidreyfusistas;&amp;nbsp;Todos,  antidemocráticos. Hasta el punto que, el primero de mayo de  1900&amp;nbsp;Perlloutier dirigente máximo de las bolsas llega hasta colgar el  Busto de Marianne, símbolo de la República, en la ventana de la sede de  París. Para los sindicalistas &amp;nbsp;revolucionarios, el enemigo primordial es  la democracia.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;Ya de  vuelta de la "unión dreyfusista”, del jauresismo&amp;nbsp;que lo asquea¡&amp;nbsp;y&amp;nbsp;del  reformismo de Bernstein, Sorel se encuentra entonces, por su  antidemocratismo, muy cerca de los nacionalistas de la Acción Francesa'  cuyo jefe&amp;nbsp;y&amp;nbsp;maestro,&amp;nbsp; Charles Maurras, veía en el capitalismo la cara de  la democracia&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;y&lt;strong&gt;&amp;nbsp;no había vacilado en escribir, en  su&amp;nbsp;Enquete sur le&amp;nbsp;monarchie; "La antropofagia aparece a las mentes  superficialesrepresentada por MM Georges Sorel y Hubert  Lagardelle &amp;nbsp;&amp;nbsp;ha hecho perfectamente sentir la oposición que existe entre  el régimen sindi­calista, basado en un interés social común, y el  régimen demo­crático, fundado en derecho en la voluntad o la opinión  del&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Individuo”. No es de  extrañar, en estas condiciones, que la Acción Francesa y la Nueva  Escuela &amp;nbsp;&amp;nbsp;lleguen a programar con iniciativa de Sorel una revista  común,&amp;nbsp;Cité Francaise”, cuyo manifiesto·&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;proclama: "La democracia  confunde las clases… Es preciso, pues, organizar las clases al margen de  la democracia, a pesar de la democracia y contra ella”. Esta revista  nunca salió. Fue remplazada por&amp;nbsp;L’Independance, nacionalista y  socialista, en la cual Sorel colabora durante dos años -1911- 1912- de  su publicación. Pero, ya en 1910, aparece en el diario de Maurras,  L’Action Francaise, un artículo con su firma. Discípulos de ambos  fundan, en 1911, EL Círculo Proudhon. La guerra del 14 interrumpe una  colaboración que hubiera podido&amp;nbsp;modificar, en Francia, el curso de los  acontecimientos. En 1911, Sorel se entusiasma por el bolchevismo. Ve en  la Repú­blica de los Soviets la realización de su proyecto de,  sociedad&amp;nbsp;sin Estado y de manejo de las fábricas por los trabajadores.  No&amp;nbsp;tiene tiempo de desengañarse fallece antes de que se imponga en Rusia  el&amp;nbsp;socialismo de Estado &amp;nbsp;&amp;nbsp;que tanto odiaba Pero, en sus últimos&amp;nbsp;meses  de vida, sigue atentamente la ac­ción de Mussolini que,&amp;nbsp;socializando a  los nacionalistas y nacionalizando a &amp;nbsp;los&amp;nbsp;socialistas, estructura un  movimiento que, pronto, va a liberar El&amp;nbsp;Estado y el Proletariado del  yugo burgués Ignoramos &amp;nbsp;&amp;nbsp;cuál hubiera sido&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;su actitud  ante el fascismo. Pero sí sabemos que su discípulo&amp;nbsp;predilecto, Hubert  Lagardelle, fue uno de los asesores del Duce antes&amp;nbsp;de convertirse en el  ministro de Trabajo del mariscal Petain.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;La  obra de Sorel es la expresi6n de la larga búsqueda que lo lleva del  democratismo dreyfusiano a&amp;nbsp; una concepción del socialismo que llamamos,  en nuestro ensayo&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;Maurras&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;y&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;Sorel., la&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;fase  del humanismo heroico. Tomando de Proudhon su visión de la sociedad  orgánica como creaci6n de los mismos productores y de Marx su tesis de  la evolución dialéctica, pero sin&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;el finalismo  mesiánico ni el materialismo, Sorel, por otro lado fuertemente influido  por el intuicionismo bergsoniano, trató de realizar una síntesis  original de esas doctrinas tan desemejantes. No lo hizo mediante una  elaboración sistemática sino&amp;nbsp;por saltos provocados por acontecimientos  temporales. No es de extrañar, pues, que se encuentre en sus escri­tos,  además de una redacción desprolija, cierta incoherencia que proviene de  resabios de opiniones abandonadas&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;y&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;de previ­siones falladas. De ahí la necesidad de extraer de su obra,&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;y&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;en especial de sus&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;span&gt;Reflexiones sobre la violencia&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;-, las aporta­ciones positivas que se le deben.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;La primera es su concepción del productor. El obrero no es una máquina&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;y&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;su  papel social no se reduce al gesto más o menos automático exigido por  su trabajo. El proletario, en cuanto proletario, es un hombre, con sus  pensamientos y sus pasiones, un hombre viviente y&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;no un  'instrumento para producir y hacer la revolución. Este hombre se  encuentra dismi­nuido por el sistema capitalista que le niega su  condición humana&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;y&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;por el socialismo  democrático, que lo considera exclusivamente como un elector que hay que  ganar, inclusive engañándolo. La lucha no es una penosa necesidad  impuesta a la clase obrera, sino, por&amp;nbsp;lo contrarío, el factor esencial  de su rehabilitación humana. El sindicalista revolucionario de Sorel no  es el casi autómata del marxismo vulgar, empujado a la acción por la  fatalidad de la evolución social, sino un héroe que se realiza en la  lucha violenta. El proletariado no es una masa de maniobra, una &amp;nbsp;“carne  de cañón" en manos de&amp;nbsp;un Estado Mayor partidista de pequeños burgueses o  de un "fa­raón',&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;sino una sociedad de productores que se alza&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;a  la altu­ra de un nuevo patriciado, como decía Proudhon, Su unanimidad  heroica romperá la resistencia del desorden burgués para constitu1r un  orden libre de la producción. El éxito de la revo­lución proletaria no  consistirá tanto en la toma del poder como en la redención de los  combatientes por el combate. Pero los héroes son pocos: a una minoría  militante corresponde la misión de arrastrar la masa.&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;La  evolución social es el producto de ~n conflicto de fuerzas humanas y la  revolución, el resultado de una guerra entre hombres agrupados en dos  ejércitos. El vencedor no es­tá designado por una historia que imponga  su solución a los combatientes, sino por el valor de estos últimos,  creadores de la historia. Pero cómo transformar a los proletarios en  combatientes, y&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;en combatientes provistos de las más  altas calidades del guerrero?. Explicándoles las leyes de la econo­mía  política y el principio de la dialéctica de Hegel? Cómo hombres  sencillos incapaces de tener en la mente más de una&amp;nbsp;idea a la vez  podrían entender doctrinas tan complejas?. Entonces”, hablándoles de sus  intereses inmediatos? Pero el éxito puede lograr sino con el sacrificio  de los mejores&amp;nbsp;y, además, el &amp;nbsp;capitalismo &amp;nbsp;reformista&amp;nbsp;perfectamente  capaz de&amp;nbsp;satisfacer, por lo menos en apariencias, las necesidades de los  más exaltados. La utopía, por otro lado, no pasa de una  construcción&amp;nbsp;imaginaria que responde muy bien a&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;los deseos&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;de intelectuales analistas&lt;/strong&gt;,&amp;nbsp;&lt;strong&gt;pero  no, en absoluto, a las exigencias de los hombres de acción. Estos se  representan su lucha en forma de imágenes de batalla que aseguren el  triunfo de su causa. Hay, por tanto, que presentarles el combate  necesario y su fin, no mediante razonamientos, sino en forma de mito, de  un conjunto de imágenes capaz de "evocar el bloque y por una única  intuición, antes de todo análisis reflexiona­do, la masa de los  sentimientos que corresponden a las varías manifestaciones de la guerra&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;iniciada&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;por  el socialismo&amp;nbsp;contra la sociedad moderna"&amp;nbsp;&amp;nbsp;Poco importa que los  detalles que el análisis percibiría en el mito deban o no realizarse en  la historia futura. Solo se trata de un medio de acción presente, de un  motor del hombre social.&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;¿Qué ha quedado del Imperio  napoleónico , escribe Sorel? Nada sino la epopeya del Gran Ejército. Lo  que quedará del movimiento so­cialista actual será la epopeya de las  huelgas". De ahí el mito de la huelga general, irrealizable, que  constituye el incentivo de las huelgas parciales, instrumento de  lucha&amp;nbsp;del sindicalismo revolucionario.&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;El mito social no es, para Sorel, sino un medio destinado&amp;nbsp;a suscitar, en la minoría Sindicalista, una moral heroica.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Esta  no vale solamente para el ejército sindica­lista, sino también para la  sociedad futura. La sociedad pro­letaria tendrá, en efecto,  para/permanecer, que ganar la ba­talla de la producción, batalla jamás  acabada. En el taller diríamos hoy día la empresa- "sin amos, cada  productor ac­tuará por entusiasmo individual, como un verdadero artista,  sin preocuparse por recibir una recompensa proporcional al trabajo  efectuado. Trabajará en "un estado de espíritu épico”. La sociedad  proletaria nacerá, no de la realización de, un plan, necesariamente  utópico, sino de la evolución normal de los· sindicatos obreros por  efecto del mito heroico de la huelga general. Será, por consiguiente,  una unión de sindicatos, co­mo el sindicato será, después de la  eliminación del capitalis­mo, una unión de empresas. La influencia del  federalismo anar­quista sobre el pensamiento de Sorel es aquí evidente,  como lo es también en lo que atañe a la negación del Estado Socia­lista,  que no sería sino el amo monopólico de los medios de producción. Sorel  no vio que el socialismo de Estado no es la consecuencia necesaria de la  conquista del Estado burgués por las fuerzas revolucionarias ni que es  posible concebir un Estado otra vez libre como el federador de las  comunidades de pro­ducción. Ahora bien: la teoría de una sociedad sin  órgano rec­tor -de una federación sin federador- es el tipo por  excelen­cia de la utopía.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;El  sindicalismo revolucionario no concretó las esperan­zas que Sorel había  depositado en él. Fue copado por dirigen­tes reformistas a las órdenes  de partidos socialdemócratas y&amp;nbsp;por comunistas que &amp;nbsp;sólo respondían a los  intereses cambiantes&amp;nbsp;de la Unión Soviética en la cual se había  implan­tado el socialismo&amp;nbsp;de Estado&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;tan temido. La minoría de los combatientes "homéricos de la "epopeya de las&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;huelgas fueron sustituidos, en el mundo Pluto democrático, por profesionales del regateo&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;y,&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;en  el mundo" socialista, &amp;nbsp;por policías trabajo. Sin embargo, su teoría del  mito&amp;nbsp;social fue retomada por movimientos revolucionarios que Sorel,  antes&amp;nbsp;de la primera guerra mundial, había contribuido a suscitar.  La&amp;nbsp;fusión de las minorías heroicas del nacionalismo&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;y&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;del so­cialismo&amp;nbsp;se realizó, en Europa&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;y&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;en Sudamérica, bajo el in­flujo de los&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;em&gt;mitos&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;del Imperio, del suelo&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;y&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;la sangre, de la tercera posición. Esos&amp;nbsp;movimientos fueron aplastados por las fuerzas aliadas de la democracia y&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;strong&gt;el comunismo. La historia venidera nos dirá si el&amp;nbsp;heroísmo revolucionario murió con ellos.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Del &amp;nbsp;borrador de nota del &lt;strong&gt;Prof. Jaime Maria de Mahieu&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;La Argentina Posible&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8823193618748309403-4382033096071776542?l=largentinaposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://largentinaposible.blogspot.com/feeds/4382033096071776542/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8823193618748309403&amp;postID=4382033096071776542&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/4382033096071776542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/4382033096071776542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://largentinaposible.blogspot.com/2011/11/el-socialimo-heroico-de-georges-sorel.html' title='EL SOCIALIMO HEROICO DE GEORGES SOREL'/><author><name>Red Patriotica Argentina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00798280400309760771</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-7a73FEeRl-c/Ts6UOopZbWI/AAAAAAAACpU/1bjsYFbAB3E/s72-c/sorel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8823193618748309403.post-1028855686538947235</id><published>2011-08-29T15:09:00.000-03:00</published><updated>2011-08-29T15:09:27.455-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='MEMORIA HISTÓRICA'/><title type='text'>LAS FALACIAS DE ROBERTO AZARETTO SOBRE LA VUELTA DE OBLIGADO</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:PunctuationKerning/&gt;   &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;   &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;    &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;img src="http://img2.blogblog.com/img/video_object.png" style="background-color: #b2b2b2; " class="BLOGGER-object-element tr_noresize tr_placeholder" id="ieooui" data-original-id="ieooui" /&gt; &lt;style&gt;st1\:*{behavior:url(#ieooui) }&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable	{mso-style-name:"Tabla normal";	mso-tstyle-rowband-size:0;	mso-tstyle-colband-size:0;	mso-style-noshow:yes;	mso-style-parent:"";	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;	mso-para-margin:0cm;	mso-para-margin-bottom:.0001pt;	mso-pagination:widow-orphan;	font-size:10.0pt;	font-family:"Times New Roman";	mso-ansi-language:#0400;	mso-fareast-language:#0400;	mso-bidi-language:#0400;}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-agbrv0hbS8w/TlvVuVPnuwI/AAAAAAAACgc/vDIb3FK24t8/s1600/vuelta.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="175" src="http://1.bp.blogspot.com/-agbrv0hbS8w/TlvVuVPnuwI/AAAAAAAACgc/vDIb3FK24t8/s400/vuelta.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;En el Nº 45 de la revista “La Fundación Cultural”, se publicó un articulo titulado “La batalla de la Vuelta de Obligado y la supremacía porteña”. Su autor, el recientemente incorporado a la Academia Argentina de Historia, Roberto Azaretto, tiene editados varios libros; entre los cuales se destacan “Historia de las fuerzas conservadoras”; “&lt;strong&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;Ni década, ni infame” y&amp;nbsp; “Federico Pinedo, político y economista”. Obras estas que, por sus títulos nomás, nos dan una idea del pensamiento político de dicho escritor y de la escuela historiográfica a la que adhiere. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt; font-weight: normal;"&gt;En efecto, Azaretto es un historiador tributario de la llamada Historia Oficial. Aunque a decir verdad trata de disimular su filiación siguiendo la línea inaugurada por Emilio Ravigniani con su Nueva Escuela Histórica. Es decir, &amp;nbsp;toma distancia de los liberales mas extremos y de la historiografía canónica que nos legara Mitre, Levene y compañía, sin dejar de lado su ideología y su aversión por el revisionismo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt; font-weight: normal;"&gt;Esta estrategia, que le permite a los autores liberales pretender ser mas ecuánimes, honestos y abiertos, los habilita también para abordar temas que hoy por hoy resultan imposible seguir ocultando. La trampa esta en que al hacerlo conservan intacto el mismo enfoque antinacional de siempre; por lo que en definitiva la postura es la misma, solo que matizada y camuflada.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt; font-weight: normal;"&gt;Ciertamente, en estos relatos ya no campean las mentiras más groseras de antaño, ni el odio desembozado a la figura de Rosas; no obstante ello la historia que se nos cuenta sigue estando al servicio de intereses foráneos y partidarios ajenos al bien de la Nación. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt; font-weight: normal;"&gt;Y es que el eje de esta historiografía se ha desplazado. Ya no descansa tanto sobre el ocultamiento o falseamiento de los hechos, sino más bien sobre los sofismas y los razonamientos falaces. Es decir –y hablando más “científicamente”- las falencias más notorias que ahora exhiben son más de índole hermenéutico que heurístico.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt; font-weight: normal;"&gt;Conforme a ello, el autor que comentamos, puesto en el brete de hablar sobre un tema que es “caballito de batalla” del Revisionismo Histórico, recurre al ardid de minimizar su importancia y hacer una interpretación falaz&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt; font-weight: normal;"&gt;que no resiste el menor análisis lógico ni&amp;nbsp; historiográfico.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt; font-weight: normal;"&gt;Así entonces, en el articulo de marras, Azaretto nos advierte que &lt;i&gt;“comparar, como lo hace Pacho O Donnell, los sucesos de 1845 con la gesta de San Martín y el cruce de los Andes es ridículo”&lt;/i&gt;. Es mas,&amp;nbsp; considera que la decisión de Rosas de hacer frente a las incursiones extranjeras fue un &lt;i&gt;“disparate”&lt;/i&gt;, y que el general Mansilla solo aceptó ponerse al mando de las tropas de la Confederación por &lt;i&gt;“el gran amor a su esposa”;&lt;/i&gt; Agustina Rosas, la hermana menor del Restaurador.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt; font-weight: normal;"&gt;Para mayores antecedentes agrega que Rosas ya había demostrado su &lt;i&gt;“ineptitud”&lt;/i&gt; militar cuando hizo la campaña al desierto, pues en la misma “&lt;i&gt;solo se cumplió la parte que le interesó a su provincia, dejando a las provincias cuyanas y a Córdoba con la indiada amenazando las estancias y poblados como antes.”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt; font-weight: normal;"&gt;Luego -y dejando de lado estos detalles menores-, Azaretto pasa a lo que más les importa a los liberales, es decir, a cuestionar la política económica que llevó adelante don Juan Manuel.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt; font-weight: normal;"&gt;Así sostiene que Rosas &lt;i&gt;“montó un aparato militar para someter a los pueblos del interior a la hegemonía porteña, financiado con las rentas del monopolio portuario porteño”&lt;/i&gt;, y que &lt;i&gt;&amp;nbsp;“La famosa Ley de Aduana no tuvo efectos en el interior y los aportes a las provincias fueron mezquinos…” &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt; font-weight: normal;"&gt;Fundamentando su concepción económica afirma&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt; font-weight: normal;"&gt;“&lt;i&gt;que el progreso requiere la apertura de los mercados y la incorporación del mundo a la producción”&lt;/i&gt;; y &lt;i&gt;se&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt; pregunta si &lt;i&gt;¿es nacional prohibirle a las provincias que utilicen sus puertos para exportar e importar sus productos?&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;Finalmente, y para rematar su crítica afirma maliciosamente que los intereses del Restaurador &lt;i&gt;“están vinculados a los ingleses”&lt;/i&gt; y que &lt;i&gt;“en su momento negoció el pago de la deuda por territorio, ofreciendo el reconocimiento de la soberanía inglesa en las Malvinas a cambio de la cancelación del empréstito contraído con Barings Brothers”.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;Con las citas hasta aquí transcriptas basta ya para mostrar que este artículo no es más que una repetición de los viejos lugares comunes del antirosismo, &amp;nbsp;y de los caducos sofismas del liberalismo; más algún otro de renovado cuño. En consecuencia todo lo dicho ya fue refutado prolijamente por los historiadores revisionistas. No obstante ello, y a riesgo de ser tediosos, digamos lo siguiente:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;En primer lugar, no nos sorprende para nada que el autor, al igual que todos los adalides de la “Civilización” y el “Progreso”, insista en hacernos creer que la acción del imperialismo -que se encubre con el eufemismo de la apertura al mundo-, es en realidad una influencia benéfica para nuestra Patria; lo que si indigna es que se sugiera que la defensa de la soberanía que llevó adelante el Ilustre Restaurador fuera en realidad una impostura, atento a que este tenia negocios con las potencias en cuestión. Incalificable acusación formulada en contra un hombre que no solo no se enriqueció en la función publica sino que por el contrario se empobreció merced a ella. Ejemplos de cómo sacrificó su peculio por el Bien Común los hay a montones; aunque la mentalidad crematística y egoísta de los liberales no los comprenda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;Para colmo Azaretto -en una concesión al&lt;b&gt; &lt;/b&gt;marxismo- pretende adscribir a Rosas a la oligarquía; entendiendo por oligarquía a la clase terrateniente&lt;b&gt;;&lt;/b&gt; sin percibir que la oligarquía mas que&lt;span class="messagebody"&gt; una clase social, es un estado espiritual y mental producto de la adhesión a una ideología antinacional, que trae consecuencias de distinta índole. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;Además no se entiende como desde el liberalismo se puede criticar las negociaciones por el pago de la deuda externa, cuando son sus representantes los principales gestores del sometimiento a la usura internacional. Por otro lado, si bien Rosas se ocupó del tema, sin embargo no pagó un solo peso a los usureros y es bien sabido que la oferta de vender las islas Malvinas era al solo efecto de que el usurpador reconociera que no era el legitimo propietario de ese territorio irredento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;La otra cuestión, es decir, la del supuesto sometimiento de las provincias al gobierno porteño, realmente es antojadiza. Rosas, a diferencia de los unitarios y los liberales, siempre respetó las autonomías provinciales y nunca impuso por la fuerza gobernadores ilegítimos que le&amp;nbsp; fueran adictos. Si así hubiera obrado, los pueblos del interior no lo habrían respaldado cuando se enfrentó a la agresión externa. Actitud esta que no solo se explica por el patriotismo de aquello hombres sino también por que la política proteccionista de Rosas con su ley de aduanas les garantizaba la prosperidad económica. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;Además el Restaurador permitió a las provincias que &amp;nbsp;manejen sus propias economías, que recauden sus propios impuestos, y &amp;nbsp;que dispongan de sus propios recursos financieros; acudiendo en su ayuda cada vez que fuera menester. Todo ello en armonía con el Bien Común de la nación; al cual también se subordinaban los intereses legítimos de la provincia de Buenos Aires; no como los unitarios que aprovecharon los recursos aduaneros en exclusivo provecho propio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;Pero yendo a la hipótesis del articulo, es decir, a la peregrina idea de que la batalla de Vuelta de Obligado carece de importancia alguna; seamos honestos, no es Pacho O Donnell quien compara este hecho histórico con la gesta de San Martín; es el propio San Martín quien lo hace cuando en carta a Guido expresa que dicha contienda es &lt;i&gt;“de tanta trascendencia como la de nuestra emancipación de España”,&lt;/i&gt; manifestando además su deseo de ponerse al servicio de la Confederación que presidía don Juan Manuel.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;Y esto lo sabe cualquier aficionado a la historia desde que el revisionismo difundió sus hallazgos historiográficos. Y decimos desde entonces por que no es como dice Azaretto que siempre se enseñó en las aulas la batalla de Vuelta de Obligado; eso es falso, nunca –antes del accionar revisionista- escolar alguno escuchó hablar de aquella gesta y de su valor; por el contrario solo se les inculcó dogmáticamente una retahíla de mentiras sobre aquella época gloriosa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;Sin embargo este autor, en su afán de escamotear meritos a Rosas aborda el tema obviando la postura que nuestro máximo héroe, el gral. San Martín, tenía al respecto. Es mas tiene la osadía de calificar de &lt;i&gt;disparate&lt;/i&gt; a la decisión de hacer la guerra al invasor. Da la impresión que ignora que la política y la guerra van de la mano, parece que desconoce el viejo axioma según el cual la guerra es la continuación de la política por otros medios. Si su hermenéutica fuera correcta comprendería que la decisión guerrera del Restaurador, en el marco de su estrategia política, fue acertadísima.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;Pero claro, el &lt;i&gt;animus injuriandi&lt;/i&gt;&amp;nbsp; nubla la visión. Por eso pretende abonar su falacia trayendo a colación una supuesta ineptitud de Rosas, demostrada ya en&amp;nbsp; ocasión de organizar la Campaña al Desierto. Como si no fuera sabido que aquella empresa tan necesaria, en la que don Juan Manuel puso tanto esfuerzo, quedó incompleta no por su culpa sino por el sabotaje de sus enemigos políticos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;Y de esta crítica denigratoria no se salva ni el bravo Mansilla. Azaretto lo hace marchar a la guerra por “obediencia debida” a su esposa, cual si fuera un pobre “varón domado”. Por poco no dice que la vibrante arenga que este pronunció al comenzar la batalla se la obligaron a decir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;A estos extremos se llega en el afán de ocultar que la batalla de Obligado marca un hito en el empeño de los argentinos de ser una nación soberana. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;Y aunque el resultado final de aquella gesta demuestra que el plan de Rosas fue un éxito, nuestro historiador liberal no se amedrenta y atribuye el fracaso de la expedición pirata a otras causas. Sostiene que se debió a las dificultades en la navegación del Paraná&lt;i&gt;, “pues es un río sin obras de dragado ni señalización”&lt;/i&gt;, y a que las poblaciones tenían &lt;i&gt;“poco poder de compra”&lt;/i&gt;. Concluyendo &amp;nbsp;que la batalla fue &lt;i&gt;“un derroche de heroísmo”&lt;/i&gt;, es decir que se luchó al cuete, igual que en Malvinas, &lt;b&gt;&lt;i&gt;“&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;esa aventura absurda&amp;nbsp; hija del nacionalismo fascista&lt;b&gt;”&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;, según sus palabras.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;Y aquí mostró ya la hilacha Azaretto. Efectivamente, como se sabe impugnado y refutado de antemano arremete contra el revisionismo con el gastado pero siempre efectivo recurso de vincularlo al nacionalismo fascista. Y así dice que &lt;i&gt;“el crimen del viejo revisionismo es que dio sustento intelectual a las corrientes antidemocraticas, pro militaristas y clericales que admiraban a países atrasados como la España y el Portugal de Franco y Salazar”.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;Ya Antonio Caponnetto en su monumental obra “Los críticos del revisionismo histórico” refutó magistralmente este lugar común, así como todas las acusaciones que lanzaron los enemigos del revisionismo; y probó mas allá de toda duda que el revisionismo histórico argentino no necesariamente se identifica con el nacionalismo, y menos con el fascismo, el cual es anterior e independiente a el. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;Además el nacionalismo católico jamás se manifestó contrario a la verdadera libertad, o a la forma republicana de gobierno. Nunca apostó al totalitarismo, y ni siquiera de la dictadura como forma permanente de gobierno. Todo esto debería saber Azaretto si conociera los textos de los autores revisionistas o al menos si se hubiera tomado el trabajo de leer la silenciada obra de Caponnetto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14pt;"&gt;Pero no queremos terminar estas líneas con un autor favorable sino con uno más del agrado de los liberales que sorpresivamente hecha por tierra las pretensiones escamoteadoras de la verdad histórica de la Historia Oficial, cosa que Azaretto niega. El mismo Juan Bautista Alberdi en sus “Escritos Póstumos”, dirá: “&lt;i&gt;En nombre de la libertad y con pretensiones de servirla, nuestros liberales, Mitre, Sarmiento o Cía, han establecido un despotismo turco en la historia, en la política abstracta, en la leyenda, en la biografía de los argentinos. Sobre la Revolución de Mayo, sobre la guerra de la independencia, sobre sus batallas, sobre sus guerras, ellos tienen un alcorán que es de ley aceptar, creer, profesar, so pena de excomunión por el crimen de barbarie y caudillaje”.&lt;/i&gt; Y ese despotismo turco en nuestra historia aun sigue vigente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 54pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="color: black; text-align: justify; text-indent: 18.6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 14.0pt; mso-ansi-language: ES;"&gt;Edgardo Atilio Moreno&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;La Argentina Posible&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8823193618748309403-1028855686538947235?l=largentinaposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://largentinaposible.blogspot.com/feeds/1028855686538947235/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8823193618748309403&amp;postID=1028855686538947235&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/1028855686538947235'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/1028855686538947235'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://largentinaposible.blogspot.com/2011/08/las-falacias-de-roberto-azaretto-sobre.html' title='LAS FALACIAS DE ROBERTO AZARETTO SOBRE LA VUELTA DE OBLIGADO'/><author><name>Red Patriotica Argentina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00798280400309760771</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-agbrv0hbS8w/TlvVuVPnuwI/AAAAAAAACgc/vDIb3FK24t8/s72-c/vuelta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8823193618748309403.post-6487307437949112215</id><published>2011-07-26T11:37:00.000-03:00</published><updated>2011-07-26T11:37:18.408-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='MEMORIA HISTÓRICA'/><title type='text'>EL ESTADISTA DE LA PAMPA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-upE68Jpngc0/Ti7RAtTBcKI/AAAAAAAACe8/00v5y17aTbI/s1600/juan_manuel_rosas.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="221" src="http://4.bp.blogspot.com/-upE68Jpngc0/Ti7RAtTBcKI/AAAAAAAACe8/00v5y17aTbI/s320/juan_manuel_rosas.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Juan Manuel de Rosas nació en Buenos Aires el 30 de marzo de 1793; “será  católico y militar” dijo su padre Don León Ortiz de Rosas. Fallecería  casi 84 años después en su casa quinta en Swanthling, distante de 3  millas de Southampton, víctima de una inflamación en los pulmones  agravada por la exposición a la inclemencia del tiempo, un 14 de marzo  de 1877.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de contar con sólo 13 años, sirvió como ayudante de municiones  en las fuerzas de Liniers en la primera invasión inglesa en 1806; lo que  mereció una felicitación por escrito del jefe de la Reconquista, en la  que resaltaba “su bravura, digna de la causa que defendía”.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Juan Manuel fue un hombre llamado por el destino para ocupar un  sitial de gloria en la historia de la Patria. Por su patriotismo y  coraje fue llamado a gobernar en dos oportunidades, después de rechazar,  en ambas ocasiones, dichos ofrecimientos. No ambicionaba el poder.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando asume en la primera gobernación el 6 de diciembre de 1829, su  carruaje es llevado a pulso por el Pueblo hasta el Fuerte, hoy Casa  Rosada. Su bello discurso de asunción lo finaliza expresando: “Reposad,  milicianos, bajo el árbol de la paz; en vuestras virtudes curad las  heridas de la Patria, y apoyad su marcha con el respeto a las  autoridades”.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Juan Manuel fue un auténtico líder, sus seguidores se contaban en  todos los estratos de la sociedad, cuyas diferencias se diluían al  seguir a su conductor. Dirá el Cacique Catriel: “Nuestro hermano Juan  Manuel, indio rubio y gigante y que jineteaba y boleaba como los indios y  se loncoteaba con los indios y que nos regaló vacas, yeguas, caña y  prendas de plata, mientras él fue Cacique General nunca los indios  malones invadimos por la amistad que teníamos por Juan Manuel; Y cuando  los cristianos lo echaron y lo desterraron invadimos todos juntos”.  Rosas fue el único que benefició a los negros, incluso concurría a las  festividades de las respectivas naciones africanas y hasta hubo negros  que tenían el grado de Teniente Coronel, mientras en otras partes del  mundo eran humillados y explotados. Así, hombres y mujeres eran  cobijados por el manto sagrado de la Patria y alumbrados sus senderos  existenciales por el sol de la justicia.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Manuel de Rosas defendió heroicamente la soberanía de la Patria en  el bloqueo francés de 1838 y en la invasión Anglo-francesa de 1845,  repelida en el combate Vuelta de Obligado, Tonelero, Quebracho y San  Lorenzo por resistirnos a que nuestros ríos interiores sean extranjeros.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caben destacar los elogios del Gral. San Martín al Restaurador  efectuados en su última carta fechada, el 6 de mayo de 1850, expresa:  “como argentino me llena de un verdadero orgullo el ver la prosperidad,  la paz interior, el orden y el honor restablecidos en nuestra querida  Patria” y agrega que “al terminar su vida pública, sea colmado del justo  reconocimiento de todo argentino”; en su testamento legaría su sable a  Don Juan Manuel.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adalid del Federalismo, con la ley de Aduana de 1835 (año en que asume  su segundo gobierno) que impuso aranceles para artículos importados de  entre el 5 y el 50 %, sobre artículos de lujo, sobre cosas que el país  produce y sobre lo que no es absolutamente necesario, permitió el  desarrollo de la economía del interior alcanzando un vigor y esplendor  único, a su caída en 1852 había: ciento seis fábricas (dos fundiciones,  siete de jabones, tres de pianos y dos de carruajes, entre otras) y  setecientos cuarenta y tres talleres, entre los cuales ciento diez  carpinterías, ciento ocho zapaterías y setenta y cuatro herrerías y dos  mil ocho casas de comercio. También se introduce la primera máquina de  vapor, se crea la primera fábrica de fundición y mecánica, se inaugura  la primera lénea de cabotaje en el Atlántico sur, son traídos los  primeros vacunos “Shorthorn” y se colocan los primeros alambrados, en  Tucumán llega a haber trece ingenios de caña de azúcar, ( “Vida de Don  Juan Manuel de Rosas – Manuel Gálvez, Ed. Tor, 1954). Agrega al respecto  José María Rosa en su “Historia Argentina” (Tomo IV, Ed. Oriente 1973):  en Salta se hilaba algodón, cigarros, harina y vinos; en Catamarca y La  Rioja se producían algodón, tejidos, aceites, vinos y aguardiente; en  Cuyo, viñedos, talleres de carretas, curtiembres, elaboración de frutas  secas y seda; en Santa Fe, algodón, tejidos, maderas, carbón de leña;  similar en Entre Ríos y Corrientes demás de tabaco y azúcar. Una  Argentina Próspera y Digna, que se encontraba entre las más florecientes  naciones de su época. Igual status que gozó el Paraguay con. José  Gaspar Rodríguez Francia, Carlos Antonio López y Francisco Solano López  antes de ser arrasada por la infame “Triple Alianza” (Argentina, Uruguay  e Imperio del Brasil) apoyada en nuestro País por el criminal lacayo  inglés de Bartolomé Mitre y Domingo F. Sarmiento. Julio Irazusta en su  libro “Influencia Económica británica en el Río de la Plata” (Eudeba,  1984), señala que Rosas “no endeudó más al país. No contrató un solo  empréstito durante sus veintidós años de influencia o gobierno. Y en vez  de aprovechar el privilegio de la aduana única en exclusivo beneficio  de su provincia, lo aplicó a servir la causa nacional donde ella lo  reclamase”.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el mensaje del 1º de enero de 1837, informa que las modificaciones en  la ley de Aduana “a favor de la agricultura y la industria han empezado  a hacer sentir su benéfica influencia”, y que “los talleres de los  artesanos se han poblado de jóvenes”. El Restaurador Juan Manuel de Rosas no es una figura mas en la historia  argentina, los años de su vida política fueron los mas intensos,  gloriosos y trascendentales para los destinos de la Nación. Años en que  como nunca la Argentina estuvo a punto de convertirse en un mosaico de  republiquetas decadentes mediatizadas por las logias masónicas de  Londres. En el dilema existencial de “ser o no ser”, no caben dudas que  Rosas es la mas genuina expresión del Ser Nacional Argentino, actuando,  cuidando cada aspecto del quehacer nacional, protegiendo la Patria  Grande que nos había legado el Libertador Gral. Don José de San Martín.  Juan Manuel de Rosas nos guía con su obra y su ejemplo a transitar  dignos, fieles y veraces este siglo XXI.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se lo debe recordar y emular justamente ahora, en los albores del este  siglo XXI, por encontrarse la Argentina famélica de actos de heroísmo,  coraje, servicio y patriotismo, por lo menos de quienes tienen la  obligación y el deber de gobernar; mas imperioso aún en un País que  diaria y cotidianamente debe afirmar con denuedo y esfuerzo su voluntad  de seguir existiendo.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Luis Francisco Asis Damasco&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;La Argentina Posible&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8823193618748309403-6487307437949112215?l=largentinaposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://largentinaposible.blogspot.com/feeds/6487307437949112215/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8823193618748309403&amp;postID=6487307437949112215&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/6487307437949112215'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/6487307437949112215'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://largentinaposible.blogspot.com/2011/07/el-estadista-de-la-pampa.html' title='EL ESTADISTA DE LA PAMPA'/><author><name>Red Patriotica Argentina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00798280400309760771</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-upE68Jpngc0/Ti7RAtTBcKI/AAAAAAAACe8/00v5y17aTbI/s72-c/juan_manuel_rosas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8823193618748309403.post-5020186166100635854</id><published>2011-07-14T22:04:00.000-03:00</published><updated>2011-07-14T22:04:04.688-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Politica'/><title type='text'>¿DONDE ESTÁ EL PUEBLO?</title><content type='html'>&lt;table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tabla_pagina" height="100%"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=""&gt;&lt;table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td valign="top" width="100%"&gt;&lt;table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" height="86" style="margin-bottom: 10px;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;td class="cuerpo_contenido" style="line-height: 16px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&amp;nbsp;Dr. Luis Maria Bandieri&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;A  la democracia se le ha perdido el pueblo y no acierta a recobrarlo.  Desde luego, la noción de “pueblo” dista de ser unívoca. Aquí se utiliza  el vocablo referido al cuerpo cívico. No estrictamente como sinónimo de  padrón electoral, elenco de todos aquellos que, en una organización  política determinada, están habilitados como electores para votar por  quienes se postulen como candidatos a magistraturas públicas. Más  precisamente, lo consideraremos como el conjunto de hombres&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;  libres que se dan entre sí el trato de ciudadanos y que pueden debatir y  decidir también libremente sobre los asuntos públicos. Es su más pura  acepción y, por otra parte, la más próxima a lo que se entendía por &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;demos&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt; o &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;populus&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt; en el mundo antiguo. Es, asimismo, la que se ha perdido en nuestro tiempo y nadie sabe dónde está.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt;Democracia como autocracia del pueblo &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;La democracia no se caracteriza porque el pueblo así definido sea gobernado (“gobierno &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;del &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;pueblo”), o porque quienes gobiernan afirmen que lo hacen en beneficio del pueblo (“gobierno &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;para&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;  el pueblo”). Un grupúsculo oligárquico o un tirano, ejerciendo el mando  político, proclamarían de seguro ambas afirmaciones. Lo que identifica a  la democracia es que el pueblo gobierne al propio pueblo (“gobierno &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;por&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt; el pueblo”). Es el &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;kratos&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt; del &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;demos&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;, la autocracia del pueblo. Carl Schmitt precisa: identidad de gobernantes y gobernados&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;,  de los que mandan y de los que obedecen. He ahí la inmensa dificultad  de la democracia y, a la vez, su profundo y permanente atractivo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuando,  a fines del siglo XVIII, reaparece, aureolada de prestigio, la  expresión “democracia” en el vocabulario político, se presenta la  imposibilidad práctica de realizar el gobierno por el pueblo en las  naciones de entonces, tanto por su tamaño como por la necesidad de  producir decisiones rápidas frente a problemas acuciantes y complejos.  No siendo posible una democracia directa, debía implementarse una  democracia indirecta, a través de la representación, no ya de intereses,  funciones o estamentos concretos, sino del “pueblo” en su conjunto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt;La “voluntad general” y la representación política&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;Juan  Jacobo Rousseau había fundado la posibilidad de que el pueblo fuese su  propio soberano en la “voluntad general”. El hombre, a su juicio, poseía  dos voluntades: una, como individuo, apuntada a su interés particular,  otra, como ciudadano, enderezada al interés general. Como ambas  voluntades se expresan en un solo acto, imaginó que la suma algebraica  de las voluntades particulares manifiesta la “voluntad general”&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;sup&gt;3&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;.  Ahora bien, si la “voluntad general” expresa la soberanía del pueblo  por el pueblo, es evidente, para Rousseau, que esa soberanía no puede  delegarse, ya que la voluntad resulta intransferible. Si la soberanía se  delega, automáticamente se pierde y la voluntad general pasa,  irrevocablemente, del pueblo al representante. Por otra parte, para  Rousseau la “voluntad general” debe expresarse respecto de las  cuestiones públicas, conflictos de la &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;res publica&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;,  no sobre la elección de personas. Cuando, por medio del referendo o del  plebiscito, se interroga al pueblo sobre cuestiones que atañen a todos,  se expresa por la mayoría la “voluntad general” soberana. Para el  ginebrino, en cambio, cuando se convoca al pueblo para elegir entre  listas de candidatos, no se expresa “voluntad general” alguna sino,  simplemente, una “superstición estadística” mayoritaria acerca de  cuáles, entre los candidatos, resultarían los más aptos para asumir como  propia y expresar en adelante aquella voluntad soberana.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;Rousseau  –para quien la democracia sólo convendría a un pueblo de dioses- no  resolvió este problema de la abdicación del pueblo soberano en sus  representantes, pero tuvo el mérito de dejarlo bien planteado. Lo cierto  es que, por medio de lo que Kelsen llamó la “ficción de la  representación”&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;sup&gt;4&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;, se produce el primer y básico escamoteo del pueblo en el ejercicio de la democracia efectiva. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt;Madison y la “república representativa”&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;La  política, como dimensión del hombre que vive asociado a otros hombres y  busca las fórmulas más adecuadas para la convivencia en una morada  común, y los políticos, como operarios de un arte de ejecución tendiente  a obtener esa convivencia armónica y ordenada, sobrevivieron por cierto  a estos obstáculos casi insalvables de la teoría democrática. Como el  principio y finalidad de esta última, esto es, la identidad entre  gobernantes y gobernados, permanecía como referencia ideal, se aceptó,  como un mal menor e inevitable, la versión representativa de la  democracia, una interpretación “débil” pero eficaz, que James Madison  llamó “república”&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;sup&gt;5&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;  para diferenciarla debidamente de la democracia “pura” en la  interpretación “fuerte” de filiación rousseauniana. Apenas puede dejarse  apuntado en este trabajo que la versión representativa de la democracia  se enraiza en la tradición política de los pueblos germánicos y  anglosajones, mientras que la versión directamente participativa enlaza  con la tradición política de los pueblos grecorromano-latinos.  Montesquieu habrá de convertirse en el difusor de la interpretación  “débil” de la democracia, y del modelo británico de la división y  separación de poderes o funciones entre el ejecutivo y el legislativo,  que no es –precisamente- independencia, sino campo, ya de disputas ya de  colaboraciones informales, sobre la porción efectiva de gobierno que  toca a cada uno. La interpretación “débil” consuena con las llamadas  “libertades de los modernos”, es decir, las que pertenecen al ámbito de  la vida privada y alcanzan su culminación actualmente en la expansión de  los &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;human rights&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;.  Las constituciones escritas, desde la norteamericana de 1787 (adoptada  en lo fundamental por la nuestra de 1853), habrán de consagrar esta  versión de la democracia. La interpretación “fuerte” de la democracia,  planteada por Rousseau, se relaciona, en cambio, con las “libertades de  los antiguos”, esto es, las referidas a la participación directa en la  cosa pública y en la toma de decisiones respecto de ella. Sus  manifestaciones en la modernidad se pueden advertir en la Confederación  Helvética y las Provincias Unidas&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;sup&gt;6&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;,  con formas de democracia directa por procedimientos referendarios  múltiples e iniciativas del pueblo “soberano”. Su influencia en el  constitucionalismo decimonónico será muy tenue, prestándose atención a  fórmulas de democracia directa o semidirecta, dentro de esquemas  originariamente representativos, sólo a partir de la segunda mitad del  siglo pasado. La fundamentación jurídica reposa, desde la interpretación  “fuerte”, más que en la constitución en el pacto (&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;foedus&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;), preexistente a aquélla y que le sirve de zócalo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt;La clase política autorreferencial&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La  ficción representativa, esto es, la versión “débil” de la democracia,  funcionó exitosamente mientras que la instauración de prácticas  democráticas efectivas fue apenas un anhelo de la mayor parte de los  países, a excepción del algunos pocos en el arco del Atlántico norte y  en Europa continental. La planetarización de la democracia  representativa, que ha seguido como una sombra a la red globalizadora  tendida por la razón tecnológica, ha terminado por desnudar aquella  ficción basilar. Los órganos de la democracia representativa,  especialmente los parlamentos, han dejado de ser la caja de resonancia  de la voluntad popular para transformarse en el reñidero donde disputan,  por interpósito legislador, los “poderes indirectos”, que nadie elige,  pero que casi todo pueden ganar, arriesgando muy poco. Un reino de  antecámaras por donde se pasea el &lt;em&gt;lobby&lt;/em&gt; feroz. Los partidos  políticos se han convertido en máquinas para adquirir y gestionar la  renta política, esto es, el botín de cargos y despojos; el reparto de  planes asistenciales entre la clientela; prebendas y sinecuras; el cobro  de un “peaje” por el dictado de las normas orientadas al incremento de  la renta económico-financiera, etc. Una ideología básica y  autorreferencial une al “partido único de los políticos”, más allá de la  dicotomía de antigualla entre izquierda y derecha, y consiste en  asegurar su reproducción y supervivencia. Todo ello bañado en una  emulsión corruptiva, ya que sobrevivir en la lucha en el barro de la  competencia interpartidaria exige, ante todo, “hacer caja”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt;El “Estado de Derecho” y su transformación &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;Sobrevive,  es cierto, y no poco, el Estado de Derecho. Si lo señalado es el  costado oscuro de la democracia representativa, este parece su costado  luminoso. Estado de Derecho, conforme la mentalidad jurídica europea que  le dio nacimiento, presupone en sus inicios una identificación entre  justificación de la actividad estatal y legitimidad legal, esto es, que  la primera sólo puede ser regida por leyes y ejercida de conformidad con  la última. La voluntad del soberanos estatal se impersonaliza en el  acatamiento a la generalidad de la ley. La teoría política se comprime a  teoría del Estado y la teoría jurídica a teoría de la legalidad, y  ambas acaban confundiéndose. Con ello, se procura obtener para el  ciudadano una zona de libertad amurallada por la norma legal. Ello  condujo de la mano a la asimilación entre Estado de Derecho y  Constitución escrita, por ser ésta última la norma que regula la  producción de la legalidad en un sistema jurídico dado. La constitución  se transformó así no sólo en el ápice de la geometría legal, sino en una  suerte de norma moral superior de la cual, con cierto arte, se extraen  los principios destinados a regir tanto la vida jurídica y política  como, de modo genérico, la coexistencia entre quienes habiten un  determinado territorio, incluido el ámbito privado. La constelación de  valores básicos de aquella norma moral superior, se condensó en los  “derechos humanos” y sus sucesivas declaraciones a partir de la  universal del 10 de diciembre de 1948. Se fue conformando así, en una  nueva vuelta de tuerca en esta serie de transformaciones, una suerte de  “parte dogmática” constitucional universal, apenas diferente en matiz de  ordenamiento a ordenamiento, formada por los “derechos humanos”. Ellos  no son ya “derechos del ciudadano”&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;sup&gt;7&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;  sino derechos válidos desde siempre y en todas partes, invocables por  la sola pertenencia a la especie humana, a la Humanidad, incluso antes  de entrar en relación con otro ser humano y desprendidos, por  consiguiente, de la noción correlativa de deber. Al mismo tiempo, en el  proceso de globalización impulsado por la razón tecnológica, entra en un  cono de sombra la noción de Estado nacional, producto de la modernidad.  Se desfiguran así los dos términos en la expresión “Estado de Derecho”.  Del estado, nos queda una sociedad global, formada por la muchedumbre  solitaria de los titulares individuales de &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;human rights&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;, enfocados por el colimador&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;sup&gt;8&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;  del consumo y bajo la lógica del costo/beneficio, que los vincula en  una red virtual. Del derecho, nos queda la citada “parte dogmática” como  constitución planetaria. Es la base de un “derecho cosmopolítico”&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;sup&gt;9&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;  que tiene como sujeto al individuo de la especie, en tanto miembro de  la Humanidad. Del Estado de Derecho, pasando por el Estado  Constitucional, hemos llegado a unas declaraciones constitucionales sin  Estado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt; Reaparece la “razón política” &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;En  ese punto, reaparece la razón política soterrada. No ya como “razón de  Estado”, sino como voluntad de configurar una sola unidad política  planetaria, esto es, reducir la pluriversidad política a la dimensión  unitaria. Ello ha provocado una transformación tanto del &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;jus ad bellum&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt; (derecho a hacer la guerra) como del &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;jus in bello&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;  (derecho que rige en las hostilidades). “Ingerencia humanitaria”,  “guerra preventiva”, “guerra humanitaria”, “eje del mal”, etc., son  algunas de las expresiones que se utilizan para justificar el uso  indiscriminado de la fuerza militar, el allanamiento de fronteras  territoriales, el tratamiento a prisioneros fuera y a contrapelo de las  convenciones internacionales, la tortura, etc., por parte de la  superpotencia que se considera &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;legibus solutus&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;,  esto es, no atada por las normas del derecho internacional, y que  manifiesta la voluntad soberana de establecer, por sí y ante sí, en la  terminología de Carl Schmitt, un nuevo “&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;nomos&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt; de la tierra”&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;sup&gt;10&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt; El pueblo ausente &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En  todo este proceso, el pueblo, tal como lo caracterizamos más arriba,  está ausente. Se lo ha convertido en la “gente”, esto es, en percentil  estadístico de los incesantes sondeos de opinión. Ha quedado reducido a  público del espectáculo político. Un público condenado a soportar la  reiteración de ese espectáculo monótono, atornillado a su sitio. Un  ejemplo notable de esta ausencia del pueblo y de que se procede en el  escenario político como si él llanamente no existiese, es la llamada  “constitución” de la Unión Europea (UE), que a lo sumo puede  considerarse un tratado al que se le asigna un valor constitucional. No  fue proyectada, discutida o aprobada por una convención constituyente en  regla elegida por los ciudadanos de la UE sino por un comité de  expertos bajo presidencia francesa, que se apresuró a sepultar en el  olvido el concepto de “poder constituyente” que los propios franceses  había redondeado más de doscientos años atrás. Porque el poder  constituyente originario podía y debía expresar la decisión de un pueblo  –el europeo, en este caso- acerca de la forma y modo de organizar su  vida política. Una decisión tal, que implica haber encontrado y  reconocer al sujeto político “pueblo” no es considerada, en nuestro  tiempo, correcta ni aceptable. Ratificado directamente en algunos países  de la UE, en otros, como en España, aquel texto, farragoso y difícil de  leer aun para los expertos, fue sometido a referéndum, al que concurrió  el 41,5% del electorado, y en el que fue aprobada por el 78,5% de los  votantes, es decir, el 32,6% del padrón. Parece comenzar así una era de  constituciones elaboradas por técnicos, para ser comprendidas sólo por  técnicos, y aplicadas por ellos al “vulgo municipal y espeso” de la masa  ciudadana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt;La ilusión del populismo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Alberto Buela, con su agudeza característica, aborda en un trabajo reciente&lt;sup&gt;&lt;sup&gt;11&lt;/sup&gt;&lt;/sup&gt;  el problema del populismo y ensaya un distingo entre el populismo  europeo, que se manifiesta actualmente bajo un registro  preponderantemente xenófobo, y lo que denomina el “popularismo”  periférico, fundamentalmente latinoamericano, cuyo zócalo basilar es el  mito integrador del pueblo como fuerza regeneradora, centro de  inspiración y referencia y depositario exclusivo de valores positivos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;particular –&lt;em&gt;Volkgeist&lt;/em&gt;-  se hizo un supraindividuo histórico donde se manifiesta la identidad  nacional, encarnada necesariamente en el Estado. La Nación personifica  al Pueblo y el Estado expresa a la primera. El pueblo concreto se pierde  en esta expropiación sucesiva en beneficio del Estado Nacional, que hoy  se nos cae a pedazos&lt;sup&gt;&lt;sup&gt;12&lt;/sup&gt;&lt;/sup&gt;. En el camino, se le  perdió el rastro a ese pueblo concreto, que ahora sólo puede ser  imaginado como “populismo”. Creo que todas las formas de populismo, muy  diversas entre ellas, de este o de aquel lado del charco atlántico, el  “popularismo” de Buela incluido, tienen una nota en común y es la  concepción romántica del pueblo –primero revolucionaria con Rousseau,  luego reaccionaria con Adam Müller- según la cual aquél, como un gran  individuo colectivo, con su espíritu generoso, noble, bueno y su  instinto infalible, expresa el inconsciente colectivo de una nación  determinada. Esta concepción romanceada del pueblo, anotaba Carl Schmitt&lt;sup&gt;&lt;sup&gt;13&lt;/sup&gt;&lt;/sup&gt;,  obstruye la recta decisión política y lleva a la inoperancia o al  simple oportunismo. El pueblo romántico, como masa, aureolado con un  espíritu&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Frente a esta concepción políticamente romántica del pueblo, se levanta una concepción clásica, romana, del &lt;em&gt;populus&lt;/em&gt;. El &lt;em&gt;populus&lt;/em&gt;,  conjunto de hombres libres organizados en familias, integrado por los  ciudadanos con capacidad para la vida pública, comicial y militar, y  para la gestión de sus negocios privados, poseía la &lt;em&gt;maiestas, &lt;/em&gt;esto  es, la dignidad y la soberanía no porque fuera más sabio, más estoico o  más bueno, sino porque aquélla era el atributo propio de los hombres  libres. La &lt;em&gt;maiestas&lt;/em&gt; popular se conjugaba con el &lt;em&gt;imperium&lt;/em&gt; de los magistrados, la &lt;em&gt;auctoritas&lt;/em&gt; del Senado y la &lt;em&gt;intercessio&lt;/em&gt;  o poder de veto de los tribunos, que obraban como un poder negativo,  que nada puede hacer pero todo puede impedir. Tal el cuadro de la  democracia de la &lt;em&gt;respublica&lt;/em&gt; romana, que conforma el modelo  constitucional latino, diverso del modelo constitucional  germano-anglosajón fundado en la representación y en la división de  poderes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El  populismo es la ilusión romántica del pueblo plebiscitando en la plaza  pública a un césar, como describe Buela: “esa especie de democracia  directa que es la movilización popular convocada por un líder  carismático”. Pero ya no hay césares sino mediocres &lt;em&gt;outsiders&lt;/em&gt; del partido único de los políticos, a los que se proveen dosis de carisma envasadas por medio del &lt;em&gt;marketing&lt;/em&gt;  político. Y el pueblo está constituido por una masa clientelística,  súbdita de planes y repartos, que llega a las plazas y estadios en  caravanas de vehículos alquilados con los vueltos del botín. Así se  produce el efecto perverso de que los marginados y excluidos deben ser  congelados en su caída de la sociedad, para formar, ellos y sus hijos,  las huestes de reserva de la clientela.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt;El cesarismo democrático&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hagamos  un poco de historia. La generación de la Independencia, obligada a una  traumática ruptura con el imperio español, mientras por un lado se vio  obligada a inventarse un pasado mítico -"se conmueven del Inca las  tumbas", etc.- por otro intentó implementar instituciones liberales que  no estaba preparada para manejar y en las que creía de la boca para  afuera. Resultado: bellas proclamaciones y autoritarismo en los hechos,  es decir, la "mentira constitucional" hispanoamericana que señalara  Octavio Paz, realizada a través del trasplante acrítico del modelo  iuspublicístico germano-anglosajón. Los caudillos aparecen entonces en  Latinoamérica, y duran hasta bien entrado el siglo XX, autoritarios por  cierto, algo patriarcas y algo padrillos, como una especie de calamidad  natural casi benigna después de los desastres de las guerras civiles  desatadas a raíz de aquella "mentira constitucional", que era también  mentira vital, &lt;em&gt;Lebenslüge&lt;/em&gt;. Y no faltaron por cierto, a partir  del positivismo comtiano, de Taine, y de Le Bon, quienes hicieran una  "teoría del caudillismo", del autoritarismo vernáculo, como, p. ej., el  historiador venezolano Laureano Vallenilla Lanz (1870-1936) en una obra  de sugestivo título: "Cesarismo Democrático" (1923), donde propicia, de  acuerdo con la experiencia de nuestros países, el gobierno autoritario  o, como dice, el "gendarme necesario".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt;Ernesto Palacio y los catilinarios&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;Saltemos  unos años. En octubre de 1935, Ernesto Palacio publica “Catilina contra  la Oligarquía”. En enero de 1946 apareció la segunda edición, titulada  ahora ”Catilina, una revolución contra la plutocracia en Roma”. En el  prólogo, Palacio explica la particular ecuación personal y política que  dio origen a la obra. Año 1931. Aquel joven septembrino, que había sido  por algún tiempo ministro de Educación en San Juan, y era por entonces  codirector, con Rodolfo Irazusta, de “La Nueva República”, se había  desilusionado de una revolución que veía como la simple reposición de  una clase política en conserva desde 1916. Ahora se buscaba la”fuerza  nacionalista del radicalismo” para oponer a De la Torre-Repetto. Triunfó  Justo, sin que ese triunfo debiera nada al apoyo reticente de “La Nueva  República” y perdieron automáticamente sus redactores. En noviembre de  1931 se imprimió el último número. En ese retiro político obligado,  Palacio relee el &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;Bellum Catilinae&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;,  de Salustio. Según Nietzsche, la historia puede ser “un remedio contra  la resignación”. Advierte la posibilidad de una alegoría: contar la  República de Justo bajo los rasgos de los finales de la República  romana. El partido democrático, los populares, representaría a los  radicales. Mario, el general vencedor de Yugurta, los cimbros y los  teutones, sería otro modo de nombrar a Yrigoyen. Uriburu aparecería bajo  los rasgos de Lucio Cornelio Sila; la alianza entre el Senado y el &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;ordo equester&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;,  entre el patriciado y la oligarquía financiera, le serviría para  retratar la alianza entre el Círculo de Armas y la UIA, que veía  gestarse en los 30. Cicerón representaría al oligarca reclutado entre  los ”hombres nuevos”, esto es, la cepa inmigratoria, como De Tomaso, por  ejemplo. Y Catilina: “en él se encarnaba sin esfuerzo mi propia  decepción, mi propia indignación, mi propia rebeldía. ¡Sus enemigos eran  mis enemigos! ¡Su drama era mi drama!”-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Aquella  relectura de Salustio permitió a nuestro escritor la comprensión de un  fenómeno político vernáculo que ya había sido examinado desde las  páginas del periodismo nacionalista. Me refiero al cesarismo  plebiscitario. Según Palacio, las reacciones a lo Sila terminan aliadas a  las altas finanzas, cuyos intereses defienden abogados a lo Cicerón. Se  conforma una plutocracia blindada, dirigida por gerontes, que no puede  ser removida mediante los remedios institucionalizados. Antes bien,  requiere el remedio extraordinario de la “dictadura popular”, ejercida a  lo César, que oprimiría a la oligarquía para “libertar a la masa del  pueblo”. Esa dictadura cesárea permitiría la circulación de las  dirigencias políticas: la juventud tomaría el relevo. Cuando la  República romana degeneró en plutocracia senil, Catilina tomó las armas  contra ella, resultando el precursor de la dictadura imperial de César.  Rodolfo Irazusta había ya señalado que el régimen ochentista, una  democracia minoritaria de notables, había sido sustituído, a partir de  1916, por una democracia movimientista, personalista y plebiscitaria,  que creía encarnar a la nación según los dictados de un César que duraba  seis años.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;Ernesto  Palacio aceptó la filiación histórica argentina e hispanoamericana del  cesarismo democrático. Para él era la única forma posible contra las  plutocracias en que degeneran tanto los regímenes constitucionales como  los golpes convencionales. Palacio plantea la vía catilinaria hacia el  cesarismo democrático. Pero si César es la culminación del proceso, es  notable el atractivo que en Palacio ejerce la figura del precursor  Catilina. Incluso en el prólogo a la última edición, fechado en  diciembre de 1945, con un César inminente, el protagonista sigue siendo  Catilina. Lo que propone Palacio, pues, es que una minoría juvenil  decidida asuma la representación del &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;demos&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;  para imponer una dictadura cesárea. Por el partido armado a la  dictadura popular, podría decirse que afirmaba Palacio haciendo suya,  románticamente, la causa de Catilina. Creía que de ese modo habría de  producirse la circulación de las élites esclerosadas y la ascensión  política de las nuevas dirigencias. La vía catilinaria implicaba el  partido armado. En 1945, cuando se reedita su libro, Palacio es todavía  un catilinario a la espera de un César. Pero cuando publica “Teoría del  Estado”, en 1962, es un hombre que está de vuelta del cesarismo  plebiscitario. Sobre todo, de la ilusión de que él permitiría el relevo  de una clase política agotada por otra en ascenso. Esta sería la función  básica de un poder personal, pero aquí los césares plebiscitarios  –Perón está, sin nombrarlo, en el fondo del planteo- se han cuidado  mucho de dejar crecer una nueva élite. Se dedicaron, más bien, a  reclutar elementos subalternos, promover cortesanos y posponer a los  hombres de mérito, todo lo cual llama “demagogia inorgánica”. Los  césares plebiscitarios argentinos prefieren ignorar el régimen mixto, en  que se equilibran el líder, la élite y la masa, sistema descripto por  Polibio, alabado por Cicerón y preconizado por Palacio e Irazusta, que  creía que Rosas lo había hecho suyo. El cesarismo nativo se mueve con  mayorías legislativas genuflexas y una corte de funcionarios corruptos.  La atrofia del cesarismo produce catilinarios del todo tipo; entre  ellos, el mesías militar del caso. Palacio escribe una teoría del Estado  porque quizás ha advertido que a su generación, a la de los padres  fundadores del nacionalismo, le había faltado una noción del Estado, la  que había creído poder recuperar en el ejemplo de Rosas. Les había  faltado una noción del Estado y habían creído que se lo podía construir  desde el golpe de Estado. Sin embargo, al pivotear el núcleo de su  propuesta sobre el “Estado nación”, los nacionalistas, que coincidían  con las críticas antimodernas del pensamiento católico de los 30, ponían  paradójicamente como piedra angular de su edificación política un mito  moderno. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Es,  quizás, en la figura de Ernesto Palacio donde, emblemáticamente, se  manifiestan las contradicciones de la generación nacionalista fundadora,  una vez que el César –Juan Domingo Perón- aparece en el escenario.  Elegido diputado en las listas del Laborismo y la UCR (Junta  Renovadora), esa mente brillante se mantuvo en silencio durante todo su  mandato legislativo. Habló, mas tarde, por el texto que se cita más  arriba. A principios de los 70, este padre fundador del nacionalismo  iría a morir, por algún sarcasmo encerrado en las vueltas del destino,  en el Club de Residentes Extranjeros. Su reflexión sobre catilinarios y  cesaristas, sin embargo, mantiene gran actualidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo se rescata al pueblo?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Si  el pueblo no aparece y el populismo no es la vía para encontrarlo,  ¿deberemos resignarnos a este presente donde la democracia no tiene  lugar? Para rescatar al pueblo hay que partir del hombre libre. Allí  donde haya una comunidad de hombres libres que decidan libremente sobre  los asuntos públicos habrá pueblo. Lo que quiere decir que, hoy, el  pueblo resulta invisible en la dimensión macropolítica, donde la  libertad de participación en la construcción de la morada común no  existe o resulta mera impostura. Hay que comenzar a rescatar al pueblo  en la dimensión micropolítica, aprovechando el resquebrajamiento  continuo e imparable del Estado nación. Quizás el terreno más propicio  para esta regeneración democrática sea nuestra Latinoamérica. Tenemos  que constituirla como una ecúmene federal y confederal, edificada sobre  la piedra angular de la subsidiariedad, por donde fluya efectivamente la  participación política real, la democracia de la &lt;em&gt;respublica&lt;/em&gt;. El pueblo no está tan lejos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;* Doctor en Ciencias Jurídicas, Universidad Católica Argentina.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt;NOTAS&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div lang="es-AR" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;1.&lt;span lang="es-AR"&gt;&amp;nbsp;“Hombres”, a entender como decía hace siglos ya Gayo en elDigesto (L XVI):: “no se duda que en la palabra &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;hombre&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt; se incluye tanto a la mujer como al varón”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;2.&lt;span lang="es-AR"&gt;&amp;nbsp;Ver  “Teología Política –Cuatro Ensayos sobre la Soberanía”,trad. de  Francisco Javier Conde, introducción de Luis MaríaBandieri, Editorial  Struhart &amp;amp; cía,, Bs. As. 1998, p. 70 y, delmismo autor, “Sobre el  Parlamentarismo “, trad. de Thies Nelsony Rosa Grueso, estudio  preliminar de Manuel Aragón, Tecnos, Madrid,1999, p. 19.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;3. &amp;nbsp;Jean-Jacquers Rousseau, “Du Contrat Social ou Principes de DroitPolitique”, Lº I, cap. VII; Lº II, cap. &lt;span lang="es-AR"&gt;ILº;Lº III, cap. IV. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;4.&amp;nbsp;&lt;span lang="es-AR"&gt;“La  ficción de la representación ha sido instituida paralegalizar el  parlamentarismo bajo el aspecto de la soberanía delpueblo”, Hans Kelsen,  “Esencia y Valor de la Democracia”,trad. de Rafael Luengo Tapia y Luis  Legaz y Lacambra, prólogo deIgnacio de Otto, Ediciones Guadarrama,  Barcelona, 1977, p. 53.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;5.&amp;nbsp;&lt;span lang="es-AR"&gt;&amp;nbsp;En “El Federalista”, X&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;6.&lt;span lang="es-AR"&gt;&amp;nbsp;Confederación  que unía a ciudades, condados y ducados de losPaíses Bajos (actuales  Holanda, Bélgica y Luxemburgo),definitivamente independientes desde la  Paz de Westfalia de 1648.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;7.&lt;span lang="es-AR"&gt;&amp;nbsp;La Asamblea Constituyente francesaen de 1789, en sus sesiones del20 al 26 de agosto, estableció la “&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;Déclarationdes Droits de l’Homme et du Citoyen&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;”.Sobre el matiz diferencial entre “derechos del hombre y delciudadano” y &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;human rights&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt; ver Luis María Bandieri, “Derechos del Hombre y Derechos Humanos,¿son lo mismo?”, E.D. ¡8/IX/2000.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;8.&amp;nbsp;&lt;span lang="es-AR"&gt;Colimador  es el instrumento que, en los telescopios,espectroscopios, goniómetros,  etc., tiene por objeto apuntar losrayos luminosos en un punto. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;9.&amp;nbsp;&lt;span lang="es-AR"&gt;“Derecho cosmopolí1tico”, &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;Weltbürgerrecht&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;  , es una expresión utilizada por Kant en su opúsculo “La Pazperpetua”,  sección segunda, tercer artículo definitivo de la pazperpetua.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;10.&amp;nbsp;&lt;span lang="es-AR"&gt;&amp;nbsp;Es  decir, el establecimiento de los principios de apropiación  ydistribución de de los espacios planetarios. Verr de este autor “El &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;Nomos&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt; dela Tierra en el Derecho de Gentes &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;delJus Publicum Europaeum&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;”, trad. deDora Schilling Thn, Centro de Estudios Constitucionales, Madrid,1979.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;11.&lt;span lang="es-AR"&gt;&amp;nbsp;“Sobre  el Popularismo o Populismo”. Es un artículo escrito apropósito de las  declaraciones de la secretaria de Estado de losEE.UU. Condoleeza Rice,  que señaló los peligros derivados del“populismo latinoamericano”, para  ella políticamenteincorrecto, en cuyo elenco dirigente incluyó a Juan  Domingo Perón.Lo curioso en estas declaraciones de la secretaria Rice,  queproviene del mundo académico, no resulta de incluir a Perón comolíder  populista, lo que ha provocado ciertas reacciones locales apesar de su  obviedad.. Más bien reside en que haya citado comoejemplos de populismos  “correctos” el de Andrew Jackson en losEE.UU y el de Nelson Mandela en  Sudáfrica. Jackson, el séptimopresidente norteamericano, (1829-1837),  proveniente de los sectoresagrarios del Oeste, fue el primer titular del  Ejecutivo noperteneciente al círculo de los &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;gentlemen&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;  anteriores, fuesen estos “federalistas” (republicanos actuales),como  John Adams, o “republicanos” (demócratas actuales), comoThomas  Jefferson. Llegó al poder con el lema de que el botín –esdecir, los  puestos administrativos y sus prebendas- perteneceíntegramente al  vencedor, extendiendo de un modo fulminante lo queentre sus antecesores  estaba reducido a los &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;happyfew&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;.de un m círculo distinguido. Eslo que se conoce como “sistema de despojo”, &lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;&lt;em&gt;spoilsystem&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="es-AR"&gt;.  Para sus contemporáneos,Jackson extendió la corrupción pública a  niveles que hoy diríamosbananeros. Desde luego, para una visión  “usacéntrica”, como lade la Rice, los populistas “malos” siempre son los  otros. Encuanto a Mandela,, su liderazgo resulta de un complejo  equilibrioentre los privilegios de su etnia, la Xhosa (que permite hoy  que unanueva clase de ese origen viva en barrios cerrados en  Soweto,codeándose con la miseria), con el encierro de las otras  (sobretodo la zulú), incluida la blanca, en una suerte de  nuevos“bantustanes” o zonas acotadas. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;12.&lt;span lang="es-AR"&gt;&amp;nbsp;Ya  en su tiempo, Nietszche –en “Así Habló Zaratustra”-señalaba que el  Estado moderno era el más frío de los monstruosfríos, que miente  fríamente diciendo: “Yo, el Estado, soy elPueblo”. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;13.&lt;span lang="es-AR"&gt;&amp;nbsp;“Romanticismo Político”, Universidad Nacional de Quilmesed., 2201, p. 127/28.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="cuerpo_contenido" style="line-height: 17px;"&gt;&lt;table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" class="renglon1" height="25" style="margin-top: 10px;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td align="right" class="links" style="text-decoration: none;" width="85%"&gt;&lt;b&gt;http://disenso.org&lt;/b&gt;&lt;/td&gt;&lt;td align="left" class="cuerpo_contenido" style="padding-left: 5px; padding-right: 5px;" width="1%"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class="links" style="cursor: pointer; padding-right: 10px; text-align: right;" width="5%"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class=""&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;span&gt;&lt;a href="http://www.creadordesitios.com/" target="_blank"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;La Argentina Posible&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8823193618748309403-5020186166100635854?l=largentinaposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://disenso.org' title='¿DONDE ESTÁ EL PUEBLO?'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://largentinaposible.blogspot.com/feeds/5020186166100635854/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8823193618748309403&amp;postID=5020186166100635854&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/5020186166100635854'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/5020186166100635854'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://largentinaposible.blogspot.com/2011/07/donde-esta-el-pueblo.html' title='¿DONDE ESTÁ EL PUEBLO?'/><author><name>Red Patriotica Argentina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00798280400309760771</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8823193618748309403.post-3841759666421319260</id><published>2011-06-08T20:48:00.000-03:00</published><updated>2011-06-08T20:48:17.496-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Politica'/><title type='text'>POSTDEMOCRACIA</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Alberto Buela (*)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hoy,  mediados del 2011, existen 193 Estados con reconocimiento  internacional, 10 sin reconocimiento y 39 territorios dependientes,  rémora del colonialismo europeo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Según  estadísticas en 1988 hubo elecciones relativamente libres pero con  vicios electorales en 147 Estados y sólo 65 comprobadamente libres y sin  fraude. Pero para 1999 hubo elecciones en 191 países pero disminuyó a  43 el número de elecciones democráticamente limpias.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En  estos días José Durao Barroso, ex Primer Ministro de Portugal y actual  Presidente de la Comisión Europea ha advertido a los sindicatos y  movimientos populares de Europa que si no aceptan los paquetes  neoliberales de austeridad, podrían instalarse dictaduras militares en  España, Grecia y Portugal.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Este  retroceder pausado pero constante de la democracia en el mundo nos está  hablando a las claras de un colapso de este sistema de gobierno. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Los  teóricos hace rato vienen anunciando la transformación de los gobiernos  sedicentes democráticos en cratólogos, esto es, en gobiernos a los que  lo único que les interesa es el poder y sus beneficios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Analicemos el síndrome, entendido como conjunto de síntomas característicos de una enfermedad, de la democracia actual.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El  primero de los síntomas y ello se notó en Argentina en la época del  gobierno de Alfonsín a partir de 1983 fue que la democracia dejó de ser  un sistema o régimen de gobierno para ser presentada como una  cosmovisión “&lt;i&gt;con la democracia se come, se vive, se educa, se salva”,&amp;nbsp; &lt;/i&gt;gritaba el presidente radical a los cuatro vientos y todos los días. La democracia se transformó así en la &lt;i&gt;weltanschauung &lt;/i&gt;&amp;nbsp;unánime, universal e insuperable de los 191 Estados como vimos en las estadísticas &lt;i&gt;ut supra.&lt;/i&gt;  La democracia dejó de ser una forma de gobierno entre otras (monarquía,  república, dictadura, etc.), perdió su carácter instrumental y  adquirió, como observa agudamente Vidal Beneyto siguiendo a Carl  Schmitt, “&lt;i&gt;una dimensión teológica, convirtiéndose en su propio fin, un fin que es, además, el fin final&lt;/i&gt;”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Ya en 1999 el pensador suizo Eric Werner en un libro &lt;i&gt;L`avant-guerre civil &lt;/i&gt;llamaba  la atención acerca de la post democracia del régimen occidental que  respondía cada vez menos a los criterios objetivos de la democracia  afirmando que: “&lt;i&gt;La palabra ciertamente continua siendo utilizada pero en realidad lo que recubre es algo muy próximo a la oligarquía” &lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=6854800752451336405#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Tahoma;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/i&gt; Y la oligarquía como sabemos desde Aristóteles no es otra cosa que “&lt;i&gt;el gobierno en vista al interés de los ricos que siempre son pocos” &lt;/i&gt;(Pol. 1279b 8). &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Otro  de los síntomas es que nuestras sociedades cada vez más plurales y  complejas debido a mil causas pero así lo son, por la inmigración  creciente y por la movilidad cada vez más al alcance de la mano de  todos, solo tienen como rasgo objetivo para medir la profundidad de su  democracia la alternancia en el poder, pero los gobernantes y sus  partidos, solo piensan en la conservación de su poder con la reelección y  la reelección de la reelección. Esto es lo que técnicamente se llama &lt;i&gt;cratolocracia, &lt;/i&gt;el  gobierno por y para el poder por los beneficios enormes en riqueza y  honores que otorga a quienes lo ejercen. Así nuestros grandes demócratas  de la  América del Sur (Chávez, los Kirchner, Evo, Correa, Uribe, etc.)  buscan eternizarse en el poder por todos los medios y apelando a todas  las trampas, fraudes o chicanas. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Otro de los síntomas de la postdemocracia&amp;nbsp; es  la exaltación de la defensa de los derechos humanos de tercera  generación hasta transformarlos en ideología y la pérdida e  incumplimiento constante y cada vez más profundo de los derechos de  primera y segunda generación. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Así  se proclama con bombos y platillos el matrimonio gay y al mismo tiempo  se profundiza la trata de blancas. Se proclama las ciudades libres de  humo y al unísono la droga campea por todas partes. Se defienden los  derechos de los niños diferentes y aumenta exponencialmente la venta de  niños y sus órganos. Se proclama la defensa del ecosistema y se depreda  la naturaleza con las grandes minas a cielo abierto, los contratos  petroleros antedatados para seguir depredando, Evo entrega el petróleo y  el gas como antes no lo hizo ningún gobierno de “la rosca boliviana”.  Das Neves, Kirchner, Sapag y Romero entregan el petróleo argentino de  tal manera que el ex presidente Frondizi (el de la mayor entrega  histórica) queda hecho un nene de pecho. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Se  permite manifestar a los estudiantes y cortar el tránsito por cualquier  motivo baladí y al mismo tiempo se deja a los criminales violarlos a la  vuelta de la escuela o raptarlos para esclavizarlos en la prostitución.  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Se  proclama la costura y las vestimentas como las mejores del mundo y su  factura se realiza en talleres clandestinos donde rige el trabajo  esclavo y la “cama caliente”, esto es, el obrero encadenado a la  máquina. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y  así podemos seguir poniendo ejemplos de cómo se lleva a cabo el  simulacro de proclamar los derechos de tercera generación para no  cumplir ni siguiera con los de primera (a la vida, al trabajo, a la  libertad, a la vivienda etc.) ni qué decir de los derechos sociales que  son los de segunda generación (Constitución de 1949) y que han sido  totalmente conculcados. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La  gran falacia de los derechos humanos utilizados ideológicamente acaba  de ser denunciarla el premio Nóbel de la paz, Pérez Esquivel, a  propósito de la estafa mayúscula realizada, recientemente, por las  Madres de Plaza de Mayo, cuando afirmó: &lt;i&gt;“&lt;span style="color: black;"&gt; La plata oficial es incompatible con la defensa imparcial de los derechos humanos”, &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;pues  los gobiernos al dar a unos, en este caso “las Madres” y postergar a  otros “Caritas”, porque está contra la Iglesia, transforma la defensa de  los derechos humanos, que son en principio para todos, en un  instrumento político y de uso para unos pocos (los elegidos) en contra  de las mayorías nacionales que quedan al margen. Funciona aquí también  el principio oligárquico que rige a las postdemocracias y sus  instituciones. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Otro  de los síntomas es que está permitido decir y denunciar todo pero al  mismo tiempo ello no tiene ningún efecto sobre la realidad. Así se  denuncia al Fondo Monetario Internacional por fundir a los Estados con  sus planes ultracapitalistas, al grupo de los Bildelberger por ser el  grupo de selectos banqueros y empresarios que manejan a los gobiernos  como títeres, a los&amp;nbsp; Lehman Brothers y otras grandes bancas  judeo-norteamericanas por estafar al mundo entero, pero no existe sobre  estos grandes delincuentes ninguna sanción objetiva y real. Es que la  postdemocracia permite hablar, sobre todo hablar por hablar en esa  habladuría permanente de los medios de comunicación, pero impide actuar,  disolviendo la acción en mil subterfugios procedimentales. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hoy,  tanto en América como en Europa, hay cientos de funcionarios  cuestionados por enriquecimiento ilícito y peculado pero el castigo no  llega. En Argentina hay tres o cuatro grandes funcionarios denunciados  por enriquecimiento ilícito, en Brasil ocurre otro tanto, pasa lo mismo o  peor en Paraguay, en Bolivia ni decir, pero ninguno de estos personajes  gubernamentales va preso o devuelve lo robado. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Estos  tres o cuatro síntomas que hemos planteado acá, a los que se pueden  agregar muchos más, nos permiten colegir, conjeturar, opinar,&amp;nbsp; que  nuestras democracias de la primera década del siglo XXI son en realidad  postdemocracias y que éstas últimas llevan íncito en su propia índole  el gobierno totalitario. Ellas representan mejor que nadie el  “totalitarismo democrático” del que nos hablaron hace ya muchos años  Ortega y Spengler. Pero ha habido en este último cuarto de siglo un  cambio sustancial pues “&lt;i&gt;ya no son las masas las que se transforman en dictaduras&lt;/i&gt;” sino que la dictadura sutil y porfiada la ejercen, más y más, los gobiernos que se autotitulan democráticos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La  única salida que vemos, en democracia, es realizar un cambio en el  sistema de representación política y eliminar el monopolio que ejercen  los partidos políticos y permitir el acceso a la representación política  también a las fuerzas sociales. Y esto último hecho por cuerda aparte y  separadas de las listas de los partidos políticos.&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=6854800752451336405#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Tahoma;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;(*) &lt;a href="mailto:alberto.buela@gmail.com"&gt;alberto.buela@gmail.com&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;a href="http://www.disenso.org/"&gt;www.disenso.org&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="mso-element: footnote-list;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;hr align="left" size="1" width="33%" /&gt;&lt;div id="ftn1" style="mso-element: footnote;"&gt;&lt;div class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=6854800752451336405#_ftnref1" name="_ftn1" style="mso-footnote-id: ftn1;" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Tahoma; font-size: 10pt;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-US"&gt; Werner, Eric: &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;L´avant-guerre civile, &lt;/i&gt;ed. l`age d`home, Lausanne-Paris, 1999, p.23&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="ftn2" style="mso-element: footnote;"&gt;&lt;div class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=6854800752451336405#_ftnref2" name="_ftn2" style="mso-footnote-id: ftn2;" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Tahoma; font-size: 10pt;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt;  El peronismo realizó este tipo de cambio con la constitución del Chaco  de 1951 y fue un éxito. Se puede consultar al respecto nuestro libro &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Notas sobre el peronismo&lt;/i&gt; (2007).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;La Argentina Posible&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8823193618748309403-3841759666421319260?l=largentinaposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://largentinaposible.blogspot.com/feeds/3841759666421319260/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8823193618748309403&amp;postID=3841759666421319260&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/3841759666421319260'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/3841759666421319260'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://largentinaposible.blogspot.com/2011/06/postdemocracia.html' title='POSTDEMOCRACIA'/><author><name>Red Patriotica Argentina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00798280400309760771</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8823193618748309403.post-7936953421252766848</id><published>2011-05-18T16:39:00.001-03:00</published><updated>2011-05-18T16:41:52.890-03:00</updated><title type='text'>SAN MARTIN: NI LIBERAL NI MASON</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Es común leer dos afirmaciones referidas al General José de San Martín:  que integró la masonería, y que fue liberal. Con motivo de celebrarse,  el 25 este mes, el 230º aniversario del nacimiento del prócer máximo de  la Argentina, nos parece conveniente enfatizar, categóricamente, que San  Martín no tuvo jamás ningún vínculo con la masonería, ni profesó la  ideología liberal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Como las autoridades masónicas efectuaron, en plena Catedral de Buenos  Aires (“por primera vez en la historia”), un homenaje a quien denominan  “el Más Ilustre Iniciado”, es oportuno recordar que la masonería  argentina adoptó una actitud desdeñosa hacia San Martín, hasta 30 años  después de su muerte. Cuando llegan a Buenos Aires los restos mortales  del Libertador, la masonería no participa en los homenajes, pues no lo  consideraba uno de los suyos. La primera ocasión en que se sostiene que  el general era masón y no católico, fue el 22-6-1883, con motivo del  debate por la enseñanza primaria, por boca del diputado Emilio Civit. A  partir de entonces, comenzará la leyenda urdida por la masonería  argentina, sosteniendo, también, que la Logia Lautaro era una sociedad  masónica, contradiciendo a dos Grandes Maestres: Mitre y Sarmiento, que  afirmaron lo contrario.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Consideramos que no se ha destacado suficientemente el aporte  extraordinario que realizó Patricio Maguire para terminar,  definitivamente, con las dudas sobre este tema[1]. Dicho investigador  consultó directamente a las autoridades de las Grandes Logias de  Inglaterra, Irlanda y Escocia. Recibió respuesta por escrito de las  tres, que coincidieron en que la logia Lautaro nunca estuvo registrada  en dichas instituciones, y que San Martín no figura en los archivos como  miembro. Maguire recibió las comunicaciones respectivas en 1979 y 1980,  publicándolas de inmediato.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Curiosamente, el Dr. Terragno también conoció esa información, en la  misma época, por una nota del Bibliotecario y Curador de la Gran Logia  Unida de Inglaterra, que afirma poseer, agregando, “que si alguien no  figura en esos registros es porque nunca fue miembro de la masonería  inglesa”. Lamentablemente, dió a conocer ese valioso dato, 19 años  después de haberlo obtenido.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Es preciso difundir estas pruebas documentales de que el Libertador no  fue masón, pues no se trata de una cuestión baladí, dado que la  religiosidad del prócer ha sido demostrada, y que es incompatible la  pertenencia a la masonería con el catolicismo; de lo contrario, como  alertaba Aragón hubiera sido “infiel al uno o a la otra”, quedando en  duda su honorabilidad.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Ideología liberal&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como también se afirma a menudo que San Martín era liberal, es necesario  esclarecer este otro infundio. Según parece, el vocablo liberalismo,  fue usado por primera vez en lengua castellana hacia l8l0 y fue adoptado  en España por los partidarios de la Constitución de Cádiz, adversos al  absolutismo de Fernando VII, sin ninguna manifestación de oposición al  cristianismo. Explica el P. Castellani: “Lo que había de bueno en el  liberalismo de antaño, de l820 a l860, consistía en una especie de  ímpetu juvenil contra un montón de cosas que tenían que morir; a saber,  el absolutismo de los reyes, inventado por los reyes protestantes; el  despotismo demasiado cerrado de los Gremios y Corporaciones medievales y  una decadencia de la Religión, que originó en Inglaterra el deísmo y en  Francia el filosofismo. Así que toda la juventud europea a principios  del siglo pasado [XIX] se conmovía con ese grito de Libertad, y sabía lo  que significaba esa palabra ambigua, que no lo era para ellos; lo que  no sabían era lo que estaba detrás. Se sentían apretados, estrechos y  cansados y al decir ¡Libertad! decían queremos salir de esto.” Esto,  eran las miserias de la Corte borbónica, que Napoleón resumía así: la  madre era adúltera, el padre consentido, el hijo traidor.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Incluso el vocablo liberal, según el diccionario de la Real Academia  Española, define a quien obra con liberalidad, virtud moral que consiste  en distribuir uno generosamente sus bienes sin esperar recompensa. En  cambio, el mismo diccionario, define al liberalismo como “sistema  político-religioso que proclama la absoluta independencia del Estado, en  sus organizaciones y funciones, de todas las religiones positivas”.  Estas acotaciones semánticas, sirven para distinguir entre aquella  persona que, por distintos motivos, reivindica el nombre de liberal,  simplemente, de quien adhiere explícitamente a la ideología liberal, con  conocimiento pleno de su contenido.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Nada en la actuación pública de San Martín, ni en su vida privada,  permite sostener que profesara la ideología liberal; por el contrario,  se expresó negativamente sobre ella, en varias de sus cartas.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;La ideología liberal, tal como ha sido definida por sus autores  principales - Locke, Montesquieu, Rousseau, Stuart Mill- es incompatible  con el cristianismo. Así lo aclara el Papa Pablo VI, en la Octogesima  adveniens:  “Tampoco apoya el cristiano la ideología liberal, que cree exaltar la  libertad individual sustrayéndola a toda limitación, estimulándola con  la búsqueda exclusiva del interés y del poder....” (26).  Esta posición se mantiene invariable en la Iglesia, desde hace dos  siglos.   El Papa León XIII (Enc. Libertas, l888) analizó tres grados posibles de  liberalismo, y los consideró igualmente condenables. Explica el Prof.  Caturelli:  “Tanto el liberalismo extremo (ateo), como el liberalismo moderado  (deísta), como el liberalismo muy moderado (“cristiano”), admiten una  zona (el orden temporal) de autosuficiencia del hombre: el primero  porque niega la existencia de un orden trascendente al temporal: el  segundo porque lo ignora y el tercero porque lo separa. En el orden  práctico, viene a resultar lo mismo.”&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Esta aclaración es necesaria, porque algunos autores sostienen que San  Martín fue un católico liberal; así lo hace el Dr. Cuccorese, académico  sanmartiniano, quien considera que no incurrió en contradicción, pues el  liberalismo recién fue condenado por la Enc. Quanta Cura, en l864, l4  años después de la muerte del Libertador. Debemos discrepar, puesto que  los Papas comenzaron a cuestionar las ideas liberales, incluso antes de  la Revolución Francesa. Por ejemplo, en la Alocución de Pío VI, el 9 de  marzo de l789, y en la Carta del mismo Papa, de l79l, a los obispos de  la Asamblea Nacional. Pero con respecto al liberalismo católico,  recordemos que esta actitud ya se advierte cuando Talleyrand, Obispo de  Autun, celebra misa en el campo de Marte, con trescientos sacerdotes  adornados con la escarapela tricolor. La primera expresión teórica  respectiva, aparece cuarenta años después con Lamennais -sacerdote  apóstata- y su periódico L Avenir, que defienden precisamente el  liberalismo católico, siendo esta posición condenada por Gregorio XVI,  en la Enc. Mirari vos, promulgada en l832, mientras San Martín vivía en  París, y l8 años antes de su fallecimiento.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;No está demás recordar, que el Papa Pío IX, aquel que conoció a San  Martín, afirmó que “los llamados católicos liberales...son más  peligrosos y funestos que los enemigos declarados...”. En conclusión,  puede afirmarse, con seguridad, que San Martín no fue masón ni liberal.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;Mario Meneghini&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Febrero 11 de 2008.- &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Fuentes:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Aragón, Raúl Roque. “La Política de San Martín”; Córdoba, Universidad Nacional de Entre Rios, 1982, pág. 19.&lt;br /&gt;-Bruno, P. Cayetano. “La religiosidad del General San Martín”; Buenos Aires, Ediciones Don Bosco, 1978, p32 págs.&lt;br /&gt;-Castellani, Leonardo. “Esencia del liberalismo”; Buenos Aires, Huemul, 1971, pgs. 24/25.&lt;br /&gt;-Caturelli, Alberto. “Examen critico del liberalismo como concepción del  mundo”; Gladius, Nº 2, l985, pg. 38  -Cuccorese, Horacio Juan. “San Martín; catolicismo y masonería”; Buenos  Aires, Instituto Nacional Sanmartiniano-Fundación Mater Dei; l993, pg.  l45&lt;br /&gt;-Episcopado Argentino. “Declaración”; 20-2-1959.&lt;br /&gt;-Revista SIMBOLO net, publicación de la Gran Logia de la Argentina de  Libres y Aceptados Masones, Nº 69, diciembre de 2007, versión digital.&lt;br /&gt;-Revista “Masonería y otras sociedades secretas”; Buenos Aires, Nº 2,  noviembre de 1981, págs. 20/25; Nº 3, diciembre de 1981, págs. 15/20; Nº  5, febrero de 1982, págs. 30/35.&lt;br /&gt;-Terragno, Rodolfo. “San Martín &amp;amp; Maitland”; Buenos Aires,  Universidad Nacional de Quilmes, 1999, pág. 181: Librarian and Curator,  United Gran Lodge of England, comunicación personal, 14-11-1980.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomado de: http://mario-meneghini.blogspot.com/ &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;La Argentina Posible&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8823193618748309403-7936953421252766848?l=largentinaposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://largentinaposible.blogspot.com/feeds/7936953421252766848/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8823193618748309403&amp;postID=7936953421252766848&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/7936953421252766848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/7936953421252766848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://largentinaposible.blogspot.com/2011/05/san-martin-ni-liberal-ni-mason.html' title='SAN MARTIN: NI LIBERAL NI MASON'/><author><name>Red Patriotica Argentina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00798280400309760771</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8823193618748309403.post-312722397144196949</id><published>2011-03-25T21:51:00.001-03:00</published><updated>2011-03-25T21:52:45.021-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Politica'/><title type='text'>DOCTRINA FASCISTA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh4.googleusercontent.com/-8ISaRcvT_B0/TY04jehFUnI/AAAAAAAACWE/AECw6anWl9A/s1600/fascio-500.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://lh4.googleusercontent.com/-8ISaRcvT_B0/TY04jehFUnI/AAAAAAAACWE/AECw6anWl9A/s320/fascio-500.jpg" width="251" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: large;"&gt;C&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: large;"&gt;on posterioridad a la primera guerra mundial, surgió en Europa, una serie de &amp;nbsp;corrientes, de pensamiento alternativo, que se las conoce, con el nombre genérico de fascismos. Tales doctrinas, dominaron el panorama político europeo, por el periodo que media entre 1920 y 1945. &amp;nbsp;Surgieron como una genuina reacción, contra la marcada decadencia, en que se encontraba el viejo mundo, como consecuencia de la aplicación de los principios del liberalismo democrático. Detonante de este malestar, fue la masacre de la gran guerra y las posteriores injusticias generadas por los distintos tratados de paz,&amp;nbsp; &amp;nbsp;especialmente, el de Versalles. Tales circunstancias, pusieron en evidencia,&amp;nbsp; los intereses a los que respondían los gobiernos de turno. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;En semejante instancia, era natural, que aparecieran&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp; críticas al modelo liberal. Fundados, en los mismos principios de aquel, el socialismo y el marxismo, objetaron, la inadecuada distribución de la riqueza, que había resuelto, el capitalismo liberal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Ínter tanto los fascismos, acusaron al liberalismo, de poner en peligro las actitudes vitales del hombre blanco. La sociedad burguesa, con su gusto por la comodidad y el consumo irreflexivo de bienes materiales, imponía una mentalidad materialista y estrecha. El crecimiento de vicios como el tabaquismo, alcoholismo y drogadicción, condicionaban el futuro de buena parte de las juventudes. Las perversiones sexuales, la pornografía y el incremento de las enfermedades mentales, aportaban, al sombrío panorama, unidos a los bajos índices de natalidad. El desarraigo y la marginalidad de las ingentes masas de campesinos, obligados a trasladarse a las ciudades, con su secuela de desintegración familiar, hacinamiento y la amputación de sus raíces existenciales, se sumaban a la crítica. La indigencia de las masas obreras, carentes de todo derecho laboral y protección social, unido al triste destino de los excombatientes condenados a la absoluta marginalidad, contrastaban, en los denominados años locos, con el &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;disfrute desvergonzado, de las oligarquías dominantes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;En nuestros días, se ha pretendido asociar a las denominaciones de nazi y fascista con todo lo malo, brutal o violento que se pueda encontrar en el mundo. Sin embargo y como dijéramos en nuestro artículo “Algo más sobre los fascismos” dichos movimientos, lograron solucionar problemas esenciales que aquejaban a los pueblos, que supieron guiar. Replantearon con marcado realismo, elementos básicos de la problemática social, política y económica del mundo moderno. Dicha reformulación de principios, implicó, una respuesta totalmente contrapuesta, a las doctrinas nacidas de la revolución francesa como lo eran: el socialismo, el liberalismo y el marxismo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;En sus comienzos, los fascismos se nutrieron de militantes socialistas desencantados por los estruendosos fracasos de los gobiernos tal signo. Sus líderes buscaron una síntesis adecuada, entre el socialismo y el pensamiento nacionalista.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp; Sin embargo, con el transcurso del tiempo, ambas corrientes fueron siendo superadas en la síntesis fascista. El nacionalismo se fue convirtiendo en europeismo, en la convicción de que la unidad del viejo mundo, era la única manera de mantener la supremacía de la cultura occidental. El socialismo, también fue superado, en razón de su frío y prosaico materialismo, por una concepción social, que, aparte de darle respuesta a los requerimientos económicos y materiales de la gente, reconocía las potencialidades espirituales de los pueblos involucrados. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Otro aporte doctrinario, de notable valor, lo hicieron las corrientes tradicionalistas, ya fueran católicas, en aquellos países, donde la dicha tradición, todavía movía la sensibilidad íntima de los pueblos, o de los partidarios de la tradición primordial en aquellas naciones afectadas por el libre examen protestante.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;La cosmovisión de los fascismos, se enfrentaba, en forma integral, con la falsa escala de valores que, el mundo democrático, había instalado en las sociedades modernas. Se despreciaba profundamente, las concepciones materialistas, igualitaristas, hedonistas propias del mundo liberal-socialista. También se enfrentó con la mentalidad democrática, rechazando su apego a todo lo que es bajo, desheredado y ruin. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Las doctrinas fascistas, implicaron una oposición absoluta a los postulados del hombre moderno. Desarrollaron una cosmovisión, que enfrentó los mitos caducos, del mundo surgido de la revolución francesa. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Los fascismos no plantearon ninguna instancia utópica en su ideario. Reconocieron el carácter falible de la naturaleza humana con todas sus limitaciones. No por ello, cayeron en el derrotismo. Buscaron, revitalizar en sus valores esenciales, a las comunidades en las que se dieron cita, independientemente de que alcanzaran allí, el poder. A tal fin, revalorizaron el rol educador y formador de las comunidades naturales, sobre sus integrantes. Buscaron la elevación física, psíquica y moral de los pueblos en cuestión.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Trataron de reconstituir, el complejo entramado social, del mundo tradicional, que el liberalismo, sistemáticamente, había ido destruyendo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Con tal entramado social, lograron potenciar, los fundamentos biosíquicos de sus pueblos. Asimismo, con la reconstrucción de los distintos estamentos sociales, posibilitaron, la genuina participación popular, que permitía solucionar los problemas concretos de los ciudadanos. Participación que se manifestaba, en las uniones vecinales, asociaciones barriales, corporaciones o en el frente nacional del trabajo, buscando y aportado respuestas a los problemas concretos de las unidades sociales o económicas en donde se vive o se trabaja. Concepción, en donde, cada uno se hacia responsable, frente a sus congéneres, de lo que &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;se proponía y se ejecutaba, a diferencia del anonimato y la irresponsabilidad que caracteriza al mundo democrático y a su máxima expresión participativa: el sufragio universal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;El haber alcanzado una sociedad, jerárquicamente vertebrada, dio base, fundamento y sustento, al choque frontal que los fascismos encararon, contra las estructuras económicas y financieras que esclavizaban a sus respectivas naciones. No fue ajeno a tal postura, la lucha librada, con estruendoso éxito, por Musolini contra las mafias sicilianas y napolitanas,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp; que terminaron refugiándose en EEUU, donde encontraron el medio propicio, para su definitiva recuperación y explosiva expansión.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;El replanteo económico fascista, privilegiaba los derechos del trabajo y la solidaridad social, en detrimento de la sacrosanta libertad democrática de enriquecerse a costa de la comunidad, que propiciaban los usureros y especuladores, bendecida, por las escuelas económicas liberales. Se cuestionó el fundamento del préstamo a interés, desarrollando una política financiera, que eliminó de plano la retribución a la usura. La aplicación practica de tales principios fue un éxito rotundo. En poco tiempo países en los cuales la desocupación había hecho estragos, y que sus hijos sufrían los sinsabores que implicaba tener que emigrar, alcanzaban el pleno empleo y pasaban a absorber mano de obra ociosa de naciones vecinas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Tales “herejías económicas”, difundidas, por los teóricos fascistas, afectaron intereses intocables, y como tal, no tardaron en poner en mortal enfrentamiento, a las dos concepciones ideológicas. Herido en sus fundamentos teóricos y afectado en sus intereses concretos, el capitalismo liberal, no dudó en provocar una nueva catástrofe, a los efectos de eliminar, el emergente rival y poner a buen recaudo sus&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp; mezquinos intereses evitando así que el “mal ejemplo” se difundiese.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;En nuestros días los problemas del mundo occidental, no solo que perduran, sino que se han agravado sistemáticamente. Por ningún lado aparece el paraíso que nos prometieron los liberadores democráticos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp; Más del setenta por ciento de población mundial vive en la más absoluta miseria, mientras un puñado de especuladores se enriquece sin solución de continuidad. Con el fin de Hitler, no se perpetuo la paz, sino todo lo contrario. No será oportunidad de replantearse, la veracidad de lo que nos contaron y empezar a sospechar que esta historia oficial ha sido escrita, con objeto de defender intereses y minorías totalmente indefendibles.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;  &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;La Argentina Posible&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8823193618748309403-312722397144196949?l=largentinaposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://largentinaposible.blogspot.com/feeds/312722397144196949/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8823193618748309403&amp;postID=312722397144196949&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/312722397144196949'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/312722397144196949'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://largentinaposible.blogspot.com/2011/03/doctrina-fascista.html' title='DOCTRINA FASCISTA'/><author><name>Red Patriotica Argentina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00798280400309760771</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh4.googleusercontent.com/-8ISaRcvT_B0/TY04jehFUnI/AAAAAAAACWE/AECw6anWl9A/s72-c/fascio-500.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8823193618748309403.post-7303425017297161709</id><published>2011-02-04T21:59:00.001-03:00</published><updated>2011-02-04T22:01:21.087-03:00</updated><title type='text'>LA MAFIA Y EL FASCISMO (A PROPOSITO DE LA INSEGURIDAD Y EL DELITO)</title><content type='html'>&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: right; margin-left: 1em; text-align: right;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_Wt8mgDQTuJY/TUygzGVpfJI/AAAAAAAACTI/rgOpqX68QgA/s1600/mussolini_biografia.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/_Wt8mgDQTuJY/TUygzGVpfJI/AAAAAAAACTI/rgOpqX68QgA/s400/mussolini_biografia.jpg" width="296" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;EL DUCE&lt;/b&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Es un  hecho ya bien conocido el apoyo que la Mafia ha dado siempre al sistema  democrático, del que ha recibido las ayudas y las leyes necesarias para  su existencia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial Narrow&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;También  es bien conocida la participación de judíos en los más altos medios de la Mafia y sus  negocios predilectos: droga, juego, prostitución, espectáculos, etc...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No vamos a insistir en este tema, pero quisiéramos dar algunos datos concretos de un tema: cómo combatió efectivamente el fascismo a la mafia siciliana, que campaba por sus respetos cuando Mussolini llegó al poder. Y es interesante porque marca un ESTILO de cómo deben abordarse esos problemas que parecen irresolubles, y sólo son irresolubles porque la democracia no quiere resolverlos, ni puede con sus medios castrados por la corrupción y el interés. Incluso los errores que tuvo Mussolini en la lucha contra la Mafia nos pueden enseñar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Los pasos para resolver un problema grave y largamente soportado, como es la Mafia, pasa por una serie de etapas:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 1– No iniciar la resolución hasta tener el poder necesario. Mussolini no intenta acabar con la Mafia el mismo año que llega al poder. Sabe que necesita tiempo, controlar los resortes del poder, tener la confianza de la gente...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 2– Mientras no se tiene ese poder, hay que aprovechar para informarse y disponer de un plan de ataque. En 1923 Mussolini ordena al Prefecto fascista de Palermo iniciar una serie de listas de cada pueblo de Sicilia con los mafiosos, sus soportes, negocios, etc.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Estas listas han sido publicadas hace un tiempo... pero sin poner nombres en muchos sitios. Por algo la Mafia ganó en 1945.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 3– Lograr el apoyo popular. La prensa y los medios de influencia se ponen en marcha para lograr hacer entender a una parte importante del pueblo siciliano que no pueden seguir con la aceptación tácita de la mafia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Se prohibe a la prensa dar noticias que puedan apoyar la idea de una Mafia “honorable”, se les llama bandidos y delincuentes, se denuncia sus miserias y en cambio se les niega cualquier propaganda, incluso sus atentados o comunicados son prohibidos de difundir. Un silencio total sobre cualquier cosa que favorezca una idea distinta de la de “criminales”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 4– Elegir una persona honrada, y que esté decidida a llevar esa lucha sin dudas ni concesiones. Ésa es la persona que debe elegir su equipo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En 1925 considera Mussolini que ya tiene los medios necesarios, y elige a la persona: Cesare Primo Mori. Una persona decidida a acabar con la Mafia. Se la nombra Prefecto de Palermo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 5– Dar a esa persona plenos poderes. Y cuando hablamos de plenos poderes quiere decirse leyes y fuerzas adecuadas para vencer. Si no se dan medios proporcionales a lo complejo del objetivo, no sirve de nada todo lo demás. Mussolini establece leyes especiales para combatir la Mafia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 6– Mori inicia detenciones masivas, pasea a los mafiosos de cada pueblo atados por las calles para ser insultados y que la gente les pierda el miedo, se manda al exilio a los sospechosos y se ejecuta a los más peligrosos. Los alcaldes y concejales corruptos, los empresarios aliados con la mafia son detenidos y confiscados sus bienes, procesos con cientos de acusados. Se usan militares para grandes batidas y registros masivos. De 1925 a 1931 se logra un éxito total.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; 7– No pararse ante los grandes resultados iniciales. Los resultados de Mori fueron espectaculares. La Mafia quedó destruida en sus grandes líneas, los delitos bajaron espectacularmente y su estructura quedó destruida. Pero Mori siguió, atacó a los “guantes amarillos”, o sea, a los mafiosos que estaban en despachos sin mancharse. Se depura incluso el Partido Fascista de mafiosos infiltrados. Pero entonces Mussolini decide ya centrarse en otros temas. Mori es ascendido pero con ello deja la acción, y se da por liquidada a la Mafia, dejando de presionarse tan directamente contra ella. Un error.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La Mafia tuvo así un respiro. No logró recuperarse pero sí reorganizarse y a partir de 1940 espió y trabajó para los aliados, quienes pactaron con Luky Luciano, con Vitore Genovese, cuyos contactos con Hoffa (dirigente mafioso americano de los sindicatos) estableció el pacto democracia-Mafia que dura aún en Italia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Si vemos cómo se trata por parte del sistema el combate a ETA o la delincuencia financiera, vemos que no cumplen ni uno solo de los pasos que se deben seguir. ¿Pura incompetencia?... No, en realidad es una absoluta falta de interés real, absoluto, en resolver los problemas. Están dispuestos a aparentar, a hacer “algo”, no a resolver los problemas de verdad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El Sistema se basa en aceptar los problemas mientras no afecten a su esencia, el poder del dinero. Por eso cuando peligra la esencia sí usan los medios necesarios, como pasó en Argelia o Turquía cuando los integristas amenazaron de verdad en tomar el poder.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;  Pero el sistema democrático-capitalista puede perfectamente convivir con la  Mafia o con la usura y la estafa económica, con la delincuencia. Un  terrorismo limitado o la corrupción no necesita combatirlas más que evitando que sean excesivamente generales y evidentes a la opinión pública.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Democracia es Mafia legal.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;www.elcombatiente.com.ar&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;La Argentina Posible&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8823193618748309403-7303425017297161709?l=largentinaposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://largentinaposible.blogspot.com/feeds/7303425017297161709/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8823193618748309403&amp;postID=7303425017297161709&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/7303425017297161709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/7303425017297161709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://largentinaposible.blogspot.com/2011/02/la-mafia-y-el-fascismo.html' title='LA MAFIA Y EL FASCISMO (A PROPOSITO DE LA INSEGURIDAD Y EL DELITO)'/><author><name>Red Patriotica Argentina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00798280400309760771</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Wt8mgDQTuJY/TUygzGVpfJI/AAAAAAAACTI/rgOpqX68QgA/s72-c/mussolini_biografia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8823193618748309403.post-4190868445009662056</id><published>2011-01-12T14:02:00.000-03:00</published><updated>2011-01-12T14:02:25.407-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='República Patriotica'/><title type='text'>EL PATRIOTISMO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_Wt8mgDQTuJY/TS3eQXv1P8I/AAAAAAAACRw/NahrkG9IKyU/s1600/belgrano.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="384" src="http://2.bp.blogspot.com/_Wt8mgDQTuJY/TS3eQXv1P8I/AAAAAAAACRw/NahrkG9IKyU/s400/belgrano.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv729375440MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Debemos entender el patriotismo de la única manera posible; esto es, como una virtud. Y una virtud que está relacionada con otras, como la piedad, la justicia y la caridad. Enseña Santo Tomás que el hombre es deudor de otra persona por dos razones: primero por el grado de perfección de la misma y luego por los beneficios recibidos de ésta. Así, Dios ocupa el primer lugar puesto que su perfección es absoluta y es principio primero de nuestra existencia y de nuestro obrar. Inmediatamente después se sitúan los padres y la patria, también principios ya que ellos nos dieron la vida, nacimos en una patria y crecimos en ella. &lt;i&gt;“La piedad se extiende a la patria en cuanto que ésta es en cierto modo principio de nuestro ser, la justicia legal considera al bien de la patria desde el punto de vista del bien común”&lt;/i&gt;. Y todo acto de auténtico patriotismo emana, finalmente, de la íntima relación del hombre con su Creador. De allí su relación con la gran virtud de la caridad. García Morente fundaba la educación del patriotismo en la educación religiosa: &lt;i&gt;“No puede ser verdaderamente patriota quien no sea verdaderamente religioso”&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv729375440MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;La patria es objeto de amor y éste puede adoptar diversas formas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv729375440MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;El patriotismo, primeramente, puede provocar un amor afectivo o sensible. La patria, así, no es únicamente un pedazo de tierra; es mucho más. Es la tierra de nuestros padres y abuelos hecha con sacrificios y renuncias. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv729375440MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Pero los sentimientos no alcanzan. Se le debe dar preeminencia al amor efectivo. Éste exige en cada uno de nosotros una reflexión profunda y un prudente juicio sobre cuál es el bien de la patria y nuestras obligaciones para con ella. Aquel gran Pontífice León XIII recordaba que los cristianos estamos especialmente obligados a amar y defender la patria en que nacimos, al punto de que todo buen ciudadano ha de estar dispuesto a afrontar la misma muerte por la patria. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv729375440MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Existe, incluso, un amor crítico. Tenemos en nuestra historia magníficos ejemplos de amor sacrificado por esta tierra argentina. Pero debemos discernir pues también hubo y sigue habiendo traiciones, entregas y cobardías. No amamos esta decadencia de la patria. Podríamos decir, parafraseando a José Antonio, que amamos a esta Argentina porque no nos gusta. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv729375440MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Y cuando la patria se encuentra sometida y entregada, enferma y postrada nuestro amor debe ser dolorido. Nuestro amado Papa Juan Pablo II menciona en su Carta Salvifici doloris las desventuras de la propia nación como posible dolor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv729375440MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;La Argentina tiene su vocación y somos nosotros los que tenemos que descubrir el destino de la patria, sabiendo qué es lo que Dios quiere que hagamos con esta bendita tierra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv729375440MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Tenemos miles de ejemplos. Allí están los patriotas de la guerra por la Independencia, los héroes de Obligado, los que lucharon contra la subversión apátrida y los piratas ingleses. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv729375440MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Pidámosle a María Santísima, Reina de la Argentina, cumplir con la voluntad de Nuestro Señor, a ejemplo de nuestros héroes para que nuestro amor por la patria sea como lo describió magníficamente el poeta: &lt;i&gt;“Amar la Patria es el amor primero / y es el postrero amor después de Dios / y si es crucificado y verdadero / ya son un solo amor, ya no son dos”.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="yiv729375440MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="yiv729375440MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Daniel Omar González Céspedes&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="yiv729375440MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;Envio del autor &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;La Argentina Posible&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8823193618748309403-4190868445009662056?l=largentinaposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://largentinaposible.blogspot.com/feeds/4190868445009662056/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8823193618748309403&amp;postID=4190868445009662056&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/4190868445009662056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/4190868445009662056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://largentinaposible.blogspot.com/2011/01/el-patriotismo.html' title='EL PATRIOTISMO'/><author><name>Red Patriotica Argentina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00798280400309760771</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Wt8mgDQTuJY/TS3eQXv1P8I/AAAAAAAACRw/NahrkG9IKyU/s72-c/belgrano.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8823193618748309403.post-1382765080626476015</id><published>2010-12-02T19:28:00.000-03:00</published><updated>2010-12-02T19:28:48.886-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Progresismo'/><title type='text'>ILUSTRACIÓN Y PROGRESISMO</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:PunctuationKerning/&gt;   &lt;w:ValidateAgainstSchemas/&gt;   &lt;w:SaveIfXMLInvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:IgnoreMixedContent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;    &lt;w:DontGrowAutofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;img src="http://img2.blogblog.com/img/video_object.png" style="background-color: #b2b2b2; " class="BLOGGER-object-element tr_noresize tr_placeholder" id="ieooui" data-original-id="ieooui" /&gt; &lt;style&gt;st1\:*{behavior:url(#ieooui) }&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Alberto Buela (*)&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Sigue siendo el trabajo del filósofo alemán Emanuel Kant (1724-1804) &lt;i&gt;Was ist Aufklärung?(1784) &lt;/i&gt;quien mejor ha definido qué es la Ilustración cuando afirmaba: “&lt;i&gt;es la liberación del hombre de su culpable minoría de edad”. &lt;/i&gt;Es decir, de su incapacidad de servirse sólo de la razón sin depender de otra tutela, como lo fue la teología para la   Edad Media, donde se afirmaba: &lt;i&gt;philosophia ancilla teologíae= la filosofía es sierva de la teología.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El lema de la Ilustración fue el &lt;i&gt;Sapere aude, el atrévete a saber &lt;/i&gt;sirviéndote de tu propia razón. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pero la Ilustración buscando la emancipación del hombre de la teología, los prejuicios y las supersticiones, terminó endiosando a “La Razón” y sus productos: la técnica y el cálculo cuyas consecuencias fueron contradictorias, pues su &lt;i&gt;opera magna &lt;/i&gt;fue la bomba atómica de Hiroshima y Nagasaky.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Luego de tamaño zafarrancho volvió el hombre a ser considerado una isla racional pero rodeado de un mar de irracionalidades. La sabiduría premoderna volvió a ser considerada. Lentamente se van teniendo en cuenta aspectos fundamentales del ser humano que habían sido dejados de lado por la Ilustración y sus seguidores, y que pertenecían a la demonizada Edad Media. El hombre postmoderno vuelve a zambullirse en las aguas de los problemas eternos. Pero, claro está, con una diferencia abismal: es un hombre sin fe, desesperanzado, nihilista. Nace así &lt;i&gt;il pensiero débole. &lt;/i&gt;Pensamiento débil que puede dar razones del estado actual del ser humano pero que no puede &lt;i&gt;dar sentido &lt;/i&gt;a las acciones a seguir para salir del actual atolladero.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Sin embargo, gran parte del mundo intelectual de postguerra sobre todo el vinculado al marxismo, al comunismo y al socialismo&lt;i&gt; &lt;/i&gt;continuó en la vía ilustrada, incluso como la Escuela de Frankfurt, quintaesencia del pensamiento judío contemporáneo( Weil, Lukacs, Grünberg, Horkheimer, Adorno, Marcuse, Fromm, Haberlas &lt;i&gt;et alii) &lt;/i&gt;que sostuvo en síntesis que estábamos mal no porque los productos del racionalismo ilustrado habían mostrado sus contradicciones flagrantes provocando el mal en el inocente como sucedió con los miles de japoneses nacidos radioactivos y condenados de antemano, sino porque no se habían podido llevar a cabo plenamente los postulados de la Ilustración. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Los vencedores de la segunda guerra mundial adoptan, con variantes socialdemócratas o neoliberales, el remanente del pensamiento ilustrado pasado por las aguas del Jordán de la Escuela de Frankfurt, poseedora del úcase cultural de nuestro tiempo. Así, su producto más logrado es el actual progresismo.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Es por esta razón afirma un buen colega nuestro, que “&lt;i&gt;Quizá sea correcto afirmar que el progresismo es lo que queda del marxismo después de su fracaso histórico como opción política, económica y social y su transitoria (¿o definitiva?) resignación al triunfo del capitalismo. Una suerte de retorno, saltando hacia atrás por encima del bolcheviquismo, al reformismo de la socialdemocracia” &lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8823193618748309403#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Tahoma;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;/i&gt;El progresismo ha adoptado como lema “no ser antiguo y estar siempre a la vanguardia”. Como vemos, la resonancia con la  Ilustración es evidente. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Qué comparte, a su vez, el progresismo con el neoliberalismo: 1) La adopción a raja tabla de la democracia liberal, rebautizada como discursiva, de consenso, inclusiva, de derechos humanos, etc. 2) la economía de mercado, a pesar de su discurso en contra de los grupos concentrados, y c) la homogeneización cultural planetaria, más allá de su discurso sobre el multiculturalismo.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El progresismo es tal, en definitiva porque cree en la idea de progreso. En realidad el progresismo no es una ideología sino mas bien una creencia, porque como gustaba decir Ortega y Gasset las ideas se tienen y las creencias nos sostienen, pues en las creencias “se está”. Y los progresistas “están creídos” que el hombre, el mundo y sus problemas van en la dirección que ellos van. De ahí, que cualquier contradictor a sus creencias es tomado por “un enemigo”. Es que el progresista al ser un creyente no acepta aprehender, y la única enseñanza que acepta, porque su imposición se le torna incuestionable, es la pedagogía de la catástrofe. Así descubre que hay miles de pobres y desocupados cuando se produce una inundación y que las promocionadas computadoras no funcionan porque en las escuelas rurales no hay electricidad o no hay señal. Una vez más, las catorce cuadras iluminadas por Bernardino Rivadavia, nuestro primer ilustrado presidente (1826), terminaban en el fangal de la cuadra quince donde las jaurías de perros cimarrones devoraban a los caminantes. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En resumen, el progresismo y la Ilustración comparten la creencia que la realidad es lo que ellos piensa que es la realidad y no, que la realidad es la verdad de la cosa o del asunto.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El gran contradictor del progresismo es el denominado realismo político (R.Neibuhr, J.Freund, C.Schmitt, R.Aron, H. Morgenthau, G. Miglio) que asume con escepticismo los proyectos teóricos que formulan la posibilidad de una paz perpetua, una organización perfecta de la sociedad en el marco de un progreso ilimitado. Y entiende la historia como el resultado de una tendencia natural del hombre a codiciar el poder y la dominación de los otros. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El realismo político viene a reemplazar al &lt;i&gt;homo homini sacra res= el hombre es algo sagrado para el hombre&lt;/i&gt;, de los ilustrados que tomaron de Séneca por el &lt;i&gt;homo homini lupus= el hombre es lobo del hombre &lt;/i&gt;de Hobbes, que tomó de Plauto. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El realismo político viene a sostener que se debe trabajar sobre la base de los materiales que se tienen y la realidad es lo que es más lo que puede ser, &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;en tanto que el progresismo afirma que se debe trabajar en lo que se cree pues las ideas en definitiva se imponen a la realidad. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;(*) &lt;a href="mailto:alberto.buela@gmail.com"&gt;alberto.buela@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br clear="all" /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/div&gt;&lt;hr size="1" style="margin-left: 0px; margin-right: 0px;" width="33%" /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div id="ftn1"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8823193618748309403#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Tahoma;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt; Maresca, Silvio: &lt;i&gt;El retorno del progresismo,(2006) &lt;/i&gt;en internet.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;La Argentina Posible&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8823193618748309403-1382765080626476015?l=largentinaposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://largentinaposible.blogspot.com/feeds/1382765080626476015/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8823193618748309403&amp;postID=1382765080626476015&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/1382765080626476015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/1382765080626476015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://largentinaposible.blogspot.com/2010/12/ilustracion-y-progresismo.html' title='ILUSTRACIÓN Y PROGRESISMO'/><author><name>Red Patriotica Argentina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00798280400309760771</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8823193618748309403.post-6578879971966752917</id><published>2010-10-18T08:24:00.000-03:00</published><updated>2010-10-18T08:24:04.801-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economia'/><title type='text'>ENFOQUE ECONÓMICO FALANGISTA</title><content type='html'>&lt;table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" height="94"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2" height="1" valign="top" width="100%"&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: navy; font-size: large;"&gt;EL              CAPITALISMO COMO MODELO ECONÓMICO DE LA MODERNIDAD&lt;/span&gt;&lt;span style="color: navy; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Jorge Garrido San Román&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;           &lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;             &lt;td colspan="2" height="1" valign="top" width="100%"&gt;              &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;  &lt;/td&gt;           &lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;             &lt;td colspan="2" height="1" valign="top" width="100%"&gt;             &lt;div align="justify"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;  &lt;/div&gt;&lt;/td&gt;           &lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;             &lt;td align="justify" colspan="2" height="1" width="100%"&gt;             &lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Es la intención del presente trabajo demostrar cómo el pensamiento              moderno (hoy ya degenerado en lo que se ha dado en llamar la &lt;i&gt;“postmodernidad”&lt;/i&gt;)              nació con el protestantismo, se desarrolló con la Ilustración y el              racionalismo, triunfó socialmente sobre todo gracias a la Revolución              Francesa, y supone un Sistema total que se plasma en un modelo              filosófico (el liberalismo, racionalista y materialista), religioso              (el &lt;i&gt;“modernismo”&lt;/i&gt; en el mundo católico y el protestantismo en              el resto del mundo cristiano, aunque ahora se haya pasado al              indiferentismo), político (el parlamentarismo demoliberal o              partitocrático) y económico (el capitalismo y el socialismo marxista              –que no deja de ser un capitalismo de Estado-). &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Este último aspecto, el económico, será el que ocupe la mayor parte              de este trabajo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             El protestantismo como origen del pensamiento de la modernidad&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             El pensamiento moderno puede decirse que arranca casi con exactitud              el 31 de octubre de 1517, cuando Martín Lutero clavó sus famosas &lt;i&gt;             “95 tesis contra las indulgencias”&lt;/i&gt; en la puerta de la Iglesia              del Palacio de Wittenberg. Hasta ese momento la civilización              occidental suponía un modelo homogéneo de pensamiento basado en el              cristianismo y modelado por la Iglesia Católica según una filosofía              y una religión que son precisamente las que forjaron nuestra              civilización. Martín Lutero fue quien rompió de una forma decisiva              ese modelo homogéneo y provocó una escisión no sólo religiosa, sino              también de civilización.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Según la concepción católica que modeló Occidente, el mundo, como              creación divina que es, nació con leyes de perfecta justicia, siendo              equivocada la idea de que la obligación divina de trabajar fue              consecuencia del pecado original, ya que la frase divina &lt;i&gt;“con el              sudor de tu frente comerás el pan”&lt;/i&gt; no hace referencia              propiamente al trabajo, sino más bien al esfuerzo que lo acompaña,              ya que mucho antes del pecado original Dios había impuesto a              nuestros primeros padres la obligación de labrar la tierra y de              someter y aprovechar los animales. Ahora bien, lo que el pecado              original de nuestros primeros padres y su expulsión del paraíso sí              trajo consigo es una consecuencia fundamental (aparte del esfuerzo              que la realización del trabajo supondría a partir de entonces): la              aparición del egoísmo humano, lo que supuso a su vez el nacimiento              de la búsqueda de privilegios injustos. Pero la multiplicación de              los hombres nos trajo también, desde el momento en que la propiedad              y la riqueza son limitadas, la aparición de la pobreza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Martín Lutero fue el primero que cuestionó de forma decisiva para la              Historia aspectos esenciales del modelo filosófico-religioso que nos              forjó como civilización, y la puerta que él entreabrió              posteriormente fue abierta del todo por Calvino, la Ilustración, el              racionalismo, etc., es decir, por el pensamiento moderno. El triunfo              progresivo del materialismo rompió con la idea de la caridad              cristiana y encontró en el capitalismo el sistema ideal para plasmar              esos nuevos principios y las injusticias que traían consigo. Al              espíritu de solidaridad le sustituyó el de individualidad; al de              cooperación, el de libertad; ya no importa la religión, el espíritu,              sino sólo la materia y el interés.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial,sans-serif;"&gt;             &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial,sans-serif;"&gt;             Consecuencias lógicas: absolutismo, Ilustración, racionalismo y              liberalismo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial,sans-serif;"&gt;             Todo ese proceso deriva en el modelo político absolutista primero              (el absolutismo se opone claramente al modelo monárquico católico              tradicional, en el cual el Rey siempre se ve sometido a principios              superiores a su propia voluntad: la Iglesia, los fueros –que suponen              un verdadero pacto entre gobernante y gobernados-, la ley natural,              etc.), y el modelo revolucionario después. Por ello puede decirse              que el triunfo de la Revolución Francesa en 1789 no es sino la              culminación de un proceso iniciado en 1517, proceso que supone la              destrucción del modelo filosófico-religioso y social tradicional              (católico) y su sustitución por otro nuevo basado resumidamente en              principios como el individualismo, el materialismo y el              racionalismo, desplazando, pues, los valores anteriores de              hermandad, espiritualidad y divinidad propios de la civilización              cristiana.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial,sans-serif;"&gt;             Pero el pensamiento moderno tiene varias “dimensiones” a la hora de              plasmarse en la práctica. En lo ideológico se muestra en forma de              liberalismo, con sus facetas económicas (capitalismo), políticas              (parlamentarismo demoliberal o partitocrático) e incluso religiosas              (protestantismo cismático inicialmente y &lt;i&gt;“modernismo” &lt;/i&gt;en la              propia Iglesia Católica después, aunque en la fase actual              postmoderna ambos se han ido sustituyendo por la consecuencia lógica              de ambos: el indiferentismo).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial,sans-serif;"&gt;             &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Del liberalismo al capitalismo, el sistema económico de la              modernidad&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             El liberalismo económico que termina plasmándose en el capitalismo              moderno, tiene su origen en 1776, cuando Adam Smith publicó su libro             &lt;i&gt;“Investigación sobre la naturaleza y causa de la riqueza de las              naciones”&lt;/i&gt;, donde estudia los mecanismos de fijación de precios,              el funcionamiento del mercado (donde él ve la &lt;i&gt;“mano invisible”&lt;/i&gt;              que extrae un bien común del interés particular de los individuos,              es decir, que de la suma del egoísmo individual de cada uno –extraña              virtud, la verdad, y que él reconoce como motor de la economía-              surge el equilibrio que trae el bien común), etc. A él siguieron J.B.              Say, quien en 1803 formuló la &lt;i&gt;“ley de los mercados”&lt;/i&gt; que lleva              su nombre y según la cual la oferta crea su propia demanda cuando              los precios varían para equilibrar la demanda y la oferta agregadas,              D. Ricardo (1817), J.S. Mill (1848) y A. Marshall (1890).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Estos pensadores liberales sostienen que los precios y los salarios              son flexibles, por lo que la economía se desplaza muy deprisa a un              equilibrio a largo plazo. Creen que los salarios y los precios              flexibles eliminan rápidamente cualquier exceso de oferta o demanda              y restablecen el pleno empleo y la plena utilización de la              capacidad. La política macroeconómica no puede desempeñar ningún              papel corrector de las perturbaciones reales, pues eso sería              introducir elementos extraños que alterarían las leyes económicas,              pero sí puede, mediante la política monetaria y fiscal, influir en              el nivel de precios y en el PIB real.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             El liberalismo tuvo una época inicial de indudable esplendor, pero              acabó degenerando en el fenómeno del capitalismo salvaje moderno (el              capitalismo en realidad es muy anterior, al menos en sus              características esenciales), incumpliendo incluso sus propios              principios, aunque siendo todo ello consecuencias lógicas de los              mismos (estaba lejos ya aquel idílico mercado libre con numerosas              ofertas y demandas y pronto se tendió a la concentración de              capitales y a las empresas precio-determinantes; de la misma manera,              la teoría clásica del valor, que afirmaba que las medidas del valor              son el trabajo –esfuerzo empleado en la producción de un bien- y el              cansancio –lo que se ahorra uno con el uso de ese producto-, pronto              se vio superada por la realidad de un mercado que no tenía muy en              cuenta esas medidas).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             De esta distinción (que no oposición, ya que se trata de una              consecuencia lógica) entre liberalismo y capitalismo nace en cierta              medida la nacionalsindicalista entre propiedad privada (que no es              una concepción propiamente liberal) y propiedad capitalista.              Recordemos que José Antonio Primo de Rivera consideraba que mientras              la propiedad privada era un atributo elemental humano, una              proyección directa del Hombre sobre sus cosas –de derecho natural,              pues-, la propiedad capitalista era exactamente lo contrario: la              propiedad inhumana, anónima y explotadora de los que se llevan sin              trabajar la mejor parte de la producción (los intereses, los              dividendos, las rentas, etc.), utilizando el capital no como un              instrumento al servicio de la producción, sino como un instrumento              técnico de dominación económica que alcanza la categoría de factor              fundamental de la producción, y con unos supuestos derechos propios              que le elevan incluso por encima del trabajo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             El liberalismo económico al menos aún reconocía la importancia de la              propiedad privada y su origen de derecho natural, algo que destruye              la propiedad capitalista, pero aún así supuso la destrucción en              buena medida de la concepción natural de los bienes, de forma que la              propiedad comunal, vecinal o incluso gremial es criticada,              considerada como un atraso y, por lo tanto, perseguida. Y ello es              así porque las ideas de hermandad, solidaridad y cooperación que se              plasmaban en los gremios, hermandades, concejos, etc. son              desplazadas por las de libertad e individualidad que aparecen como              incompatibles con esas instituciones opuestas al espíritu de la              modernidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;             &lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Las bases del capitalismo: sociedad anónima, salariado, plusvalía e              interés&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El capitalismo es el              modelo económico final del pensamiento moderno que se formó a raíz              del liberalismo económico, y dicho modelo se sustenta básicamente en              la propiedad capitalista (gracias fundamentalmente a la &lt;i&gt;“sociedad              anónima”&lt;/i&gt;), el trabajo mediante el sistema de salariado, la              asignación de la plusvalía al capital, y el incentivo del interés.              Veamos cada una de estas bases del sistema capitalista.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             1.- La sociedad anónima. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El progresivo triunfo del              maquinismo supuso la aparición de nuevas formas de propiedad.              Desplazada la propiedad privada tradicional, se hacía necesaria la              aportación cada vez mayor de capital fijo para sostener la gran              industria, y la sociedad individual se ve relegada a un segundo              plano por la sociedad mercantil. Hay muchos tipos de sociedad              mercantil, si bien el modelo típico es el de la &lt;i&gt;“sociedad              anónima”&lt;/i&gt;&lt;b&gt;.&lt;/b&gt; En ella los socios aportan cualquier derecho de              contenido patrimonial y el capital, que es lo único que da derecho a              la propiedad de los medios de producción, está dividido en acciones.              Éstas son títulos al portador, lo que permite su fácil enajenación y              el anonimato de los propietarios. Existe un capital mínimo para su              constitución y los socios sólo responden de su aportación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Las especiales características de la sociedad anónima la              convirtieron en el medio ideal para la creación de las grandes              empresas; con ella el hombre ya no es el propietario; ahora la              propiedad es una abstracción representada por trozos de papel (las              acciones), algo impersonal, sin rostro ni sentimientos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Sin embargo, el desarrollo de la sociedad anónima ha servido también              para establecer de forma cada vez más clara la separación entre los              capitalistas (los propietarios de las acciones) y los empresarios              (directivos, hombres de empresa contratados para gestionar y dirigir              la labor empresarial). Este es uno de los fenómenos más              significativos del capitalismo moderno y confirma nuestras ideas              acerca de la armonización de empresarios, técnicos y obreros, siendo              todos ellos trabajadores en un mismo plano frente a los parásitos              capitalistas (lo que no significa que no sea imprescindible el              capital, sino sólo que éste debe ser suministrado de forma              alternativa para poder cumplir su función social).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             2.- El salariado. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El sistema de salariado es, junto al              interés y el modelo de empresa, la base del sistema capitalista. El              salario es el precio del trabajo. El trabajo se compra y se vende a              un precio determinado. No es el fruto del trabajo lo que se vende,              sino el trabajo en sí mismo, ya que se considera que el fruto del              trabajo nunca forma parte del patrimonio del trabajador al haber              comprado el capitalista su trabajo a priori. Muestra de ello es el              hecho de que, aunque los resultados de la producción fueran              negativos, el trabajador seguiría teniendo derecho a cobrar su              salario.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Para el Nacionalsindicalismo resulta evidente que en el sistema de              salariado el trabajador se vende a sí mismo. No en vano el contrato              de salariado tiene su origen en el arrendamiento de esclavos romano.              La cruel expresión &lt;i&gt;“mercado de trabajo”&lt;/i&gt; no hace sino reflejar              la imperante idea del trabajador como un elemento más de la              producción, como un factor productivo que se compra y se vende. Por              eso nosotros rechazamos tal expresión de forma rotunda y sin              reservas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Conviene aclarar que el “salariado” es el nombre de este sistema              retributivo, que el “asalariado” es la persona que lo padece, y que              el “salario” es la retribución propiamente dicha, y que el sistema              de salariado sustituyó al sistema de compañía, anterior y mucho más              justo. El sistema de compañía se fundamenta en la idea de que todos              los que aportan algo (capital, conocimientos, trabajo) deben ir a              partes iguales tanto en pérdidas como en ganancias. Es un sistema              que respeta más la dignidad humana que el de salariado, pero tiene              inconvenientes como el de poner capital y trabajo en un mismo nivel              y, sobre todo, que el obrero no puede esperar a que la empresa gane              ni puede vivir cuando la empresa pierde.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             En cuanto al sistema de salariado, los falangistas no podemos dejar              de calificarlo como inmoral, disolvente y antieconómico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Es &lt;b&gt;inmoral&lt;/b&gt; porque el trabajador se vende a sí mismo, lo que              atenta gravemente contra la dignidad humana. Ciertamente, puede no              ser inmoral desde el punto de vista religioso, pero para ello              deberían cumplirse una serie de exigencias morales (ampliamente              explicadas -y consideradas como innegociables por las partes- por              los Papas en diversas encíclicas y que, resumidamente, exigen el              respeto a la dignidad humana, la relación de justicia social y el              salario familiar, lo cual no se da en el sistema convencional de              salariado prácticamente en ningún caso).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Es &lt;b&gt;disolvente&lt;/b&gt; porque establece una relación bilateral de              trabajo que divide a la sociedad en dos grupos: el de los que venden              su trabajo y el de los que lo compran. Y aquí resulta imposible no              recordar las palabras de León XIII en su encíclica &lt;i&gt;“Rerum Novarum”&lt;/i&gt;:             &lt;i&gt;“el trabajo no es vil mercancía, sino que hay que reconocer en él              la dignidad humana del obrero, y no ha de ser comprado ni vendido              como cualquier mercancía”.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Finalmente, es &lt;b&gt;antieconómico&lt;/b&gt; porque el asalariado se siente              completamente desligado de la función que realiza, del fruto de su              trabajo (lo que los marxistas llaman &lt;i&gt;“alienación”&lt;/i&gt;).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             3.- La plusvalía. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;La plusvalía es la diferencia de valor              entre el producto manufacturado y lo que costó su fabricación              (materias primas, energía, salarios, etc.). Es, en definitiva, el              valor añadido que crea el trabajador, y en el actual sistema dicha              plusvalía queda en manos del capitalista.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Al ser la plusvalía un “beneficio extra”, en principio no puede              derivarse del simple intercambio de mercancías. Esto es así porque              los intercambios se establecen normalmente sobre la base de valores              más o menos equivalentes. Tampoco deriva la plusvalía de los              aumentos de precios, ya que estos aumentos suponen ganancias y              pérdidas entre los vendedores y los compradores que tienden a              neutralizarse entre sí. ¿Cómo se obtiene entonces la plusvalía? Para              que se produzca una plusvalía es imprescindible que el capitalista              encuentre en el mercado alguna otra “mercancía” que pueda operar              sobre el valor actual como “fuente de valor”, es decir, que pueda              aumentar el valor de un bien gracias a la incorporación al proceso              productivo de esa otra “mercancía” que crea esa plusvalía, ese valor              extra. Obviamente, esa “mercancía” es el trabajo humano. Pues bien,              el capitalista compra el trabajo del obrero como si de una mercancía              más se tratara (de ahí viene precisamente el inhumano concepto de              “mercado de trabajo”), y la paga con el “salario”. Pero sucede algo              curioso: el costo del trabajo (salario) no equivale a su aportación              real de plusvalor, es decir, el trabajador crea más plusvalor del              que recibe en forma de salario. Si al trabajador se le pagara              exactamente el valor que con su trabajo a aportado a las cosas,              entonces el capitalista no tendría negocio ninguno en el proceso              productivo. La diferencia entre uno y otro, es decir, lo que el              capitalista se apropia indebidamente (no es él el que lo genera,              sino el trabajador), ese producto excedente o ganancia adicional es              la plusvalía.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Pues bien, del concepto de plusvalía deriva también la llamada “Tasa              de Explotación” (TE), que es la relación existente entre la              plusvalía (Pl) y el salario –en el lenguaje marxista es denominada              técnicamente “capital variable” (V)- efectivamente recibido por el              trabajador (TE=Pl/V). Pero como resulta que hay otro factor a tener              en cuenta para establecer la efectiva “Tasa de Ganancia” del              capitalista, que es el capital constante (C) o fijo –es decir, sus              inversiones en maquinaria, instalaciones, materias primas, etc.-,              resulta que la fórmula anterior debe ser completada para reflejar              adecuadamente esa composición orgánica del capital (CO=C+V). Por lo              tanto la fórmula que, según Marx, refleja adecuadamente la Tasa de              Ganancia -es decir, la relación entre la plusvalía y la composición              orgánica del capital- es la siguiente: TG=Pl/(C+V).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Los economistas antimarxistas han tratado de demostrar no sólo lo              inadecuado del concepto de “plusvalía”, sino también la incorrección              de la fórmula de la Tasa de Ganancia, y la verdad es que argumentos              no les faltan, ya que, para empezar, Marx comete un error casi de              principiante al utilizar razonamientos microeconómicos a la              macroeconomía (al hablar de la modificación de la composición              orgánica del capital -CO-, por ejemplo, un aumento de C no es              simplemente eso en el conjunto de la economía como lo sería para un              empresario particular, ya que para los suministradores de              maquinaria, C en realidad es un producto o mercancía traducible, por              tanto, en V y Pl; ello llevaría a considerar errónea la fórmula              marxista de la Tasa de Ganancia, que sería más bien la siguiente:              TG=Pl/[(Pl+V)+V, lo cual tampoco sería demasiado razonable…). &lt;/span&gt;             &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Pese a ello yo creo que siguen siendo conceptos útiles y              esencialmente correctos, pero no sería honesto ocultar que son              imperfectos y criticables en muchos aspectos, especialmente en su              poco convincente formulación científica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Para los falangistas, pues, la plusvalía es fruto de la producción,              y por lo tanto no es creación del capital, sino del trabajo. El              capital por sí mismo no genera plusvalías. Necesita la intervención              del trabajador para tener un valor añadido y por eso él es su              legítimo propietario.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Sin embargo no sería correcto afirmar que el Nacionalsindicalismo              pretende que esa plusvalía se abone directamente al trabajador. José              Antonio, que habló inicialmente de asignar la plusvalía &lt;i&gt;“al              productor encuadrado en sus Sindicatos” &lt;/i&gt;(21-XI-35), precisó más              adelante sus palabras, posiblemente influido por los ataques que              recibe el concepto de plusvalía por parte de los economistas y por              el hecho de que un sistema fiscal progresivo en relación con uno muy              adelantado de servicios y seguros sociales consigue de igual modo un              reparto eficaz según Juan Velarde Fuertes. Y es que no parece muy              serio un reparto de dinero líquido de esas dimensiones, con unas              posibles consecuencias desastrosas para la economía (inflación,              devaluación de la moneda, etc.), aunque también es cierto que las              consecuencias con un sistema monetario distinto al actual podrían              ser distintas, algo difícil de evaluar con rigor a priori. Por eso              José Antonio, sin por eso contradecir sus palabras anteriores,              precisa que &lt;i&gt;“la plusvalía de la producción debe atribuirse no al              capital, sino al Sindicato Nacional productor” &lt;/i&gt;(30-IV-36). Así              esa plusvalía será administrada en beneficio directo de los              trabajadores a través de su Sindicato, pudiendo ser empleado para              labores de capitalización, financiación, obras sociales, etc., pero              no suponiendo su reparto directo –aparte de la cantidad destinada a              la retribución del trabajador, claro está-. En este sentido fue muy              interesante la “Ley de Propiedad Social” de la empresa en el Perú de              Juan Velasco Alvarado a finales de los setenta del pasado siglo XX.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;             &lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             4.- El interés. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;             &lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             El hombre, olvidando el origen y la finalidad del dinero, pronto              encontró en él otra manera de vivir sin trabajar: prestar al que no              tiene. Así nació la dictadura del dinero, es decir, el capitalismo              financiero anónimo y explotador. Claro que en realidad nadie vive              sin trabajar, ya que quien vive de tal manera lo que en realidad              hace es vivir del trabajo de los demás.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             De poco sirvió la ofensiva que desde la Antigüedad se emprendió              contra lo que se denominó “usura”. Aristóteles, Platón, Cicerón,              Catón, Plutarco o Séneca fueron algunos de los ilustres pensadores              que la condenaron sin paliativos, lo mismo que todas las grandes              religiones. Así los judíos tienen prohibida la usura entre ellos,              aunque siguiendo sus preceptos sí que la pueden practicar con              aquéllos que consideran enemigos. Por ello apelan siempre al              versículo que dice: &lt;i&gt;“No exijas interés alguno de tus hermanos ni              por dinero, ni por víveres, ni por ninguna otra cosa que se suele              prestar a interés. No obligues a tu hermano a pagar interés, ya se              trate de un préstamo de dinero, de víveres, o de cualquier otra cosa              que pueda producir interés”&lt;/i&gt; (Deuteronomio 23, 20-21).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Siguiendo el precepto evangélico de Jesucristo &lt;i&gt;(“haced el bien y              prestad sin esperar remuneración”&lt;/i&gt; (Lucas 6,35) –la argumentación              contraria que algunos esgrimen apoyándose en Mateo 25, 14-30 carece              de la solidez necesaria al comparar un mandato de Cristo con las              palabras que en una parábola dice un judío que, lógicamente, se guía              por las anteriores palabras del Deuteronomio-), la Iglesia condenó              siempre la usura, extendiendo a toda la cristiandad la prohibición              canónica -que había sido sancionada en el Concilio de Nicea (año              325)- en 443, siendo Papa León I el Magno. Hasta tal punto fue              condenada esta práctica que el Concilio de Letrán (1179) dispuso con              total claridad: &lt;i&gt;“nosotros ordenamos que los usureros manifiestos              no sean admitidos a la comunión, y que, si mueren en pecado, no sean              enterrados cristianamente, y que ningún sacerdote les acepte las              limosnas”&lt;/i&gt;. El propio Papa Alejandro III agravó la severidad de              las penas llegando a dictaminar la nulidad de los testamentos de los              usureros (en esa época lo relativo a la liquidación de las herencias              se hallaba bajo la jurisdicción de los tribunales eclesiásticos).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Santo Tomás de Aquino (siguiendo en buena medida los argumentos de              Aristóteles), en su &lt;i&gt;“Tratado de la Justicia”&lt;/i&gt; de la &lt;i&gt;“Suma              Teológica”&lt;/i&gt;, II-II, cuestión 78 dice que el préstamo con interés,             &lt;i&gt;“lo cual se llama usura”&lt;/i&gt;, es injusto e inmoral. Es injusto              porque &lt;i&gt;“se vende lo que no existe”&lt;/i&gt;, ya que el dinero sólo              sirve &lt;i&gt;“para hacer las conmutaciones”&lt;/i&gt;. Es por ello que &lt;i&gt;             “está uno obligado a restituir el dinero que ganó por usura”&lt;/i&gt;, ya              que sólo hay que devolver tanto como se prestó. En cuanto a su              inmoralidad, está claro que la usura se basa en la necesidad del              prójimo, con quien hay que practicar la caridad. Por eso &lt;i&gt;“quien              da el interés que le exige el usurero, no lo da voluntariamente de              suyo, sino presionado por la necesidad, en cuanto necesita recibir              el préstamo que no le concedería quien tiene el dinero, a no ser              mediante una ganancia usurera”&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             En 1745 el Papa Benedicto XIV volvería a recordar la validez de esta              doctrina, al igual que lo harían más tarde Pío VIII (1829-1830) y              Gregorio XVI (1831-1846), pero la realidad es que se trataba ya de              una época en la que sus condenas caían ya en saco roto. La realidad              económica capitalista que imponía la mentalidad protestante se iba              imponiendo inexorablemente y a partir de entonces la Iglesia, que no              puede permanecer ajena a dicha realidad, adapta su condena a la              usura –que permanece plenamente vigente- de tal forma que en la              práctica se permite en determinadas circunstancias y con ciertas              condiciones, y siempre por razones extrínsecas al contrato (de otro              modo, en un entorno capitalista como el actual un católico apenas              podría desenvolverse y además, salvo que se cambiara el sistema              económico, el bien común podría verse afectado si determinados              grupos sociales –caso de los católicos- se automarginaran de las              prácticas económicas generales), siendo principalmente las              siguientes: el daño emergente (privación del prestamista), el lucro              cesante (beneficios que se podrían haber obtenido invirtiendo el              dinero), el riesgo posible (peligro de no poder recuperar lo              prestado), la ley civil (se supone que regula el ámbito económico en              orden al bien común), y la pena convencional (multa o penalización              al prestatario por su morosidad notable y culpable, aunque en todo              caso debe ser moderada y proporcionada ala culpa). Con estas              argumentaciones la Iglesia diferencia el interés –que excusa, pero              no justifica moralmente- de la usura, pasando ésta a ser la práctica              abusiva en la exigencia de intereses. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             En esta evolución, por paradójico que pueda parecer, tuvo una              importancia decisiva la herejía protestante, que ya hemos señalado              como germen del pensamiento moderno, y muy en concreto Calvino,              quien consideraba que la moralidad de la exigencia de intereses              dependía de las circunstancias de cada caso concreto y de cada              época. Con ello abrió una puerta que ya no ha podido ser cerrada ni              siquiera por el pensamiento católico, pues su exigencia de que los              intereses debían ser moderados no dejaba de ser otra apreciación              subjetiva, y por lo tanto variable y opinable según las              circunstancias. El primero que se decidió a traspasar la puerta que              abrió Calvino fue C. Salmasius (1588-1653), quien en su obra &lt;i&gt;“De              la usura”&lt;/i&gt; defendió la idea de que el préstamo con interés es en              realidad un arrendamiento de dinero y que éste es vendible, siendo              su precio el que se determine por la libre voluntad de las partes.             &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Después de él fue William Petty quien en 1662 &lt;i&gt;(“Tratado de las              tasas y contribuciones”&lt;/i&gt;) argumentó que si alguien dispone de              dinero querrá obtener con él el mismo rendimiento que el que hubiera              obtenido de haberlo invertido en tierra. Con ello Petty pretendía              vincular la existencia del interés a la renta de la tierra              (argumento insuficiente para los falangistas, ya que también              abogamos por la cancelación del pago de estas rentas). También              incluyó el argumento del riesgo: cuanto más elevado es el riesgo más              justificado está el interés alto como una suerte de seguro que              compense los impagos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Pero sería el fisiócrata francés Anne Robert Jacques Turgot              (Ministro de Luís XVI y famoso por su frase &lt;i&gt;“laissez faire,              laissez passer”&lt;/i&gt; -dejar hacer, dejar pasar-), tan cara al              liberalismo y al pensamiento moderno, quien ya en el siglo XVIII, en              su obra &lt;i&gt;“Memoria sobre los préstamos de dinero”&lt;/i&gt;, haría la              crítica más completa a la condena del interés. Él asume los              argumentos anteriores, pero añade otros que no pueden obviarse. El              primero consiste en aceptar que si bien no puede exigirse la              devolución de algo de valor mayor al de lo que se prestó, el valor              es algo que sólo lo puede determinar la persona que libremente              acepta el contrato; en segundo lugar afirma que el prestador da              dinero a cambio de una simple promesa, y ese retardo debe ser              compensado con el pago de un interés (esto enlaza con la idea              desenterrada por Böhm-Bawerk, en su &lt;i&gt;“Historia de las Teorías del              Interés”&lt;/i&gt;, de considerar al interés del dinero como un &lt;i&gt;“precio              del tiempo”&lt;/i&gt;, ya que en realidad sólo se cobra en función del              tiempo transcurrido, como si el tiempo fuera propiedad particular              del prestamista); en tercer lugar Turgot sostiene que todas las              cosas son susceptibles de alquiler, y no sólo aquéllas cuyo uso se              diferencia de la cosa en sí misma, dado que en todos los casos el              propietario cede el uso de la misma y lo recupera más tarde; en              cuarto lugar, Turgot afirma que el prestatario no es el dueño del              dinero hasta que no lo ha pagado (es decir, hasta que no lo ha              devuelto con su correspondiente interés); y finalmente considera que              el dinero que se presta y el que se devuelve no son cosas              exactamente iguales, lo que justifica en base a que en tal caso no              tendría sentido solicitar un préstamo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Para los nacionalsindicalistas resulta relativamente sencilla la              refutación de todas estas argumentaciones desde el momento en que              proponemos un sistema económico distinto al capitalista. Los              argumentos de la Iglesia que excusan –sin por ello legitimar- el              interés pierden su sentido en un entorno económico en el que el              incentivo al capital sea otro (en ese contexto la exigencia de              intereses atentaría contra el bien común de forma absolutamente              incuestionable). Y respecto a los argumentos de Salmasius, Petty y              Turgot, hay que reconocer que tienen un fundamento sólido, pero sólo              en un entorno económico capitalista donde, por definición, tanto la              propiedad privada como el propio dinero se han degenerado respecto a              su verdadera naturaleza (a fin de cuentas los billetes no dejan de              ser meros pagarés sin valor real).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Para empezar es un error considerar el dinero oficial como propiedad              privada (el dinero oficial es un bien público que emite el estado              para facilitar las actividades económicas, pero en realidad no tiene              apenas valor intrínseco: su valor está en los bienes reales que lo              respaldan), lo que significa que una cosa es su posesión y uso, y              otra su propiedad (de la misma manera que nadie puede apropiarse de              una autopista o de un embalse -por utilizar un símil joseantoniano-,              y mucho menos exigir a otros un precio por su uso); el argumento del              riesgo tampoco parece suficiente teniendo en cuenta la exigencia de              garantías reales que acompaña a los préstamos; en cuanto al precio              del tiempo...¿cómo puede venderse algo así y quién es su legítimo              propietario?; el argumento de que el valor de las cosas lo determina              uno mismo cuando es libre, aún dándolo por válido resulta              inaplicable al caso, pues está claro que quien pide un préstamo lo              hace normalmente empujado por una necesidad, lo que en cierta forma              le coacciona (ya José Antonio denunció esto cuando criticó las              libertades formales del estado liberal); y respecto a lo de que el              dinero que se presta y el que se devuelve no son exactamente              iguales, tiene razón Turgot: se devuelve una cantidad mayor... Lo              que se esconde detrás de este último argumento no es sino una              falacia, ya que lo que realmente pretende es compilar en él la mayor              parte de los anteriores argumentos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Lo cierto es que en un entorno económico libre de intereses y con la              banca nacionalizada, el dinero cumpliría únicamente el fin para el              que nació, por lo que el sentido que los anteriores argumentos              tienen en el sistema capitalista no sería aplicable.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Hasta aquí hemos visto como el dinero, inserto en la dinámica              capitalista, se convierte en un instrumento técnico más de ejercer              el dominio, tal y como denunció José Antonio Primo de Rivera              (ejemplificándolo de forma magistral en su discurso del 17 de              noviembre de 1935), pero conviene analizar con más detalle hasta qué              punto la existencia de intereses en la economía resulta un problema              más que otra cosa. Veamos por qué.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: #000066; font-family: Arial,sans-serif;"&gt;             Ciertamente, el interés es el fundamento del actual sistema              monetario, pero al mismo tiempo es también su mayor problema, ya que              obliga a un crecimiento monetario de tipo exponencial. En efecto, el              interés compuesto hace que el dinero se duplique a intervalos              regulares (a un 1% se duplica a los 72 años; a un 3% en 24; a un 6%              en 12; a un 12% en 6; etc.) y eso hace matemáticamente imposible el              pago continuado de intereses. ¿Cómo se soluciona esta evidente              contradicción? Pues recurriendo a la injusticia social, a la              expoliación de los países subdesarrollados, a la sobreexplotación de              la naturaleza, a las guerras -que suponen negocios por un lado y por              otro destrucción para poder volver a empezar-, a las crisis más o              menos periódicas que sirven para reconducir una situación              insostenible, etc.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: #000066; font-family: Arial,sans-serif;"&gt;             Para acabar con todos esos problemas es necesario, pues, instaurar              un nuevo sistema monetario libre de la servidumbre del interés pero              que tenga otro mecanismo eficaz para garantizar la circulación              monetaria y, al mismo tiempo, facilitar el intercambio de bienes y              servicios, el ahorro y el préstamo (eso puede hacerse estableciendo              una tasa de uso o de circulación).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: #000066; font-family: Arial,sans-serif;"&gt;             Antes de seguir con otros temas &lt;b&gt;hay algunos errores muy comunes              sobre el interés &lt;/b&gt;que conviene aclarar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0.0001pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;             &lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El primer error importante              consiste en creer que los intereses sólo se pagan en los préstamos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;.              Lo cierto es que en todo precio se paga un interés encubierto: el              coste del capital (suele ser entorno al 50% del precio final, por lo              que un sistema económico libre de intereses permitiría mantener el              nivel de vida trabajando la mitad o bien trabajando lo mismo tener              el doble de riqueza –siempre que sea capaz de asegurar la              circulación monetaria-).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: #000066; font-family: Arial,sans-serif;"&gt;             También &lt;b&gt;es un error creer que los intereses son iguales para              todos&lt;/b&gt;, cuando lo cierto es que alrededor del 80% de la población              paga más intereses de los que recibe, un 10% recibe ligeramente más,              y tan sólo el otro 10% recibe casi todo lo que paga de más el 80%              (datos de Alemania en la década de 1990). Esto supone mantener              permanentemente engañado a ese 80% de la población con la ilusión              del cobro de unos modestos intereses por sus ahorros, cuando la              realidad es que sin ellos percatarse están pagando muchos más              intereses por otro lado que los que ellos cobran por sus ahorros (me              recuerda al negocio de la lotería: uno compra participaciones a              precios asequibles con la ilusión de que le puede tocar un premio o,              al menos, un reintegro; pero claro, según el índice de              probabilidades para cuando le pueda tocar algún premio ya habrá              pagado varias veces el importe del mismo…; ¡un negocio seguro y un              timo perfecto!). Es el sistema de intereses lo que mantiene el              proceso de concentración de la riqueza, con lo que hoy está claro              que la plusvalía, cuyo origen está en la producción, se distribuye              más en la fase de circulación de bienes y servicios –y cada vez en              mayor medida en la del dinero-.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: #000066; font-family: Arial,sans-serif;"&gt;             La especulación es la causa fundamental de que el volumen de dinero              utilizado en el mundo para las transacciones sea hoy entre 15 y 20              veces mayor de lo realmente necesario para financiar el comercio              internacional real.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-family: Arial,sans-serif;"&gt;             Tampoco es cierto que las subidas salariales sean la principal causa              de la inflación, pues el interés,&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: #000066; font-family: Arial,sans-serif;"&gt;              como hemos visto, &lt;b&gt;incide mucho más&lt;/b&gt;. No olvidemos tampoco que              el Estado recurre muchas veces a la inflación para paliar sus              deudas, pero a costa de ese 80% de la población que paga más de lo              que recibe y que no puede invertir en valores resistentes a la              inflación al mismo nivel que el 10% más rico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Sólo el crecimiento              económico exponencial logra que la mayor parte de la población              soporte las deficiencias del sistema económico basado en el interés.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;             &lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             El marxismo como antítesis del capitalismo dentro de la misma              dialéctica moderna&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             El marxismo es una escuela de pensamiento económico, político y              social que pretende ser una alternativa al capitalismo, pero que en              ningún momento supone un Sistema distinto en ninguno de los planos;              filosóficamente deriva del mismo pensamiento moderno (materialista),              aunque incidiendo en una idea colectivizadota en vez de              individualista; económicamente supone más una forma de capitalismo              de Estado que otra cosa, como vamos a analizar a continuación. El              nacimiento del socialismo fue justo como reacción frente a la              injusticia capitalista, pero no debemos caer en la confusión de los              términos. El marxismo supuso una ruptura con el socialismo              primitivo, el “socialismo utópico” (como así pretendió              descalificarlo Federico Engels), introduciendo una serie de              elementos indeseables en sus planteamientos. Estos elementos son              fundamentalmente tres:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify; text-indent: 14.2pt;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="margin-left: 36.7pt; text-align: justify; text-indent: -22.5pt;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial,sans-serif;"&gt;             A)&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;             &lt;/span&gt;&lt;b&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Interpretación              materialista de la vida y de la Historia&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;:              para ellos, como decía José Antonio Primo de Rivera, no hay en la              Historia más que &lt;i&gt;“un juego de resortes económicos: lo espiritual              se suprime; la Religión es un opio del pueblo; la Patria es un mito              para explotar a los desgraciados”&lt;/i&gt;. Para el marxismo no hay más              que producción y se rechaza cualquier tipo de espiritualidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="margin-left: 36.7pt; text-align: justify; text-indent: -22.5pt;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial,sans-serif;"&gt;             B)&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;             &lt;/span&gt;&lt;b&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Ánimo de represalia&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;:              no les importa tanto el establecimiento de una justicia social como              la venganza frente a aquellos que fueron injustos antes que ellos;              si antes el capitalista fue el dictador, ahora el dictador será el              proletariado, y sólo él es el verdadero pueblo, por lo que además              tendrán siempre el cinismo de afirmar que son demócratas y que sus              decisiones son las decisiones democráticas del pueblo. Sólo ellos y              quienes a ellos apoyan son “pueblo”; los demás no cuentan como              pueblo. Una curiosa forma de entender la democracia…&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="margin-left: 36.7pt; text-align: justify; text-indent: -22.5pt;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: Arial,sans-serif;"&gt;             C)&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;             &lt;/span&gt;&lt;b&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Inevitabilidad de la lucha              de clases&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;:              para los marxistas las luchas entre las clases son inaplacables,              naturales y necesarias; es una consecuencia lógica de los dos              elementos anteriores.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             En realidad, en línea con lo defendido hasta ahora en este trabajo,              el marxismo no deja de ser lo que Valois llamó &lt;i&gt;“el hijo ingrato              de la economía liberal”&lt;/i&gt;. Ciertamente, el marxismo es              materialista, como el capitalismo; no le molesta el dinero, sino que              éste no esté en sus manos; no rechaza la dictadura, sino que esa              dictadura no sea la proletaria (y siendo proletaria, estaremos              hablando de una &lt;i&gt;“dictadura democrática”&lt;/i&gt;, concepto muy maneado              por gran parte de los marxistas, y no sólo por León Trotsky, el              sobrevalorado autor de &lt;i&gt;“La Revolución permanente”&lt;/i&gt;); no se              opone realmente al capitalismo, sino que aspira a sustituirlo por su              capitalismo; si se habla del &lt;i&gt;“gobierno de las mayorías”&lt;/i&gt;, el              marxismo alega que la mayoría es el proletariado (por eso tan              cínicamente se considera democrático); frente a los principios de &lt;i&gt;             “libertad, igualdad y fraternidad”&lt;/i&gt;, el marxismo opondrá sus              propias ideas de libertad (&lt;i&gt;“pero no para vosotros, como la habéis              entendido hasta ahora, sino para nosotros”&lt;/i&gt;, dirá el &lt;i&gt;             “Manifiesto comunista”&lt;/i&gt;), de igualdad (para ello nada mejor que              la eliminación de los no proletarios, dirán), y de fraternidad              (entre los proletarios sólo, claro, y para eso lanzan la idea del              internacionalismo proletario).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Por otra parte, el socialismo no sería sino la etapa final de la              evolución histórica marxista. Es decir, que superada la etapa              comunista (abolición de la propiedad privada de los medios de              producción y su estatalización, instauración de la dictadura del              proletariado, etc.) el socialismo sería el punto final soñado y ya              no habría Estado y el mundo sería feliz, algo que la realidad ha              demostrado imposible de lograr.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Así pues, el marxismo es              la teoría, el comunismo la praxis y el socialismo el objetivo soñado              y jamás conseguido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En 1989, la caída del Muro              de Berlín y, tras él, de todo el sistema económico comunista              satélite de la URSS (a excepción de los países que aún hoy practican              esa variante de comunismo capitalizado llamada &lt;i&gt;“socialismo de              mercado”&lt;/i&gt;) puso en evidencia la inevitabilidad del fracaso              técnico de un sistema que no era capaz de subsanar las consecuencias              de una serie de fallos estructurales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;             &lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;             Los elementos auxiliares del Sistema forjado por la modernidad&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Finalmente no quiero dejar              de hacer una referencia al hecho de que el Sistema (conjunto total              de pensamiento, valores, estructuras económicas, etc.) forjado por              la modernidad tiene, para acabar de tenerlo todo bien atado, lo que              podemos llamar sus &lt;b&gt;elementos auxiliares&lt;/b&gt;: gobiernos, partidos              políticos, falsos sindicatos, patronales, organismos nacionales e              internacionales políticos y militares, las ONG, los grupos              “ecologistas”, religiosos, universidades, medios de comunicación de              masas, etc... Su misión está clara también: por un lado mantener              controlada a la población más disidente haciendo que luchen en              frentes menos peligrosos para el sistema (pacifistas, feministas,              ecologistas –no confundir con el legítimo y elogiable              conservacionismo, que es otra cosa-, etc...), por otro lado,              haciendo que los sectores más sensibilizados con los problemas              reales puedan tranquilizar sus malas conciencias sin caer en la              disidencia (este es el triste papel de las ONG, Cruz Roja y todas              las organizaciones que al luchar por la caridad –algo en principio              bueno, aunque confunden normalmente la idea de caridad cristiana,              basada esencialmente en la idea de hermandad o amor al prójimo por              amor a Dios, con la idea de limosna, que no es lo mismo- dejan de              luchar por la Justicia –que es lo que realmente se pretende al              fomentarlas-), y, finalmente, haciendo que todo esté perfectamente              controlado y coordinado (para eso están la ONU, la UE, la OTAN, la              Trilateral, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, los              medios de comunicación, etc...).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Gobiernos, falsos              sindicatos y patronales, partidos políticos y los demás “elementos              auxiliares”, esos son los principales instrumentos básicos de              control social, los diversos lados que forman ese poderoso poliedro              que es el Sistema liberal-capitalista creado por el pensamiento              moderno. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;             &lt;span style="color: #000066; font-size: large;"&gt;             &lt;span style="font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Nuestra misión como              españoles, como occidentales, como cristianos, como falangistas está              clara: hay que destruir este Sistema y construir un &lt;b&gt;Orden Nuevo&lt;/b&gt;              basado en el la &lt;b&gt;Libertad&lt;/b&gt;, la &lt;b&gt;Integridad&lt;/b&gt;, la &lt;b&gt;             Dignidad&lt;/b&gt; y la &lt;b&gt;Justicia&lt;/b&gt;. Es nuestra obligación y nuestra              responsabilidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;           &lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;             &lt;td colspan="2" height="1" width="100%"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;La Argentina Posible&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8823193618748309403-6578879971966752917?l=largentinaposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://largentinaposible.blogspot.com/feeds/6578879971966752917/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8823193618748309403&amp;postID=6578879971966752917&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/6578879971966752917'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/6578879971966752917'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://largentinaposible.blogspot.com/2010/10/enfoque-economico-falangista.html' title='ENFOQUE ECONÓMICO FALANGISTA'/><author><name>Red Patriotica Argentina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00798280400309760771</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8823193618748309403.post-7412070071785093216</id><published>2010-10-15T08:22:00.000-03:00</published><updated>2010-10-15T08:22:54.581-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Politica'/><title type='text'>TACUARA, EN LA DECADA DE LOS 60</title><content type='html'>&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;Un Programa Nacionalista&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Programa básico revolucionario del Movimiento Nacionalista Tacuara&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Argentina&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;ol style="text-align: justify;"&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Nuestra  Patria no es un mero     hecho geográfico, ni un conglomerado de  individuos. Comunidad de raza,     religión, cultura e historia, que nos  señala un futuro común, Argentina es     una UNIDAD DE DESTINO, y  tiene, como heredera del Imperio Español, una     misión que cumplir en  lo Universal.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Para que Argentina pueda     cumplir su misión  histórica, debemos romper con las viejas estructuras     económicas,  sociales y políticas del liberalismo burgués. Esto sólo podrá      realizarse mediante un total proceso revolucionario, que devuelva a      nuestra Nación su fe en sí misma y en su futuro.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Estructuras políticas&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;ol style="text-align: justify;"&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Ante  el fracaso histórico del régimen     liberal-burgués, la Revolución lo  reemplazará por el Estado Nacional-Sindicalista.     Éste será el  instrumento mediante el cual encauzaremos el país por su     glorioso  destino.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;El ineficaz Parlamento será     reemplazado por las  Cámaras Sindicales, en las que los intereses del     trabajo y la  producción estarán representados junto con las demás fuerzas      integrantes de la realidad nacional.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Las Cámaras Sindicales      designarán al Poder Ejecutivo, el que podrá ser removido por las mismas  en     caso de apartarse de los objetivos que le fije la Constitución  dictada por     la Revolución Nacional, asegurando así al Estado como  servidor permanente     del interés supremo de la Nación y la  realización de su misión histórica,     que no pueden estar sujetos a  contingencias propias de la demagogia     electoralista.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Se suprimirán los partidos     políticos, por ser estructuras artificiales que atentan contra la Unidad     Nacional.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Todas las jerarquías de la     Nueva Sociedad se basarán sobre la plena responsabilidad de sus     integrantes.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Política Social&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;ol style="text-align: justify;"&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Sin  Justicia Social no puede     haber paz ni orden en el país. TACUARA se  rebela contra la injusticia     social y reconoce el mismo derecho a  todos aquellos que la sufran.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;La lucha de clases, que atenta      contra la Unidad Nacional, es producto de la actual estructuración  injusta     de la sociedad, que conforma la existencia de opresores y  oprimidos. El     Nuevo Estado tenderá a la progresiva eliminación de  las barreras     económicas, sociales y culturales que las separan.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;La  familia, unidad social     fundamental, merecerá la máxima  consideración y protección por parte del     Estado. Asegurada su unidad  mediante el matrimonio indisoluble, tendrá     representatividad dentro  de las instituciones sindicales, municipales y de     educación.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;La  inmigración será     estrictamente seleccionada y controlada. No se  admitirá el ingreso de     grupos étnicos y culturales inasimilables.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;La  ciudadanía argentina será     concedida como excepción, en base a  servicios prestados y a la total     identificación con la comunidad  nacional.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Estructuras económicas&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;ol style="text-align: justify;"&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Las actuales estructuras     capitalitas serán destruidas, porque: &lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; a)&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;están basadas en la explotación social y, por lo tanto, son gérmenes de discordia y resentimiento;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; b)&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;sucarácter antinacional atenta contra la soberanía.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;ol style="text-align: justify;"&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Todas  aquellas empresas que     sean consideradas como servicios públicos o  vitales para la defensa     nacional serán controladas por el Estado.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Dado  el carácter parasitario e     inconducente del capitalismo, corresponde  promover un ordenamiento     económico en que los productores, desde el  jefe de empresa hasta el último     aprendiz, en un todo jerarquizado y  orientado a las necesidades nacionales,     sean los dueños exclusivos  de la empresa.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Con relación a las pequeñas y     medianas  empresas atendidas directamente por sus dueños con el auxilio de      mano de obra ajena, la acción del Estado Nacional-Sindicalista se  limitará     a articular una adecuada participación en las ganancias,  habida cuenta de     la importancia de la intervención patronal.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;La  Revolución en el campo     terminará con los latifundios, sean éstos  nacionales o extranjeros.     Igualmente las tierras no explotadas y las  tierras fiscales o pertenecientes     a Sociedades Anónimas serán  divididas en unidades económicas adecuadas a     las características  regionales y entregadas a perpetuidad a jefes de     familia.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;La  Revolución, mediante el     desarrollo de una industria pesada nacional  y una justa política de créditos,     pondrá en manos del hombre de  campo toda la maquinaria agrícola necesaria     para aumentar al máximo  la producción.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;La propiedad de la vivienda     familiar, sea ésta rural o urbana, no podrá ser bien de renta ni de     especulación. &lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Para  asegurar el servicio de la     Nación los resortes fundamentales de la  economía y para hacer efectiva la     liquidación de las estructuras  injustas del capitalismo, nuestro Estado     procederá a la inmediata  nacionalización de las instituciones bancarias y     crediticias, así  como del comercio exterior. &lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;La disposición del capital      privado para préstamos a interés, usurario o no, será considerada delito  y     castigado como tal.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Espíritu y educación&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;ol style="text-align: justify;"&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Frente  al materialismo     liberal-marxista, el Nacionalismo afirma la  primacía de los valores espirituales     del hombre y la sociedad,  conforme a la Verdad Católica que, por otra     parte, está enraizada en  forma irrevocable en nuestro destino histórico y     en nuestro ser  nacional.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Esta concepción deberá informar     la enseñanza en  todos sus ciclos, que impartida por el Estado y la     Iglesia,  absolutamente gratuita, debe abandonar totalmente los moldes del      enciclopedismo para dirigirse a la formación del hombre.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Concebimos  a la Universidad     como una corporación jerárquica de profesores y  alumnos, aquéllos en     función de enseñar y éstos en función de  aprender. Colocaremos a la     inteligencia y la ciencia al servicio de  la Verdad y de la Patria &lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;La Iglesia participará en el     Estado Nacional- Sindicalista en todo cuanto ataña a sus funciones     específicas. &lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Todos  los ciudadanos de otras     religiones podrán practicar libremente su  culto, pero sus actividades no     podrán extenderse a la propaganda ni a  la enseñanza.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Las relaciones entre la Iglesia     y el Estado  serán fijadas por un concordato. Aparte, fijamos nuestro     anhelo de  ver en los hombres y las jerarquías de la Iglesia un autentico      espíritu católico, que no haga de ésta privilegio de castas ni minorías.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Fuerzas Armadas&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;ol style="text-align: justify;"&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;El  régimen liberal-burgués ha     convertido a las Fuerzas Armadas en  instrumento de la represión al     servicio de una clase y en contra de  la Nación. El Estado Nacional-     Sindicalista devolverá a éstas su  función específica de custodia de lo     permanente.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Los países  militarmente débiles     no son libres. Por lo tanto, para alcanzar la  libertad nacional, la     Revolución reestructurará las Fuerzas Armadas,  adecuándolas a las     necesidades de la guerra moderna y creando en  ellas una auténtica mística     nacional.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Las Fuerzas Armadas en  el     Estado Nacional-Sindicalista deberán cumplir con su misión  educadora,     formada a la juventud en el espíritu de servicio de la  Patria.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Afirmamos un sentido militar de     la existencia,  basado en la jerarquía, la disciplina y el servicio.     Encuadraremos  militarmente a los voluntarios de todas las clases sociales,     para la  defensa de la Patria y la Revolución.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Política internacional&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;ol style="text-align: justify;"&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;La  actual división del mundo en     bloques antagónicos (marxismo y  capitalismo) es artificial, pues ambos se     basan en el más crudo  materialismo y encubren, en el fondo, la misma     explotación del  hombre y la negación de los valores nacionales. La actual     política  argentina, basada en la servidumbre a uno de estos bloques, es      propia de la mentalidad mediocre y antinacional del régimen burgués.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;Sólo  mediante una política de     absoluta independencia &amp;nbsp;y un     espíritu  nacional agresivo podremos liberarnos del actual estado de     sumisión.  Ante el choque de los dos imperialismos en pugna (Rusia y     Estados  Unidos), mantendremos una política de neutralidad positiva, que no      significa indiferencia, sino la defensa de nuestros ideales extendida al      plano internacional.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;La Revolución asume la      responsabilidad histórica de liberar a Hispanoamérica de la opresión      imperialista. Una Hispanoamérica libre y unificada desde el Río Bravo      hasta la Antártida es la única garantía de paz y progreso para los  pueblos     explotados del continente. &lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;El resurgimiento  nacionalista     de Europa. El despertar de Asia y África y la  liberación integral de     Hispanoamérica dará empuje a un nuevo bloque  de Estados Nacionales que     enfrentarán las ambiciones de los  imperialismos. Nuestra Patria adoptará     una política rectora  tendiente a agrupar y conducir a los pueblos de     Hispanoamérica.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;b&gt;El  Estado Nacional-     Sindicalista promoverá la afirmación concreta y  efectiva de la soberanía     argentina sobre las Islas Malvinas y el  Territorio Nacional Antártico.&lt;/b&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;La Argentina Posible&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8823193618748309403-7412070071785093216?l=largentinaposible.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://largentinaposible.blogspot.com/feeds/7412070071785093216/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8823193618748309403&amp;postID=7412070071785093216&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/7412070071785093216'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8823193618748309403/posts/default/7412070071785093216'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://largentinaposible.blogspot.com/2010/10/tacuara-en-la-decada-de-los-60.html' title='TACUARA, EN LA DECADA DE LOS 60'/><author><name>Red Patriotica Argentina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00798280400309760771</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8823193618748309403.post-4674639857232802752</id><published>2010-10-05T16:16:00.000-03:00</published><updated>2010-10-05T16:16:24.053-03:00</updated><title type='text'>CARTA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el exilio, 20 de mayo de 1979&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A su &lt;b&gt;Santidad el Papa Juan Pablo II&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ciudad del Vaticano&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Muy Santo Padre :&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo  soy Leon Degrelle, el Jefe del Rexismo belga, antes de la segunda  Guerra Mundial y durante ésta, el Comandante de los Voluntarios belgas  del Frente del Este, luchando en la 28. división de la Waffen SS  "Wallonie". Ciertamente esto no es una recomendación a los ojos de la  gente. Pero yo soy católico como usted y me creo, por este hecho,  autorizado a escribiros, como a un hermano en la fe.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He  aquí de qué se trata: la prensa anuncia que con motivo de vuestro  próximo viaje a Polonia entre el 2 y el 12 de Junio de 1979, S.S va a  concelebrar la misa con todos los obispos polacos en el antiguo campo de  concentración de Auschwitz. Yo encuentro, os lo digo de antemano, muy  edificante que se rece por los muertos, sean cuales sean y donde sea,  incluso delante de unos hornos crematorios flamantes, de ladrillos  refractarios inmaculados.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero me asaltan ciertas  aprensiones, a pesar de todo. Su Santidad, es polaco. Esta condición  aparece sin cesar y es humano, en vuestro comportamiento pontifical. Si  os impresionan fuertemente viejos resentimientos de patriota que  participó de lleno en su juventud en un duro conflicto bélico, podríais  estar tentado de tomar partido, una vez hecho Papa, en disputas  temporales, que la historia no ha esclarecido aún suficientemente.  ¿Cuáles fueron las responsabilidades exactas de los diversos  beligerantes en el desencadenamiento de la Segunda Guerra Mundial?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Cuál  fue el papel de ciertos provocadores?. Vuestro presidente del Consejo  de Ministros, el Coronel Beck, que todo el mundo sabe que era un  personaje bastante sospechoso, ¿se comportó acaso en 1939 con toda la  ponderación deseada?. ¿No rechazó con demasiada soberbia ciertas  posibilidades de entendimiento? ¿Y después? ¿La guerra fue  verdaderamente tal como se ha dicho?. ¿Cuáles fueron las faltas, e  incluso los crímenes de unos y de otros? ¿Se han sopesado siempre con  objetividad las intenciones? ¿No se ha desvirtuado a la ligera o con  mala fe, porque la propaganda lo reclamaba, la doctrina del adversario  atribuyéndole unos proyectos y endosándole unos actos cuya realidad  puede estar sujeta a numerosas dudas?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A pesar de que la  Iglesia siempre está mucho mejor informada que nadie, a través de dos  mil años de circunspección ha evitado siempre las posturas precipitadas y  ha preferido juzgar siempre sobre hechos probados, con calma, después  de que el tiempo ha separado el grano de la cizaña, los furores y las  pasiones. Especialmente, la Iglesia siempre se distinguió por una  moderación extrema, a lo largo de la II Guerra Mundial. Siempre se  guardó cuidadosamente de propagar locas elucubraciones que corrían  entonces.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Muy Santo Padre, sobre vuestro suelo patrio -en  Auschwitz particularmente-, afectado, quizás, por ciertas visiones  incompletas y partidarias del pasado ¿va usted simplemente a rezar?...  Temo sobre todo, que vuestros rezos, e incluso vuestra simple presencia  en esos lugares, sean inmediatamente desvirtuados de su sentido profundo  y sean utilizados por propagandistas sin escrúpulos, que los harán  servir, escudándose en vos, para las campañas de odio, a base de  falsedades, que emponzoñan todo el asunto de Auschwitz desde hace más de  un cuarto de siglo. Sí, falsedades.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después de 1945  -abusando de la psicosis colectiva que, a base de habladurías  incontroladas, había transtomado a numerosos deportados de la Segunda  Guerra Mundial- la leyenda de las exterminaciones masivas de Auschwitz  ha alcanzado al mundo entero. Se han repetido en millares de libros  incontables mentiras, con una rabia cada vez más obstinada. Se las ha  reeditado en colores, en películas apocalípticas que flagelan  furiosamente, no sólo la verdad y la verosimilitud, sino incluso el buen  sentido, la aritmética más elemental, y hasta los mismos hechos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Usted,  Muy Santo Padre, fue, según se dice, un resistente a lo largo de la  Segunda Guerra Mundial, con los riesgos físicos que comporta un combate  contrario a las leyes internacionales. Ciertas personas añaden que usted  estuvo internado en Auschwitz como tantos otros, usted ha salido de  allí, ya que usted es actualmente Papa, un Papa que, con toda evidencia,  no huele demasiado al famoso gas Zyklon B. Su Santidad, que ha vivido  en estos lugares, debe saber, mejor que cualquier otro, que esos  gaseamientos masivos de millones de personas nunca fueron realidad. S.S,  como testigo de excepción, ¿ha visto personalmente efectuar una sola de  estas grandes masacres colectivas, tan repetidas una y otra vez por  propagandistas sectarios?...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ciertamente, se sufrió en  Auschwitz. En otras partes también, Todas las guerras son crueles. Los  centenares de miles de mujeres y niños atrozmente corbonizados por orden  directa de los Jefes de Estado aliados, por ejemplo en &lt;b&gt;la masacre de Dresde&lt;/b&gt;,  de Hamburgo, de Hiroshima y de Nagasaki, tuvieron unos padecimientos  mucho más horribles que los sufridos por los deportados políticos o los  resistentes (entre ambos, el 25 por ciento de la población total de los  campos), objetores de conciencia, anormales sexuales o criminales de  derecho común (75 por ciento de la población concentracionaria) que  padecían, y a veces morían, en los campos de concentración del III  Reich.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El agotamiento les devoraba. El hundimiento moral  eliminaba las fuerzas de resistencia de las almas menos templadas. Las  crueldades de ciertos guardianes desnaturalizados, alemanes, y mas a  menudo no alemanes, de los "kapos" y otros deportados convertidos en  verdugos de sus compañeros, se sumaban a la amargura de una promiscuidad  multitudinaria. Cabe pensar que en algún campo hubiese algún chiflado  que procediera con experiencias de muerte inéditas o fantasías  monstruosas en torturas o asesinatos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, el  calvario de la mayor parte de los exiliados, habría terminado felizmente  el día tan esperado del inicio de la paz, sino se hubiera abatido sobre  ellos, a lo largo de las últimas semanas, la catástrofe de epidemias  exterminadoras, ampliadas aún más por los fabulosos bombardeos que  destrozaban las líneas de ferrocarril y las carreteras, enviaban a pique  los barcos cargados de presos, como ocurrió en Lübeck. Estas  operaciones aéreas masivas destruían las redes eléctricas, los conductos  y depósitos de agua, cortaban todo abastecimiento, imponían por doquier  el hambre, hacían imposible todo transporte de evacuados. Las dos  terceras partes de deportados muertos a lo largo de la II Guerra  Mundial, perecieron entonces, víctimas del tifus, de la disentería, de  hambre, de las esperas interminables sobre las trituradas vías de  comunicación. Las cifras oficiales lo establecen.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En  Dachau, por ejemplo, según las mismas estadísticas del Comité  lntemacional, murieron en enero de 1944, 54 deportados; en febrero de  1944, 101; pero en el mes de Enero de 1945 murieron 2.888, y, en febrero  de 1945 murieron 3.977. Sobre el total de 35.613 deportados muertos en  este campo de 1940 a 1945, 19.296 fallecieron durante los últimos 7  meses de hostilidades; y queda demostrado que el terrorismo aéreo aliado  no tenía ya ninguna utilidad militar, pues la victoria de los aliados,  al principio de 1945, ya estaba totalmente asegurada. Y por tanto, ya no  era necesario de ningún modo, dicho terrorismo aéreo aliado. Sin esta  loca y brutal trituración a ciegas, millares de internados hubiesen  sobrevivido, en lugar de convertirse -entre abril y mayo de 1945- en  macabros objetos de exposición, alrededor de los cuales bullían manadas  de necrófilos de la prensa y del cine, ávidos de fotos y películas con  ángulos y vistas sensacionales, y de un rendimiento comercial asegurado.  Unos documentos visuales, cuidadosa y previamente retocados,  sobrecargados, deformados, y generadores de crecientes odios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estos  correveidiles de la información hubiesen podido, también, tomar  kilómetros de fotografías similares de cadáveres de mujeres y niños  alemanes, cien veces más numerosos, muertos exactamente de la misma  manera, de hambre, de frío o ametrallados sobre los mismos helados  vagones al descubierto, y sobre los mismos caminos ensangrentados. ¡Pero  esas fotos, igual que las de la inmensa exterminación de las ciudades  
